Durante el mes de agosto de 2026, el departamento de Cundinamarca registró 400 incendios forestales que arrasaron con 1.512 hectáreas de cobertura vegetal.

Más allá del impacto ambiental en la flora, la emergencia causó severas afectaciones en la fauna silvestre de la región, según el balance entregado este 4 de septiembre por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

Ante la gravedad de la situación, la CAR y la Universidad Nacional de Colombia desplegaron una comisión conjunta con unidades móviles para realizar jornadas de búsqueda, valoración y estabilización de especímenes heridos en las áreas de desastre.
Balance de la fauna afectada y centros de atención

Durante las intervenciones de campo realizadas en el último mes, los equipos médicos veterinarios atendieron a un total de 14 ejemplares silvestres, entre los que destacan mamíferos como ñeques y lapas. El reporte oficial detalla el siguiente estado de los animales asistidos:
- 11 ejemplares fallecieron debido a la gravedad de las quemaduras, problemas respiratorios y estados severos de deshidratación.
- Dos animales fueron trasladados a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (Urras) de la Universidad Nacional en Bogotá.

- Un espécimen permanece en el Centro de Atención y Valoración (CAV) de Fauna Silvestre de la CAR en Tocaima bajo cuidado veterinario especializado.
Llamado a la comunidad: evitar medicina casera
La directora de Biodiversidad de la CAR, Magdala Iregui, lanzó una advertencia a los ciudadanos que rescatan animales en zonas de conflagración y los mantienen resguardados en sus viviendas, tras detectarse casos de personas administrándoles tratamientos caseros.
Detrás de cada incendio también hay una emergencia para la fauna silvestre: en agosto, 400 incendios afectaron 1.512 hectáreas en Cundinamarca.
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) September 4, 2026
La @CAR_Cundi y la @UNALOficial atendieron 14 animales afectados por estas emergencias, dejando el siguiente balance:
11 murieron, 3… pic.twitter.com/7BBa5Nn0en
“Sabemos que la intención de la comunidad es proteger a los animales, pero mantenerlos en casa o suministrarles medicamentos sin una valoración veterinaria puede poner en riesgo su recuperación. Invitamos a la ciudadanía a entregarlos a las autoridades ambientales”, señaló Iregui.

La funcionaria enfatizó que los efectos del fuego en los animales incluyen estrés extremo, pérdida de refugio y falta de alimento. Asimismo, la entidad estimó que la regeneración del ecosistema afectado tomará dos años o más, por lo que la fase de recuperación ambiental requerirá seguimiento a largo plazo.
