Compartir la cama con un perro o un gato se ha convertido en algo muy común en la actualidad. Para muchas personas, las mascotas son parte de la familia y dormir junto a ellas representa una muestra de cariño, compañía y confianza.

Sin embargo, entre especialistas sigue saliendo a la luz la duda de si esto realmente es bueno para la salud tanto de las mascotas como de los humanos.
De acuerdo con expertos como josh Daniels, veterinario y microbiólogo de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Estatal de Colorado, en Estados Unidos, no existe una respuesta definitiva.
La decisión depende de varios factores relacionados con la salud del animal, las condicionales de higiene y el estado físico de las personas que viven con la mascota.

Aunque para muchos dueños esta costumbre resulta bastante cómoda y reconfortante, los veterinarios advierten que también puede implicar algunos riesgos que vale la pena tener en cuenta.
Uno de los primeros aspectos mencionados por los especialistas tiene que ver con la posible transmisión de enfermedades.
Los perros y gatos pueden portar pulgas, garrapatas, hongos o algunos microorganismos capaces de afectar a los humanos.
El contacto cercano durante varias cosas hace que aumenten las probabilidades de exposición, especialmente cuando las mascotas no cuentan con controles veterinarios regulares o esquemas adecuados de desparacitación.
A esto se suma la calidad del sueño, pues algunos estudios han encontrado que compartir la cama con animales puede causar interrupciones durante la noche debido a movimientos, cambios de posición, ronquidos o diferencias en los ciclos de descanso.

En personas con sueño ligero, alergias o problemas respiratorios, esta situación podría afectar el descanso de manera significativa.
Sin embargo, no todo son advertencias, ya que los especialistas también reconocen beneficios al dormir con la mascota. Esto puede generar sensaciones de seguridad, reducir el estrés y fortalecer el vínculo emocional entre humanos y animales.
El contacto físico favorece la relajación y puede contribuir al bienestar emocional de quienes encuentran en sus mascotas una fuente de apoyo afectivo.

Frente a este panorama, los expertos coinciden en que la clave está en el equilibrio.
Mantener una buena higiene, hacer baños periódicos, limpiar las patas después de los paseos, cumplir con los controles veterinarios y cambiar con frecuencia la ropa de cama, son medidas que ayudan a disminuir riesgos al dormir con ellos.
