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| 6/25/1990 12:00:00 AM

GAJES DEL OFICIO

Rodilla de sirvienta, asiento de sastre, codo de tenista, son los sonoros nombres de la dolorosa tendinitis o la bursitis.

GAJES DEL OFICIO, Sección Salud, edición 421, Jun 25 1990 GAJES DEL OFICIO
El dolor puede ser tan intenso que el paciente deja de usar la articulación por imposibilidad física o por temor. Los problemas tienen nombres lan sonoros como rodilla de sirvienta, dedo de gatillo, asiento de sastre o codo de tenista, pero los inconvenientes son igualmente serios. Médicamente, esas condiciones son conocidas como bursitis o tendinitis. Ambas implican inflamación de los tejidos blandos que rodean las articulaciones.

En el caso de la bursitis, el tejido afectado es una pequeña bolsa (en latín, bursam) que actúa como cojín en el sitio en que un músculo o un tendón se cruzan con otro, o con un hueso. En la tendinitis, la inflamación afecta a un tendón, que es el cordón fibroso que fija al músculo en el hueso.

Como si tener problema con una de ellas no fuera suficiente, tanto la bursa como el tendón en una coyuntura pueden inflamarse simultáneamente.

Si bien estas condiciones raramente se presentan en gente menor de 30 años, aquellos que practican activamente un deporte o cuyo trabajo implica ciertos movimientos repetitivos pueden desarrollar tendinitis o bursitis a cualquier edad. Esas condiciones están relacionadas con la artritis, pero hay dos diferencias importantes. Mientras la artritis tiende a ser una condición permanente que afecta algunas partes del cuerpo o su totalidad, la bursitis y la tendinitis afectan usualmente una sola articulación y producen molestias temporales, que cesan si el movimiento que las causa es suspendido o modificado. Así mismo, aunque estas lesiones pueden tener un origen infeccioso o reumático generalmente son el resultado del abuso de una articulación.

La mayoría de los tenistas son dolorosamente conscientes del riesgo que corre el codo del brazo con el que juegan. Muchos factores contribuyen a esta forma de tendinitis llamada "codo de tenista", la más importante de las cuales se presenta en el revés, es decir, cuando consistentemente se golpea la bola fuera del centro de la raqueta y con el codo dirigido hacia la malla. También puede influir el exceso de vibración en la raqueta, el exceso de peso de la misma o golpear siempre tarde la bola. Las coyunturas de algunas personas son más susceptibles que otras, lo que asegura que si juegan tenis siempre adquirirán el codo de tenista. Pero no es necesario jugar tenis para sufrirlo. Los políticos también corren ese riesgo durante las campañas, por estrechar tantas manos. También puede aparecer por una contracción subita de los músculos de la mano y el antebrazo, como cuando se arroja o levanta un objeto pesado.

La "rodilla de sirvienta" puede afectar a cualquiera que pase demasiado tiempo arrodillado, por ejemplo, al colocar pisos, al apoyarse en los escalones de un andamio para pintar, al trabajar en el jardín e incluso al permanecer demasiado tiempo arrodillado en la iglesia. El problema incluye la inflamación de la bursa en la rótula. El llamado "asiento de sastre" puede ser un riesgo tanto recreacional como profesional. Aquellos que gustan de asistir a eventos deportivos, que requieren largas horas sentados en una superficie dura, pueden desarrollar una inflamación en el isquión, uno de los tres huesos que forman el hueso coxal, donde uno se sienta. La bursitis de la cadera, que normalmente se presenta en la parte exterior de la articulación, es agravada por subir escaleras, permanecer demasiado tiempo sentado o dormir sobre la parte afectada. Pero en algunas personas es el resultado de la desigualdad en el largo de las piernas. La bursitis bajo el talón es una dolencia común de la gente que hace caminatas o carreras demasiado largas o se mantiene de pie sobre superficies duras como el concreto. Están en riesgo mayor quienes usan zapatos planos (y más aún si tienen pie plano) y quienes caminan golpeando muy fuertemente con el tacón.

Pero cuando la mayoría de la gente oye hablar de bursitis, piensa primero en el hombro, la articulación afectada con mayor frecuencia. A pesar de su nombre, la condición resulta casi siempre de un grupo de cinco tendones que conectan el hombro con la parte alta del brazo. En un ataque severo, puede resultar imposible levantar el brazo y separarlo del cuerpo. Peinarse, ponerse la camisa, levantar un objeto más arriba del pecho puede producir un dolor insoportable. La tendinitis del bíceps es otra causa de dolor en el hombro, normalmente en el frente. La inflamación se presenta en el gran tendón que une el músculo con el hombro, en la parte delantera superior del brazo. Aunque es posible mover el hombro, vestirse puede resultar todo un reto. La tendinitis puede afectar la mano. El "dedo de gatillo" -que en esta época podría llamarse "de sicario"-, es el resultado de la inflamación de los tendones que se usan para flexionar los dedos. El problema también puede presentarse en el tobillo, como en la tendinitis de Aquiles, que trae consigo una dolorosa lesión o el desgarre del tendón de Aquiles -que une el talón con la pantorrilla-, lo que significa la inmovilización del tobillo.

Si se tratan cuidadosamente, la bursitis y la tendinitis desaparecen usualmente en días o semanas y rara vez dejan daños permanentes. Pero aún con tratamiento adecuado, pueden volver a presentarse en las mismas o en otras articulaciones. El tratamiento se determina según la articulación afectada. Sin embargo, para casi todas hay un remedio uniforme: la aspirina o cualquier otro analgésico con propiedades antiinflamatorias. La medicación se toma usualmente en una dosis mayor de la que la persona está en condiciones de soportar, por eso es conveniente consultar al médico. Si esta medicación no es suficiente, las drogasde prescripción como los antiinflamatorios no esteroidales o del tipo cortisona pueden usarse. Algunas veces la cortisona es inyectada directamente en la articulación inflamada. Aunque puede traer un gran alivio, las inyecciones repetidas pueden ir deteriorando la articulación. Así que los médicos reservan ese procedimiento para casos especialmente agudos o para cuando se requiere un alivio inmediato.

Al comienzo, resulta aconsejable dejar descansar la coyuntura afectada por unos cuantos días. Entonces pueden iniciarse ejercicios específicos para mantener la movilidad de la articulación y fortalecer los músculos que la sostienen. El fisioterapeuta determina los ejercicios adecuados y, si el problema es el tenis, no sobra tomar unas lecciones para evitar los movimientos erróneos que causan el problema. Sobre la aplicación de calor o frío, muchos recomiendan poner hielo sobre la coyuntura afectada durante unos minutos varias veces al día y despues aplicar calor humedo. Una ducha caliente también ayuda. El medico podría recomendar tambien ultrasonido, que es un tratamiento de calor profundo. Aunque por lo general, la gente que sufre de articulaciones inflamadas recurre a la automedicación, lo más recomendable es visitar al médico antes de que el dolor sea demasiado severo e interfiera con actividades normales.--

EDICIÓN 1879

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