Los perros, al igual que los humanos, son susceptibles a sufrir enfermedades porque sus organismos experimentan procesos de envejecimiento, cambios genéticos y exposición constante a diversos factores que pueden afectar su salud.

Infecciones, parásitos, una alimentación inadecuada, la falta de ejercicio, la contaminación o incluso el estrés pueden aumentar el riesgo de desarrollar diversas afecciones a lo largo de su vida. Además, de acuerdo con los expertos, algunas razas presentan predisposición genética a determinadas enfermedades, como problemas cardíacos, trastornos articulares o ciertos tipos de cáncer.
El portal Experto Animal indica que en muchos casos, estas condiciones se desarrollan de manera progresiva y presentan síntomas poco evidentes en sus etapas iniciales, lo que dificulta su detección por parte de los cuidadores.
Sin embargo, una atención preventiva puede marcar una gran diferencia. Por ellos, la recomendación es realizar controles veterinarios regulares, brindarles una alimentación balanceada y permitirles la actividad física, entre otros aspectos que ayudan a prevenir esas afecciones. Estas son cinco de las enfermedades más comunes en estas mascotas.

Alergias cutáneas o dermatitis
Uno de los principales problemas de salud que enfrentan los caninos son las alergias y las dermatitis, que pueden aparecer como consecuencia del contacto, la ingestión o la inhalación de alérgenos ambientales, como los ácaros del polvo, el humo del tabaco o el pólen.
Los síntomas más habituales incluyen picor intenso, enrojecimiento de la piel, aparición de heridas por el rascado constante y pérdida de pelo, lo que puede afectar notablemente a su calidad de vida si no se trata a tiempo.
Trastornos gastrointestinales
Los trastornos gastrointestinales son otra de las afecciones comunes en estos animales de compañía y pueden aparecer por múltiples causas: cambios en la dieta, intolerancias alimentarias, parásitos, infecciones, intoxicaciones o incluso enfermedades inflamatorias.

En este caso las señales son: vómitos, diarrea, pérdida de apetito, hinchazón abdominal, gases, deshidratación, apatía y signos de dolor o malestar general.
Enfermedad periodontal
Los problemas dentales son también frecuentes en los canes. Se producen por la acumulación de placa bacteriana y sarro alrededor de los dientes, lo que provoca inflamación de las encías y, si no se trata a tiempo, puede avanzar dañando los tejidos de soporte del diente. Entre los síntomas se encuentran el mal aliento, el enrojecimiento de las encías, el sangrado, el dolor o la dificultad para comer.

Tumores malignos y benignos
Según la compañía Purina, en su página web, las enfermedades tumorales suelen ser habituales en perros, pero no siempre se relacionan con cáncer. Si el tumor es detectado a tiempo, la tasa de mortalidad disminuye, porque muchos de los tumores son operables.
Los primeros signos de un tumor en el perro pueden ser: falta de apetito y pérdida de peso, presencia de protuberancias en la piel o cambios en la textura de la misma, presencia de masas duras en las glándulas mamarias y debilidad.

Osteoartrosis
Esta es una enfermedad articular progresiva, degenerativa y crónica que afecta a perros y gatos y que consiste en la degeneración del cartílago articular y la consecuente neoformación de hueso para estabilizar la articulación.
Las principales señales son cojera, reticencia al ejercicio, disminución de la actividad, rigidez, dificultad al levantarse y manifestación de dolor al manipular al animal.
