vida moderna

Los mitos y verdades del ojo seco

Es una de las causas más frecuentes de consulta porque afecta la calidad de vida, la concentración y la visión.


Para la oftalmóloga María Alejandra Charria, el ojo seco es la enfermedad de la nueva generación. “No solo porque vivimos en un ambiente contaminado, sino porque utilizamos más dispositivos de pantalla que antes, donde la frecuencia de parpadeo normal disminuye notablemente. De 14 a 16 parpadeos por minuto, pasamos a solo cuatro y cinco veces. Esto porque el cerebro interpreta que frente a una pantalla debemos poner más atención, y el ojo al tener esta exposición, sin protección del parpadeo y sin renovación de la película lacrimal, empieza a tener síntomas de ojo seco, porque la superficie ocular no está diseñada para estar en un ambiente que no sea húmedo o hidratado”, explica.

La también oftalmóloga Alejandra de la Torre estima que más del 70 por ciento de los pacientes valorados en consulta presentan algún síntoma o signo de ojo seco. Para ella, esta es una condición a la que hay que prestarle mucha atención. “La prevalencia de enfermedad de ojo seco afecta la calidad de vida y provoca alteración en las labores diarias. Afecta la concentración y la fluidez en la lectura, tanto en papel como en pantalla. Quienes están expuestos a pantallas o realizan trabajo en computador durante largas jornadas se pueden volver muy sintomáticas, presentando sensación de cuerpo extraño, ojos rojos, irritados y visión fluctuante”.

SEMANA: ¿Es verdad que el ojo seco solo les da a personas mayores?

Mito. Cada vez hay más evidencia de jóvenes y niños. “Hoy estamos viendo con preocupación que la población pediátrica viene presentando síntomas. Recientemente, realizamos un estudio en niños sanos de 7 a 17 años en varios colegios en Bogotá, en los que realizamos 11 pruebas de función de superficie ocular y ojo seco, encontrando que el ciento por ciento de estos niños presentaban algún signo de ojo seco, y el 33,3 por ciento de estos niños cumplía con criterios para diagnóstico de ojo seco, como tal”, anota De la Torre.

SEMANA: ¿Mito o realidad que el tapabocas colabora en la aparición de ojo seco?

Verdad. Al ser una enfermedad multifactorial, se asocia a entidades específicas, como síndrome de Sjögren o hipotiroidismo, también con menopausia y posmenopausia, uso prolongado de pantallas y polución ambiental, “pero, actualmente, el uso de tapabocas desde el inicio de la pandemia tiene gran incidencia debido a que el aire caliente, al respirar, sube y se dirige hacia los ojos por la hendidura superior del tapabocas, produciendo alteraciones a nivel de la superficie ocular. De ahí que el ojo seco ha venido en aumento en la población mundial”, explica.

SEMANA: ¿Es verdad que permanecer muchas horas en una pantalla es un factor de riesgo para ojo seco?

Verdad. La médica oftalmóloga Alejandra de la Torre cita un estudio del grupo de trabajo TFOS-DEWS II, Tear Film & Ocular Surface Society. “Allí se estipuló que uno de los factores de riesgo más importantes para presentar esta enfermedad es el uso de pantallas. Se demostró que su uso por más de cuatro horas aumenta en 68 por ciento el riesgo de tener ojo seco”.

SEMANA: ¿Es verdad que los adultos mayores necesitan más cuidado?

Mito. Para la médica Charria, todos, sin distinción de edad, debemos procurar una buena higiene ocular. “Todos debemos ser mucho más conscientes de la prevalencia de esta enfermedad. Es cierto que, a medida que pasan los años, hay menos producción de lágrimas, y ello incide en la patología, pero la prevención es un factor determinante para que la superficie ocular esté más protegida, desde temprana edad”, señala.