En 2018 inició el proceso de transformación orientado a obtener el estatus de institución carbono neutro y su punto de partida fue la infraestructura física de cuatro campus: Medellín, Bucaramanga, Montería y Palmira.
En 2018 inició el proceso de transformación orientado a obtener el estatus de institución carbono neutro y su punto de partida fue la infraestructura física de cuatro campus: Medellín, Bucaramanga, Montería y Palmira. | Foto: UPB

Sostenibilidad

Esta universidad en Antioquia lidera la lucha contra el cambio climático

La Universidad Pontificia Bolivariana se convirtió en la primera institución de educación superior de Colombia y América Latina en recibir la certificación de carbono neutro por parte del ICONTEC. El corazón de su proyecto institucional es la sostenibilidad.

24 de febrero de 2024

A nivel mundial el desafío de todas las organizaciones se ha concentrado en controlar que la temperatura aumente dos grados centígrados. Esto se ha convertido en un reto que ha creado escenarios de discusión académico y organizacionales apostándole a la misión global de las Naciones Unidas. En Colombia la academia también busca contribuir a este propósito. La Universidad Pontificia Bolivariana es un caso representativo, pues convirtió este desafío en el ADN de su quehacer institucional.

Según explicó Ana María Osorio, Coordinadora Nacional de Sostenibilidad de la institución, “este es un asunto fundamental para la universidad porque permea el currículo, lo académico, la investigación y la transferencia, es decir, la función de la universidad. En los tres aspectos estamos trabajando todo lo relacionado con la sostenibilidad”.

En 2018 inició este proceso orientado a obtener el estatus de institución carbono neutro y su punto de partida fue la infraestructura física de cuatro campus: Medellín, Bucaramanga, Montería y Palmira. “Laboratorios de ciudad y espacios de territorio que necesitaban generar un aporte significativo en temas de mitigación del cambio climático”, agregó la Directiva.

A partir de entonces, la UPB se alineó con las metas del país en materia de descarbonización para disminuir las emisiones de CO2 en 51 por ciento para el año 2030, y llegar al estatus de neto cero en el año 2050. A la fecha, el cumplimiento de la meta se ha mantenido, y las acciones que se vienen implementando están enfocadas en la reducción de las emisiones de CO2 multicampus.

En este proceso se convirtió en la primera universidad de Colombia y de América Latina y el Caribe en obtener la certificación de carbono neutro que entrega ICONTEC. Esto permitió convertir sus instalaciones en ecocampus y generar dinámicas como la transferencia de conocimiento a otras instituciones y organizaciones.

Así logró su certificación

En la práctica, la Universidad construyó un Plan de Transición Climática que incluye las apuestas estratégicas, las líneas de acción y las metas a corto, mediano y largo plazo. En el proceso de seguimiento de la certificación han recibido tres visitas en un primer ciclo y actualmente se encuentra en la segunda fase, donde se demanda trazar metas de mayor exigencia y apostándole a la mitigación de los gases de efecto invernadero.

Esto implica poner en práctica proyectos de movilidad sostenible, gestión eficiente de la energía, consumo eficiente del recurso hídrico y aumentar la cobertura arbórea en todos los ecocampus que contribuyan a incrementar la tasa de captura de dióxido de carbono.

Con respecto al financiamiento, la directiva indicó que la institución dentro de su planeación presupuestal destina recursos enfocados a la sostenibilidad integral, priorizando los que tengan impacto real en el cambio climático. Gracias a un trabajo mancomunado con las escuelas y los grupos de investigación se hicieron modelaciones que mejoran las proyecciones de las inversiones en asuntos como la instalación de los paneles solares, reducir la cantidad de residuos enviados al relleno sanitario a través de la medidas como la reducción, reutilización y aprovechamiento, contribuyendo al fortalecimiento del modelo de economía circular.

Por este último trabajo la Universidad fue distinguida en el año 2020 con la Certificación Basura Cero categoría oro para el ecocampus en Medellín y para el Ecocampus Montería recibió este reconocimiento en el año 2023.

La UPB se alineó con las metas del país en materia de descarbonización para disminuir las emisiones de CO2 en 51 por ciento  para el año 2030.
La UPB se alineó con las metas del país en materia de descarbonización para disminuir las emisiones de CO2 en 51 por ciento para el año 2030. | Foto: UPB

Un trabajo que requiere compromiso

El desarrollo de este plan no ha estado exento de obstáculos. Según Osorio, “el gran desafío es mantener la cultura de la sostenibilidad porque no es una decisión vertical que se debe seguir, sino una dinámica que implica permear todos nuestros grupos de interés”.

Para lograr que este compromiso de sostenibilidad integral perdure en el largo plazo, la UPB ha tomado decisiones como introducir una cátedra de sostenibilidad que se imparte en todos los planes de estudio de pregrado y posgrado. Adicionalmente, lidera múltiples estrategias y campañas que involucran a la comunidad académica y al personal administrativo

Osorio calificó como complejo este proceso por la heterogeneidad del público al que va dirigido y porque cada semestre se va renovando. “Uno de los retos importantes es la construcción de redes de trabajo en el territorio que nos permitan hacer transferencia de conocimiento, porque de nada sirve que solo la universidad trabaje en esto si no conformamos un ejercicio de ciudad y territorio en donde todos estemos alineados y que incluya los sectores público y privado, la sociedad civil y la academia”, dijo.

Para el 2024, la institución se ha trazado dos metas: empezar a medir el impacto en el territorio donde tiene presencia cuantificando los efectos de su trabajo académico enfocado en la sostenibilidad en el cierre de brechas, la mitigación de problemas sociales y la generación de transformaciones económicas. El segundo es apalancarse en investigación y recursos internacionales para continuar el desarrollo de proyectos en el país.

“Nuestra misión principal es la transformación social y humana, y en este proceso estamos introduciendo todos los conceptos de sostenibilidad más allá de un discurso que se agota en lo ambiental, pues abarca la transformación social y los impactos económicos”, concluyó.

*Contenido elaborado con apoyo de la Universidad Pontificia Bolivariana