Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/21/1989 12:00:00 AM

LA JAULA DE LAS LOCAS

Para prevenir el contagio del SIDA, Cuba confina a los portadores del virus en un sanatorio.

LA JAULA DE LAS LOCAS LA JAULA DE LAS LOCAS

Ningún gobierno en el mundo ha llegado tan lejos como Cuba en su lucha contra la propagación del SIDA. En un país que ha hecho de la salud pública el orgullo de la Revolución, las medidas no se hicieron esperar. Hoy, en Cuba, toda la población sexualmente activa --4 millones de personas--ha sido examinada y quienes han resultado portadores del virus viven aislados. Una decisión draconiana que ha abierto una gran polémica mundial.

Hace sólo un mes, en el Congreso de Montreal, cientos de personas afectadas por el virus del SIDA demandaban de los gobiernos mayor atención médica y acceso a los avances científicos logrados hasta ahora. Cuba ha sido el primer país en asumir económicamente el costo de atención de cada uno de sus habitantes víctima del virus. Pero el otro tema planteado en Montreal fue una dura protesta contra la discriminación hacia los enfermos. En Cuba, para prevenir la propagación del mal, todo individuo con resultado seropositivo es enviado a un sanatorio, localizado a 40 kilómetros de La Habana.

Se trata del primer sidatorio del mundo. Instalado en una hacienda, que antes de la Revolución fue residencia de un millonario travesti, fue puesto en servicio hace dos años. Allí viven hoy 300 cubanos, hombres, mujeres y niños portadores del virus, que son atendidos por un equipo de cerca de 300 personas, entre médicos, enfermeras, sicólogos y guardias. Han sido apartados de la sociedad para evitar el contagio, tienen la mejor atención médica existente hasta el momento, gozan de privilegios que otros cubanos no tienen--televisión a color, videos, aire acondicionado, etc.--, siguen devengando el sueldo que tenían en el momento de ser confinados, pueden recibir a sus familiares dos veces por semana, pero si obtienen permiso para alguna salida deben ir acompañados de un enfermero, quien se asegura que el paciente asuma un comportamiento sexual responsable. Son prisioneros del SIDA .

Hace seis años, aun antes de que el virus del SIDA fuera aislado en el laboratorio del profesor Montagnier en Francia, el gobierno cubano ya había empezado a tomar serias medidas para prevenir el contagio en la isla. La primera, en 1983, fue abolir la importación de derivados de sangre y reemplazarlos por productos cubanos. Dos años después, en 1985, se inició el análisis de SIDA para todos los donantes de sangre. Así mismo, el Instituto de Medicina Tropical empezó a examinar a todos los extranjeros llegados a la isla con una visa de residencia mayor de seis meses. Si el resultado del examen es seropositivo, la persona es devuelta a casa en el siguiente vuelo. Hace un año, el gobierno cubano inició el Programa de Investigación Sistemática del SIDA sometiendo a examen a tres grupos de población: las mujeres embarazadas, las personas con enfermedades sexuales transmisibles y los homosexuales. En la isla no hay drogadicción. Este programa fue económicamente posible, gracias a la invención de un sistema de análisis, realizado en Cuba, que resulta más barato que el utilizado hasta ahora en otros países. En este momento, toda la población cubana, entre los 13 y los 60 años, han pasado por el laboratorio.

De los 10 millones de habitantes que tiene Cuba, sólo 300 han resultado portadores del virus. De estos, 60 ya padecen la enfermedad. Ellos son los habitantes de Los Cocos, el sanatorio ubicado en la pequeña localidad de Santiago de las Vegas. En el interior de la vieja hacienda los enfermos disfrutan de algunos lujos y cuentan con una excelente asistencia médica; sin embargo, las ventanas están selladas con rejas y las puertas son permanentemente custodiadas. Una tercera parte de los pacientes del sanatorio son homosexuales, otro grupo similar está conformado por "internacionalistas", nombre que dan en la isla a los cubanos que estuvieron en misión en Angola. Militares, ingenieros y médicos que regresaron de Africa contaminados con el virus. La mayoría han tenido que separarse de sus familias, otros han llegado al sidatorio con sus esposas, a las que han contaminado. También hay niños que han recibido el virus de sus madres. Incluso ha habido matrimonios entre pacientes del sidatorio. Ellos son la minoría contaminada contra la que hay que proteger a la población. Una medida que si bien ha controlado la propagación, ha sido violentamente criticada por la opinión pública internacional.

El tratamiento de cada uno de estos pacientes tiene un costo de dos millones de pesos anuales. Quienes ya han desarrollado la enfermedad son tratados con AZT, el único medicamento existente hasta ahora y cuyo costo por paciente es de doce mil dólares anuales. Una gripa les puede ocasionar la muerte y se trata de evitar a toda costa cualquier riesgo fatal. Todos los residentes de Los Cocos son tratados con Interferon y sus casos estudiados detenidamente por los 600 investigadores del Instituto de Medicina Tropical de Cuba.

En un país que se precia de asegurar una atención médica gratuita para todos, la amenaza del SIDA no podía ser ignorada. Como resultado de esta política, Cuba tiene hoy uno de los índices de SIDA más bajos del planeta. Sin embargo, el internamiento sistemático de los individuos portadores del virus es a los ojos de los defensores de los derechos humanos un atentado a la libertad individual. Mientras las naciones del mundo entero tratan de evitar la propagación del SIDA a través de campañas que concientizan al individuo sobre la responsabilidad de, su comportamiento sexual, la fórmula cubana, probablemente exitosa, plantea el interrogante de si el costo en la libertad personal no será acaso demasiado alto... Una pregunta que sería tema para una novela de George Orwell .--

EDICIÓN 1879

PORTADA

Gustavo Petro: ¿Esperanza o miedo?

Gustavo Petro ha sido un fenómeno electoral, pero tiene a muchos sectores del país con los pelos de punta. ¿Cómo se explica y hasta dónde puede llegar?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com