Tener una mascota implica asumir responsabilidades constantes, y una de las más importantes es llevarla al veterinario para revisar su estado de salud y mantener al día sus vacunas.

Durante años, muchos dueños de perros y gatos han seguido la costumbre de aplicar refuerzos de las vacunas cada año como una medida preventiva casi automática. Sin embargo, esto comienza a ser motivo de debate y causa dudas entre especialistas del sector veterinario.
Algunos médicos veterinarios mencionan que en el país podría existir un exceso de vacunación en animales domésticos. De acuerdo con lo que dejan ver algunos expertos, repetir ciertas dosis anualmente no siempre resulta necesario y, en algunos casos, podría representar riesgos para la salud tanto de perros como de gatos.
La discusión ha tomado fuerza luego de que organizaciones internacionales dedicadas a la medicina veterinaria actualizaran sus recomendaciones sobre los esquemas de inmunización.

El esquema de vacunación en mascotas debería cambiar
Tanto la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales como COLAVAC-Iberia coinciden en que el modelo tradicional de vacunación masiva debería cambiar.
Las nuevas instrucciones apuntan a dejar atrás los calendarios aplicados de manera general y avanzar hacia tratamientos personalizados, teniendo en cuenta factores como la edad, el estilo de vida y las condiciones de salud de cada animal.
La tendencia, según explican especialistas, busca equilibrar la protección contra enfermedades con un uso más responsable de las vacunas, evitando aplicaciones innecesarias y promoviendo controles veterinarios enfocados en las necesidades reales de cada mascota.

Según algunos médicos veterinarios, las vacunas se deberían dividir en dos grupos:
- Los esenciales (moquillo, adenovirus, parvovirus en perros y panleucopenia, herpesvirus y calicivirus en gatos).
- Las no esenciales (leptospirosis)
En cuanto a las esenciales, estas apuntan a crear una inmunidad mucho más larga de lo que se pensaba, haciendo que las mascotas tengan defensas durante mucho tiempo.

Solución personalizada
La idea de lo que se propone es que para evitar la sobre vacunación anual en mascotas, se haga un análisis de sangre en donde se determine la cantidad de anticuerpos protectores que hay en la sangre (tanto en perros como gatos), para que así se vea si es necesaria la vacuna, o si no, debido a que cuente con los niveles adecuados.
Sin embargo, esto en términos económicos saldría más costoso que aplicar la vacuna, por lo que se debe encontrar una solución que no afecte el bolsillo y en la que prime la salud de las mascotas.
