psicología

¿Tenso y nervioso? Estos métodos pueden ayudar a recuperar la tranquilidad

Varias investigaciones han demostrado que el bombardeo de adrenalina que se genera cuando se viven situaciones estresantes ocasionan una tensión muscular.


Existen etapas en las que el nerviosismo y la tensión pueden aumentar con mayor facilidad debido a las obligaciones del día a día y, por lo general, estos síntomas del estrés se manifiestan de forma evidente provocando alteraciones leves en el organismo que llevan a desarrollar patologías de ansiedad y depresión.

Varias investigaciones han demostrado que el bombardeo de adrenalina que se genera cuando se viven situaciones estresantes ocasionan una tensión muscular que puede ocasionar diferentes tipos de dolores, Saber Vivir Tv señala algunos:

  • Contracturas: Por lo general, la zona cervical tiende a contraerse cuando hay una discusión fuerte, ir de prisa a algún lugar o sufrir un contratiempo. A su vez, los músculos que protegen la columna se contraen por estas causas y tienden a contracturarse, provocando dolores de espalda y lumbalgias.
  • Dolores de cabeza: Esta dolencia se da por la tensión en los músculos del cuello, que también pueden provocar un dolor en las sienes. Muchas personas aprietan los dientes al dormir cuando están estresadas y eso también puede desencadenar dolor de cabeza.
  • Dolor de estómago: Ante una situación de estrés, pueden aparecer pinchazos en la barriga que son habituales cuando se está nervioso. Y también acidez de estómago, debido a un exceso de secreción de jugos gástricos.

De este modo, lo ideal es regular las situaciones de estrés para que el organismo no se vea afectado física y psicológicamente. La revista Cuerpo y Mente señala seis formas de lidiar con el nerviosismo y la tensión interior:

  • Tener sentimientos positivos: Los pensamientos negativos antes una situación de estrés surgen de manera espontánea; sin embargo, lo ideal es ayudarse con pensamientos sanos y positivos, por lo que en una situación de nerviosismo o ansiedad, es útil recordar momentos especiales o situaciones que lo hagan sentir fuerte. Para ello, puede ayudarse con la música, mirar fotos de las últimas vacaciones o imaginar un bello paisaje.
Varias investigaciones han demostrado que el bombardeo de adrenalina que se genera cuando se viven situaciones estresantes ocasionan una tensión muscular.
Varias investigaciones han demostrado que el bombardeo de adrenalina que se genera cuando se viven situaciones estresantes ocasionan una tensión muscular. - Foto: Istock
  • Relajación física: Tanto un buen estado de plenitud físico y mental son ideales para combatir cualquier tensión muscular, por lo que una caminata lo ayudará a regularse con más facilidad. Si sufre de nerviosismo crónico, puede probar diferentes formas de entrenamiento físico como el yoga, el entrenamiento autógeno y la visualización guiada.
  • Plantas medicinales: La fitoterapia ha ayudado durante mucho tiempo a calmar la mente y tratar algunas dolencias físicas. Por ejemplo, cuando hay pensamientos rumiantes que le generan estrés o lo ponen nervioso, lo ideal es consumir una infusión de valeriana o pasiflora.
  • Meditación con afirmación: El dicho de ‘la palabra tiene poder’ es tan cierto que ayuda a controlar la mente y a sentir más pleno. Por lo que animarse usted mismo con frases como “yo puedo” y “confió en mi fuerza interior” lo puede ayudar a sentirse mejor para superar la dificultad. Así mismo, lo ideal es dejar que la mente descanse y redirigir los pensamientos, en lugar de dejarse arrastrar por ellos. Le puede ayudar cuestionarse qué es lo peor que puede pasar en esta situación para así recurrir a soluciones factibles.
  • Darse un capricho: Factores como el trabajo, las obligaciones del hogar y los conflictos familiares lo pueden poner nervioso, pero para bajar la tensión del cuerpo es necesario complacerse, ya sea con un baño relajante, una tarde leyendo un libro, cocinar un plato favorito o sencillamente reunirse con amigos y familiares que lo ayuden a olvidarse de toda tensión.
  • Controlar la respiración: Cuando una situación de nerviosismo o tensión muscular lo superen, inhale el aire por la nariz e intente sostener el aire por un minuto. Luego de ello expúlselo lentamente por la boca hasta que los pulmones queden completamente vacíos. Repítalo las veces que sean necesarias hasta sentir que su cuerpo está regulado.