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| 5/25/1987 12:00:00 AM

MILITARES EN EL ESPACIO

Polémica en los Estados Unidos por pretendida militarización de la base espacial de la NASA.

MILITARES EN EL ESPACIO MILITARES EN EL ESPACIO
La visión de esa estación espacial imaginada en los años sesenta, con la forma de una gigantesca llanta de camión dando sigilosas vueltas sobre sí misma, y de la que entraban y salían naves de la Pan American como si llegaran a un aeropuerto terrestre, tal vez se tarde mucho más de lo que se presumía en aquella época. Por una parte, el avance de la exploración espacial ha tomado un ritmo mucho más lento, y por la otra, la creciente injerencia de los militares en los proyectos de la NASA hacen que el proyectado viaje de luna de miel al espacio exterior sea una utopía como cualquiera otra.
La estación espacial que se proyecta es mucho más modesta de lo que se imaginaba entonces. Fue concebida en forma modular, de tal manera que su crecimiento pudiera hacerse por etapas. En su mensaje al Congreso en 1984, el presidente Reagan urgía su construcción en los siguientes años, diciendo que "podemos seguir nuestros sueños hasta estrellas distantes viviendo y trabajando pacíficamente en el espacio para la mejora de nuestra ciencia y economía". Un sueño que parece esfumarse.
En efecto, el Pentágono ha hecho público su interés en participar en el programa de la estación espacial con el objetivo de establacer un centro de control para su programa de "Guerra de las galaxias", tan querido por el propio presidente Reagan. La estación les serviría a los militares, además, como base de observación estratégica para el comando de batallas desde el espacio, y como estación de servicio para los sofisticados equipos bélicos que serán colocados.
De entrada, la pretensión del Pentágono ha producido reacción de parte de los socios extranjeros del proyecto, que son Canadá, Japón y algunos países europeos. En las negociaciones se han negado a aceptar la posición de Estados Unidos de no descartar la utilización militar y a pesar de que las conversaciones continúan, no se ha llegado a un acuerdo al respecto.
Entre tanto, la Fuerza Aérea de Estados Unidos se encuentra en la fase de identificar las nuevas tecnologías que se deberán desarrollar para los fines propuestos. De hecho, no es posible concebir la operación adecuada del programa de "Guerra de las galaxias" con sus miles de computadores, sensores y armas trabajando al unísono, sin tan solo un medio que permita instalarlas adecuadamente, controlarlas, y repararlas.
Un estudio hecho por encargo de la Fuerza Aérea, por el Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica, afirma que el primer uso de la esta ción espacial sería el reaprovisionamiento de combustible de los vehículos militares que acometan la instalación de las armas. Eso solamente representaría una inversión de por lo menos US$ 100 millones para el perfeccionamiento del manejo de fluidos peligrosos a temperaturas extremadamente bajas. Sin embargo, la sola posibilidad de efectuar el reabastecimiento en el espacio exterior rebajaría los costos enormemente, tanto que no se concibe ningún proyecto de envergadura sin que previamente se perfeccione este sistema.

AL ESPACIO POR ETAPAS
Otra importante aplicación sería su uso como estación de servicio y reparación de las naves militares y sus armas. Los estudios han encontrado que ello es especialmente importante, para los sistemas que orbitarán alrededor de la Tierra por décadas, como son los satélites lanzadores de armas de energía kinética, aquellas que destruyen su objetivo espacial estrellándose contra él. Los astronautas militares, con su base establecida en la estación, podrían reparar y mantener estas armas, de las cuales el Pentágono aspira a colocar al menos tres mil.
Esos objetivos de reparación, reabastecimiento y construcción requerirían horas de trabajo de los astronautas en el espacio. Eso implica el desarrollo de nuevas técnicas para evitar los efectos de la exposición de los hombres a los rayos cósmicos y solares. Las soluciones propuestas producen controversia, ya que se habla del desarrollo de drogas que evitarían los efectos de esos rayos pero a un costo para la vida normal del individuo que aún no se ha determinado. Como dice el estudio de la Fuerza Aérea, "las mayores ventajas (de las drogas) consisten en que no son incómodas para el trabajo, no tienen un peso restrictivo y son más baratas que los escudos". Por otra parte se requiere el desarrollo de un nuevo sistema de traje espacial que permita a los astronautas salir rápidamente, del medio presurizado de la nave, al espacio exterior. Con los equipos existentes, deben pasar horas respirando oxígeno puro antes de salir, para evitar un fenómeno parecido al que afecta a los buzos al salir a la superficie luego de estar en las profundidades .
Al uso militar de la base de la NASA se llegaría por etapas. La primera, permitiría que algunos astronautas militares trabajaran en el desarrollo de las nuevas tecnologías necesarias para sus propósitos, lo que enfrentaría problemas de incompatibilidad con la presencia de los científicos extranjeros de los países participantes en el proyecto civil. US$ 100 millones se gastarían en esa fase.
En una segunda etapa, se establecería un depósito de combustible cercano a la estación, y en la tercera, se empezaría a colocar módulos totalmente militares que serían relativamente independientes del resto. El fin último, según los estudios de la Fuerza Aérea, sería tener después una estación propia, construida siguiendo los lineamientos de la estación civil original, con el consiguiente ahorro de varios miles de millones de dólares. Para esa época, junto con las etapas segunda y tercera, se habrían invertido US$ 8.500 millones más.
El estudio de la Fuerza Aérea está siendo analizado y se espera un pronunciamiento oficial sobre sus propuestas. Entre tanto, el Congreso norteamericano continúa con su preocupación a cuestas sobre el cambio de objetivos del programa espacial. Como dice el senador Norman Mineta, quien presentó un proyecto de ley para prohibir el uso militar de la estación, "me preocupa que la NASA hasta ahora líder en el desarrollo de la investigación científica, se convierta simplemente en un sistema de tránsito para el Deparlamento de Defensa".







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