Vehículos
Cali estrena nueva estación de carga rápida para carros eléctricos. ¿En dónde estará ubicada?
Esta nueva infraestructura se suma a las estaciones ya instaladas en la capital vallecaucana.


La movilidad eléctrica en Colombia sigue tomando fuerza: en el primer semestre del año, las ventas de vehículos eléctricos crecieron un 35 %, superando las 12.000 unidades registradas.
En este panorama, Cali se posiciona como la tercera ciudad del país con mayor número de matrículas de vehículos eléctricos, una tendencia que exige avanzar con rapidez en el desarrollo de infraestructura de carga confiable y accesible.
Para consolidar esta transformación, la ciudad contará, a partir de agosto, con una nueva estación de carga rápida ubicada en la sede de Cañaveral, sector Prados del Norte.

Esta estación estará equipada con un cargador de 60 kW, con conectores tipo 1 y tipo 2, que permite a los usuarios cargar su vehículo en tiempos reducidos, mejorando la experiencia de uso y eliminando barreras para la adopción de tecnologías limpias.
Esta nueva estación será operada por MubOn, empresa colombiana especializada en el despliegue y gestión de infraestructura de carga eléctrica.
Entre las principales ventajas de esta nueva estación se destacan:
- Ubicación estratégica en el norte de Cali.
- Reducción significativa en los tiempos de carga.
- Acceso abierto para usuarios públicos y privados.
- Tecnología compatible con múltiples modelos de vehículos.
Esta apertura no solo responde a una necesidad creciente en la ciudad, sino que marca un nuevo paso hacia una red de carga más sólida, descentralizada y orientada al usuario.

Retos para eliminar la llamada ansiedad de autonomía
Una red de carga eléctrica eficiente y accesible es clave para eliminar una de las principales barreras que enfrentan los potenciales compradores de vehículos eléctricos: la “ansiedad de autonomía”.
Este término hace referencia al temor de quedarse sin batería durante un trayecto sin posibilidad cercana de recarga.
Según un estudio de McKinsey & Company, esta preocupación sigue siendo uno de los factores que más inhibe la adopción masiva de autos eléctricos, incluso por encima del precio de adquisición o el rendimiento.
Para que los vehículos eléctricos puedan integrarse plenamente en la vida diaria de los ciudadanos, es necesario contar con estaciones de carga ubicadas estratégicamente en carreteras, zonas residenciales, centros comerciales, edificios de oficinas y puntos turísticos.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), en su informe Global EV Outlook 2024, se estima que para 2030 será necesario multiplicar por cinco la infraestructura actual de carga para atender la creciente demanda.
Existen distintos tipos de cargadores, desde los de carga lenta (nivel 1), comúnmente instalados en hogares, hasta los de carga rápida o ultrarrápida (niveles 2 y 3), que pueden recargar un vehículo en cuestión de minutos.
La implementación de estos últimos es crucial para los viajes de larga distancia y para flotas comerciales que no pueden permitirse largos tiempos de inactividad.

Además de la conveniencia para los usuarios, una red de carga eléctrica eficiente también contribuye a los objetivos ambientales de las ciudades y países. Al incentivar el uso de VE mediante una red adecuada, se reduce la dependencia de combustibles fósiles, disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero y mejora la calidad del aire en entornos urbanos. Esto se alinea con las metas de reducción de carbono del Acuerdo de París y los compromisos climáticos asumidos por múltiples naciones.
No obstante, la implementación de esta red también plantea desafíos técnicos y económicos. Se requiere una inversión significativa tanto del sector público como privado, así como una planificación energética que garantice que la red eléctrica pueda soportar la demanda adicional.