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¿Qué alimentos afectan las hormonas?

Las hormonas controlan multitud de procesos fisiológicos: el ciclo reproductivo, el metabolismo de los hidratos de carbono, el estado de ánimo, entre otros.


La mayoría de las mujeres, a lo largo de su vida, han experimentado algún tipo de síntoma derivado por tener las hormonas desequilibradas, como una especie de revolución en las mismas.

En concreto, las hormonas controlan multitud de procesos fisiológicos, desde el ciclo reproductivo al metabolismo de los hidratos de carbono y el estado de ánimo.

Las hormonas están relacionadas entre sí, de manera que un aumento o una disminución de una de ellas puede alterar a las demás. Un cambio mínimo puede ser decisivo, ya que bastan dosis pequeñas en la sangre para producir una acción potente durante un periodo de tiempo prolongado, según el portal especializado en salud Cuerpo y Mente.

Natàlia Calvet, coach y experta en hábitos saludables para mujeres profesionales, habla sobre la importancia de un correcto funcionamiento hormonal porque “es primordial para encontrarnos bien y gozar de una buena salud. Hay muchas hormonas trabajando día y noche para que nuestro cuerpo funcione correctamente, entre ellas, las hormonas sexuales, la insulina, el cortisol, la melatonina”, afirma la experta para Telva.

Por eso, el equilibrio es importante para la salud porque “cuando todas las hormonas están en equilibrio y funcionan correctamente, gozamos de una salud y bienestar óptimo”, añade Calvet.

ciclo menstrual
Muchas veces al mal funcionamiento de alguna de las hormonas afecta otro sistema hormonal relacionado. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Cuando alguna de las hormonas no funcionan bien, se ven efectos en muchas partes del cuerpo y la mente. Empiezan los síntomas y las patologías y muchas veces el mal funcionamiento de alguna de las hormonas afecta otro sistema hormonal relacionado. “Nuestro estilo de vida, además de nuestra genética, tiene un efecto muy grande en su funcionamiento. Por eso es esencial cuidarse”, resalta la experta.

Por esta razón, recomienda tener un estilo de vida saludable basado en hacer ejercicios, descansar, comer bien y saber gestionar las propias emociones.

¿Cómo afecta la alimentación?

“Una alimentación basada en verduras y hortalizas, con al menos el 50 % de lo que comemos cada día, con dos, tres, o más frutas al día, suficientes proteínas y grasas saludables y, limitando los cereales y tubérculos a un máximo del 25 %, es la mejor manera de cuidar de nuestra salud hormonal y que nuestro organismo funcione de manera óptima”, indica Calvet.

Alimentos relajantes

  • Los alimentos ricos en vitaminas del grupo B favorecen la función de las glándulas adrenales, y así se beneficia el equilibrio de estas hormonas que condicionan el comportamiento.
  • Se pueden encontrar en levadura de cerveza, cereales integrales y las legumbres.
  • La función más conocida de las hormonas es la que se relaciona con la diferenciación sexual. Los estrógenos son responsables de las características femeninas y los andrógenos, de las masculinas.
  • Por eso, se podría considerar la soja un alimento “femenino” por su contenido en isoflavonas. Estos compuestos actúan en el organismo de manera similar a las hormonas femeninas, según el portal especializado en salud Cuerpo y Mente.
  • Se les ha llamado fitoestrógenos (estrógenos vegetales) y se sabe que actúan como reguladores del sistema hormonal: si la producción de estrógenos es escasa actúan como hormonas “débiles”, mientras que si es excesiva inhiben la acción de los estrógenos ocupando los receptores celulares.
  • Además de la soja, otras fuentes como las semillas de lino, sésamo, garbanzos y calabaza, son beneficiosas.
  • La soja tiene un alto contenido de hormonas vegetales, isoflavonas, muy similares a los estrógenos que, de hecho, se utilizan durante la menopausia para eliminar síntomas como los sudores nocturnos, los sofocos y el cansancio, según el portal Sanitas.Es

Errores que no ayudan a las hormonas, según la doctora Calvet:

  • No comer suficientes grasas saludables: las grasas tienen un papel esencial en el correcto funcionamiento del cuerpo y en especial de las hormonas. Actualmente, se está probando que limitarlas no es una buena idea.
  • En una alimentación basada en verduras y hortalizas: hay que incluir en cada comida tanto proteínas (carne, pescado, legumbres, y huevos) como grasas saludables (frutos secos, aceite de oliva, semillas, aceitunas y aguacate).
  • Bajar la ingesta de azúcares: la Organización Mundial de la Salud, OMS, recomienda no superar una ingesta diaria de azúcares libres de 25g.
  • Alimentos ultraprocesados: galletas de cualquier tipo, pastelería, cereales de desayuno: además de snacks, salsas y refrescos. Todo esto no es lo ideal para formar parte de la alimentación habitual. Son una combinación potente de grasas malas, azúcar, harinas refinadas y sal con un efecto bastante nocivo para la salud.
  • Consumir un exceso de cereales y tubérculos: la pasta, el arroz y las papas no deben ser la base de los platos, deben ser el acompañamiento. Además, es preferible las versiones integrales.