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¿Qué recuerdan las personas antes de morir?

Un grupo de científicos confirmó en un experimento que las personas ven en su mente imágenes fugaces de su existencia en los últimos segundos de vida.


En la década de los años setenta, Raymond Moody se hizo famoso por su libro Vida después de la vida, en el que recogía anécdotas de personas que habían sufrido un paro cardiaco y revivieron. Estas relataban, entre otras cosas, que veían una cálida y acogedora luz, así como una secuencia de imágenes en las que se resumía su existencia.

Desde entonces, ha habido interés de la ciencia por conocer más acerca de lo que sucede al morir. Hasta el momento, había sido casi imposible confirmar este tipo de actividad cerebral, y la mayoría de los testimonios se consideraban anecdóticos.

La semana pasada, sin embargo, se conoció de un experimento que podría corroborar las teorías de Moody.

La investigación involucró un elemento sorpresa. Sucedió con un paciente de epilepsia, de 87 años, al que le estaban tomando un electroencefalograma (EEG), examen que se usa para detectar y tratar convulsiones. En ese momento, el paciente sufrió un ataque cardíaco y falleció. Esto les dio a los médicos y a sus colegas una oportunidad única de estudiar lo que sucede en el cerebro cuando una persona cruza el umbral de la vida a la muerte. Ajmal Zemmar, neurocirujano de la Universidad de Louisville, estudió las imágenes del paciente.

Al analizarlas, el experto observó una gran actividad en una parte del cerebro encargada de la recolección de los recuerdos. Era muy similar a la que ocurre cuando una persona está meditando, soñando o reviviendo recuerdos del pasado.

Esas ondas cerebrales indicaban que el cerebro estaba ejecutando una rápida extracción de memorias almacenadas, lo que podría sugerir que la vida sí pasa en forma comprimida en segundos antes de morir.

“A través de la generación de oscilaciones involucradas en la recuperación de la memoria, el cerebro puede estar reproduciendo un último recuerdo de eventos importantes de la vida justo antes de morir, similar a los informados en las experiencias cercanas a la muerte”, dijo Zemmar.

El trabajo, publicado en Frontiers in Aging Neuroscience, arroja una luz sobre un fenómeno mental intrigante que ha fascinado a los humanos desde tiempos remotos y al que los científicos llaman “experiencia de revisión de vida” (LRE). Sería el primer dato empírico de una muerte real que respalda la teoría, que se ha convertido en una creencia común en la sociedad.

También sería un indicio de que el cerebro se mantiene activo y coordinado durante y después de la muerte, y que tal vez este órgano está programado para orquestar todo este proceso. Además, como lo afirmó Zemmar, “estos hallazgos refutan nuestro conocimiento de cuándo la vida termina”.

Así lo cree Sam Parnia, profesor asociado de medicina en el Centro Médico Langone de la NYU, donde también es director de investigación sobre reanimación cardiopulmonar. Parnia piensa que la muerte no se resuelve en un instante, sino en un proceso que toma horas, y, cuando sucede, es posible que las células del cerebro estén activas, aun cuando no haya respiración, latidos ni actividad cerebral. Por lo tanto, lo más probable es que la persona sea consciente de su propia muerte e incluso escuche a los médicos declarar la hora de su defunción.

Aunque los investigadores piden más estudios sobre este tema, reconocen que hay obstáculos prácticos para llevarlos a cabo, especialmente porque nadie sabe cuándo una persona sana va a morir. Como escriben los autores del trabajo: “Estos estudios solo serían viables en personas en fase cercana a la muerte y con patologías severas que se encuentren en entornos hospitalarios”. Por ahora, ven este trabajo como un paso adelante para conocer más de ese misterioso proceso del que nadie se salva.