polémica

Muerte súbita en la cancha

Los seguidores del fútbol no salen del asombro por lo sucedido con los jugadores Fabrice Muamba y Piermario Morosini, que sufrieron ataques cardiacos en plena cancha, pero solo el primero sobrevivió.


Los seguidores del fútbol no salen del asombro por lo sucedido con los jugadores Fabrice Muamba y Piermario Morosini, que sufrieron ataques cardiacos en plena cancha, pero solo el primero sobrevivió. Alarmados, los científicos se preguntan con qué frecuencia estos jugadores deben hacerse electrocardiogramas para detectar estas anomalías causadas por razones genéticas. A la mayoría de los deportistas solo se les hace uno de esos exámenes al año, pero algunos proponen que sean por lo menos dos. “Es un dilema porque esta dolencia afecta a uno entre 50.000, lo que significaría que habría que escanear a miles de atletas para identificar solo un caso”, dice Sanjay Sharma, cardiólogo de la Universidad de Saint George, en Londres. A eso se agrega que este test solo descubre el 60 o 70 por ciento de los casos. La muerte súbita sucede por una de dos razones: un coágulo tapona la arteria coronaria o hay una falla eléctrica de los músculos del corazón. Pero aún no se sabe por qué los futbolistas, que son atletas de alto rendimiento, tienden a sufrir de este problema.