Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/14/1998 12:00:00 AM

SE VOLTEAN LOS GAYS

Estalla controversia por avisos que afirman que los homosexuales no nacen así y que sí pueden cambiar.

SE VOLTEAN LOS GAYS SE VOLTEAN LOS GAYS
En una casa del área urbana del noroeste de Washington Anthony Falzarano pregunta: "¿Cuántos de ustedes fueron violados o fueron objeto de un acercamiento sexual por parte de un adulto cuando eran niños?". Más de la mitad de los 20 hombres y tres mujeres presentes levanta la mano. Falzarano, de 42 años, es un ex arquitecto restaurador de inmuebles que habla con la tranquilizadora cadencia de un terapeuta motivacional. Durante una hora ha recitado pasajes de las sagradas escrituras y ha hablado acerca de su propia vida: de sus glamorosas apariciones en la escena gay de la Nueva York de los años 70, de su redespertar al cristianismo y de su esposa y sus dos hijos. Ahora apremia a los otros para que hablen."Mi nombre es Dave", comienza a decir uno. "He tenido una buena semana; no he vuelto a tener recaídas en la masturbación durante más de un mes". En cambio Shannon, de 27 años, luce decaído. Comenzó a trabajar en un cargo nuevo y afirma que ya la gente anda murmurando: "¿El nuevo es como volteado, cierto?". Falzarano lo amonesta: "Usted está enviando aún señales ambiguas". Los participantes de esta reunión prefieren el anonimato, tienen en su mayoría entre 20 y 30 años, pertenecen a todas las razas y están unidos por un propósito común: ansían con desesperación dejar de ser gay. Han acudido a los Ministerios de Transformación, una dependencia de Exodus International_asociación cristiana no denominacional dedicada a ayudarles a los homosexuales a cambiar su orientación sexual_. Esgrimiendo un estricto plan de lecturas evangélicas y una desacreditada teoría del desarrollo infantil, Exodus se mantenía hasta hace poco como uno de los secretos mejor guardados de la Iglesia Americana. Súbitamente, el 13 de julio, comenzó a publicar anuncios de página entera en periódicos en asociación con grupos conservadores como la Coalición Cristiana. Entre dichos periódicos se encuentran nombres tan conocidos como The Washington Post, la publicación hermana de Newsweek. En medio de un lenguaje gentil y cariñoso personas que se identifican como ex gays aparecen sonrientes en fotos que plantean: ¡Si nosotros pudimos cambiar, tú también! Los abogados de las agrupaciones gay se enojaron. "Se trata de una campaña deliberada... para hacer aceptable la homofobia", comenta Anne Fausto-Sterling, profesora de biología y estudios femeninos en la Universidad de Brown. La corriente mayoritaria de la comunidad de sicólogos ha objetado. Gregory Herek, sicólogo investigador de la Universidad de California en Davis, dice: "Las terapias que pretenden cambiar la orientación sexual no tienen ninguna base científica". Para los patrocinadores de los anuncios, la conmoción causada es una bonanza: "¡Hemos realizado 37 entrevistas en los últimos 10 días!", exclama feliz Falzarano, quien se describe a sí mismo como "uno de los cinco ex gays más famosos". Luego de haber pasado años relegados a los peores horarios de la televisión, los ex gays como John y Anne Paulk de Colorado Springs _un antiguo drag queen y una antigua lesbiana_ se han casado, tienen un hijo y trabajan en horario triple A. Debate políticoLos anuncios han aparecido justo cuando sectores del partido republicano discuten acerca de los derechos de los gays. El líder del Senado Trent Lott recientemente asimiló la homosexualidad al alcoholismo y a la cleptomanía y bloqueó la elección de James Hormel, quien reconoce ser gay, como embajador ante Luxemburgo. La Cámara de Representantes _controlada por los republicanos_ votó en el sentido de negarle acceso a ciertos fondos federales a cualquier ciudad que exija que los contratantes o empleadores le extiendan la cobertura de servicios de salud a los compañeros homosexuales de sus contratistas o empleados. Tan solo la semana pasada fue preciso que un grupo de disidentes del propio partido republicano ayudara a derrotar un proyecto de ley republicano que pretendía suspender la orden presidencial de Bill Clinton que atacaba la discriminación contra los gays y su nombramiento en cargos del gobierno federal. En la organización de Falzarano las personas están lejos de percibir estas maquinaciones políticas. Alguien como Shannon, por ejemplo, ha llevado una vida muy complicada. Concurrió maquillado a la primera reunión y vestido en forma provocadora. Criado en un hogar pentecostal muy estricto, su padre era un drogadicto de comportamiento violento. Shannon entró en "el estilo de vida" (la expresión que utiliza Exodus para referirse a la homosexualidad) a los 14 años. Cuenta que a los 20 "quería un cambio. Sentía que era un producto averiado a los ojos de Dios". Se devolvió hacia su iglesia de origen, se casó rápidamente y tuvo un hijo; pero después de cierto tiempo volvió a salir con hombres. Hace unos meses, con un segundo hijo en camino, decidió asistir a una reunión de Exodus. Lo asaltaban dudas. "Pensaba que todos estaban fingiendo", pero estaba desesperado. "Al comienzo vine porque no quería seguir desperdiciando la vida de mi esposa. Realmente me encantaba el estilo de vida gay. Ahora, en cambio, quiero salir de esto por mí mismo. Estoy harto de que la homosexualidad sea mi identidad".
La conversión
Durante más de un siglo los terapistas, las iglesias y los grupos como los Realistas Estéticos (Esthetic Realists) intentaron cambiar a los homosexuales mediante el suministro de drogas, los electrochoques o inclusive el trasplante de testículos. Un tratamiento promovido por Masters y Johnson le enseñaba a los hombres cómo establecer conversación y contacto visual con mujeres. Pero después de que las asociaciones siquiátrica y sicológica de Norteamérica aprobaran, en la década de los 70, resoluciones que declaraban que la homosexualidad no era un desarreglo síquico, la mayoría abandonó la actividad de conversión sexual. El año pasado la Asociación Psicológica Norteamericana declaró oficialmente que la 'terapia reparativa' era científicamente inefectiva y potencialmente dañina. Sus orientaciones profesionales recomiendan enérgicamente evitar esta terapia como innecesaria. El público no está tan convencido de ello. En una reciente encuesta de Newsweek, el 56 por ciento dijo que los gays podían enderezarse y el 11 por ciento de los gays estuvo de acuerdo. Exodus, fundada en 1976, ha tomado nuevamente la iniciativa en este campo abandonado. Con sus 85 capítulos diseminados en 35 estados, el grupo asegura que ha 'tocado' 200.000 vidas, aunque no lleva estadísticas del número de personas que se han sometido a tratamiento. "No conozco a nadie que pueda lograrlo por sí mismo", dice John Paulk, el presidente de la junta nacional. Exodus rechaza lo que sus miembros llaman la 'homofobia' de las iglesias conservadoras más inflexibles. Su intención es más bien la de ayudar a los gays a convertirse en miembros sanadores de su congregación. Este grupo afirma que "el estilo de vida homosexual" es un pecado, aunque no elegido por el pecador mismo. Es una distinción maravillosa, hecha sobre medida para una cultura que detesta asumir toda responsabilidad.
No nacen, se hacen
El grupo ofrece una explicación muy bien construida de la homosexualidad. Dice que los niños varones con padres ausentes y las niñas con madres ausentes quedan bloqueados en un limbo del desarrollo emocional y empiezan a buscar satisfacción mediante la actividad sexual con miembros de su propio sexo. Mediante el reconocimiento de esa carencia y la oración los individuos pueden reemplazar algunos deseos homosexuales por sentimientos de amistad hacia personas del mismo sexo. Eso dice esa teoría. En cuanto al deseo heterosexual, puede o no surgir. Los talleres de Exodus animan a los hombres homosexuales a 'volverse machos' mediante el deporte y a las lesbianas a despertar su heterosexualidad latente a través del vestido y el maquillaje. ¿Hay cura?
El término 'curación' puede significar desde un matrimonio heterosexual hasta la abstinencia de relaciones homosexuales. Un ex gay lo dice así: "Aún lucho con la atracción por los hombres. Pero ya no considero eso un problema, porque pienso que la gente en general es atractiva". Los ministerios afirman que tienen una tasa de éxito cercana al 30 por ciento, pero no han realizado estudios de largo plazo para confirmarla. Los fracasos, por otra parte, han sido realmente estruendosos. Dos de los fundadores de Exodus International, Michael Bussee y Gary Cooper, se enamoraron y abandonaron la organización en 1979. En total 13 ministerios de Exodus han tenido que cerrar porque su director retornó a la homosexualidad. Las afirmaciones de Exodus reviven un debate científico inconcluso. A comienzos de los años 90 tres estudios parecieron sugerir que las causas de la homosexualidad eran genéticas y más relacionadas con la naturaleza que con la crianza. Aunque los estudios se basaban en poblaciones pequeñas y las conclusiones eran emitidas con toda la cautela requerida, muchas organizaciones de gays convirtieron la noticia en credo. "¡Así nacimos, no nos juzguen!," exclamaron. Han transcurrido más de cinco años desde entonces y el estudio no ha sido replicado para verificación. Los investigadores sostienen, además, que el público ha malinterpretado la relación entre genética y comportamiento. A diferencia del color de los ojos, el comportamiento no se hereda en el sentido estricto de la palabra sino que los factores hereditarios son activados por un conjunto complejo de factores del entorno. "La gente desea respuestas simples", dice Neil Risch, profesor de genética en Stanford, "pero el comportamiento humano es mucho más complicado". La existencia de un patrón genético en los homosexuales no significa que las personas nazcan gays. La identificación de los factores del entorno que puedan determinar la homosexualidad también ha resultado muy elusiva: en las evaluaciones sicológicas ciegas los gays son imposibles de distinguir de los heterosexuales. La mayor parte de los científicos postula que la homosexualidad resulta de algunas combinaciones de genes y factores ambientales, que posiblemente varían para cada individuo. El biólogo Evan Balaban piensa que "en este tema estamos en la misma oscuridad de siempre".
No para todos
Tanto Exodus como algunos especialistas que siguen intentando terapias reparativas para la homosexualidad insisten en que éstas no son convenientes para todos los homosexuales. Los gays que son felices no las encontrarán útiles. "Trabajamos con personas insatisfechas", dice Anita Worthen, consejera de New Hope Ministeries en San Rafael, California. El propio hijo de Worthen es gay y no está en terapia. En su ministerio, ella y su marido, Frank, tratan de disuadir a los menos decididos. Los críticos acusan a la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad, un pequeño grupo que ve la homosexualidad como una anomalía que puede y debe ser tratada, de ensañarse con las personas vulnerables. "Intensifican los conflictos", dice la siquiatra Susan Vaughan, vocera de la Asociación Norteamericana de Psicoanálisis en temas de homosexualidad. "El esfuerzo de mantenerse célibe o de tener relaciones sexuales con personas del sexo opuesto puede conducir a la ansiedad y a la depresión". James Campbell, de 37 años, recién ordenado ministro metodista, dice que su terapista trató de explotar su miedo del sida y lo presionó para que 'recordara' un incidente sexual que él no está seguro haya tenido lugar. Desde que abandonó la terapia dice que "mi aceptación de mí mismo como gay me ha salvado la vida y toda mi relación con Dios".Existe un terreno medio entre los ex gays que afirman que cualquiera puede cambiar y quienes dicen que nadie puede hacerlo. La sicóloga Patricia Hannigan piensa que frente a un poderoso conflicto religioso los individuos deben plantear sus propias leyes. "Si la principal prioridad en la vida de uno es la fe, la felicidad personal se logra viviendo en conformidad con la fe y no siguiendo la orientación sexual". Equipara a los cristianos gay en terapia a los sacerdotes célibes. Falzarano le pide a los asistentes que describan a sus padres, quienes se ubican en una gama que va desde el drogadicto abusivo hasta el bondadoso adicto al trabajo. "¿Ven? No resultamos reunidos en este cuarto por casualidad". Reúne argumentos para llegar a un punto álgido y eleva la voz. "La homosexualidad no es un estilo de vida que elegimos. Nos la infligieron cuando éramos niños. La mayoría de las iglesias no ven que fuimos violados o perturbados o que no pudimos crear vínculos con nuestros padres". Ese es el beneficio. Hay fortaleza en la unidad, fuerza en el dolor y en el rechazo. Pocas personas en Estados Unidos están más solas que un ex gay. Aquí, por el contrario, hay comunidad. Los miembros del grupo se abrazan o se dan la mano. Más tarde salen y se alejan en la noche, tal vez sintiéndose menos agobiados por la soledad que antes de llegar a la reunión.

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com