La educación virtual empezó a emerger en décadas pasadas como un camino hacia el aprendizaje del futuro. Primero como un complemento a la educación presencial y luego como el mecanismo por excelencia para acercarse a múltiples conocimientos locales y globales. | Foto: iStock.

EDUCACIÓN VIRTUAL

eLearning en la Cuarta Revolución Industrial

Los procesos educativos se transforman a la misma velocidad que las nuevas tecnologías. El autor de este texto analiza las tendencias actuales del 'eLearning' y ofrece sus recomendaciones para que las instituciones educativas se preparen para el futuro.

Javier Torres
22 de septiembre de 2019

La cuarta revolución industrial ya está aquí y está empezando a desarrollar una nueva clase de estudiantes: gente creativa, curiosa, capaz de concebir e implementar nuevas ideas para enfrentar los retos que emergen con la llegada de nuevos conocimientos, nuevos modelos de negocio y nuevas formas de aprender.

La educación para toda la vida supone la existencia de una capacidad de aprendizaje autónoma, continua y ubicua, independiente del medio y sin la fricción de un intermediario ni de un espacio definido. La educación virtual empezó a emerger en décadas pasadas como un camino hacia el aprendizaje del futuro. Primero como un complemento a la educación presencial y luego como el mecanismo por excelencia para acercarse a múltiples conocimientos locales y globales. La Tierra se aplanó también para la educación y es por ello que hoy una gran cantidad de estudiantes prefieren matricularse en cursos que se ‘dictan’ en la aldea global.

Las soluciones de eLearning continúan siendo la primera opción para estudiantes, instituciones educativas, organizaciones y profesores en su deseo de incorporar interacciones asincrónicas no presenciales, de manera sencilla y flexible. Sin embargo, su futuro no será tal y como lo conocemos: revisemos su presente y cómo se están transformando.

Plataformas al tablero

En la actualidad es frecuente encontrar la siguiente receta: una institución instala un conjunto de cursos en línea usando una plataforma de eLearning. Las más utilizadas son Moodle, que es sencilla, gratuita, de código abierto y permite habilitar aulas virtuales de manera ágil. También son frecuentes las instalaciones de Blackboard, el líder de las plataformas pagas, que es bastante robusta, práctica, orientada a gran cantidad de estudiantes y tiene un costo por alumno o por curso. También se puede usar D2L y su producto BrightSpace, una plataforma relativamente nueva y de interesante crecimiento, que ofrece facilidades para producir y consumir contenidos educativos virtuales en una experiencia que encanta a los millennials. Y existen algunas otras de menor participación pero que han llegado para quedarse: CANVAS LMS, SAP Litmos, Docebo, TalentLMS.

Adicionalmente a los costos del software, se requiere invertir en servidores, bases de datos, redes y canal de internet. Estos costos dependen del tamaño de la comunidad estudiantil y es fundamental que funcione sin fallas, que sea rápida y satisfaga las expectativas de los usuarios.

Para no hacer inversiones de hardware y software se puede contratar un servicio en línea que se opera en la nube y se paga todo el paquete por un valor por estudiante. Este modelo libera mucho capital y transfiere las inversiones a los proveedores del servicio. No requiere especialistas en tecnología y se pueden empezar a implementar los cursos de inmediato.

La pura realidad

El aprendizaje virtual se está moviendo hacia los dispositivos móviles. La interacción intuitiva de las aplicaciones para ellos ha mostrado beneficios en la obtención de altas tasas de éxito en el aprendizaje, por lo que cada vez se desarrollan más aplicaciones para tabletas y teléfonos inteligentes por ser más sencillas de diseñar y menos costosas en su implementación.

Pero el futuro no está en estos dispositivos: la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR) son sin duda el camino más prometedor. En la medida en que las soluciones de VR/AR son más baratas, la tendencia es desarrollar contenidos específicos de alto valor y de naturaleza inmersiva para que los estudiantes experimenten y desarrollen sus conocimientos de manera práctica y no teórica.

Existen grandes oportunidades para llevar al estudiante a ambientes simulados de medicina, de astronomía, de diseño, de biología, para que interactúe con la realidad virtual y simule procedimientos, acciones y aprenda en laboratorios de práctica. Así se entusiasma con el aprendizaje y afianza los conocimientos. En este futuro cercano el papel del docente es el de un acompañante facilitador de reflexiones.

De hecho, el mercado de VR/AR en Estados Unidos alcanzará la cifra de 209,2 billones de dólares en el año 2022. Todas las grandes empresas tecnológicas han invertido importantes sumas de dinero en este tipo de tecnología.

Otra tendencia significativa en el mundo del eLearning es la posibilidad que tienen los estudiantes de elegir el curso que quieran sin necesidad de inscribirse en una institución. Estos cursos se conocen como MOOC o Massive Online Open Courses. Su naturaleza amplia y respaldada, en buena medida por instituciones prestigiosas, corresponde a lo que podríamos llamar educación continua en línea y satisfacen una necesidad de muchos por mantenerse actualizados y por aprender lo que sienten que van requiriendo. Las plataformas más famosas son Coursera, Udemy, EdX y Udacity. Algunos cursos son gratuitos, se debe pagar en otros –aunque muy poco– y se pueden obtener certificaciones de universidades como Princeton, Yale, Stanford y GeorgiaTech, entre otras, cancelando un valor adicional.

En el futuro cercano, el eLearning será personalizado pues con el aprendizaje de las máquinas se podrán tener datos para que se le hagan recomendaciones al estudiante acerca de los cursos que se le sugiere tomar según sus intereses, de acuerdo con el proyecto educativo propio y a las necesidades de actualización que el mercado laboral demanda.

La educación virtual se está transformando y cada vez el conocimiento se acerca más al individuo ávido de aprendizajes. Las instituciones deben trazar una estrategia correcta para orientar sus esfuerzos y sus inversiones con el fin de garantizar una oferta atractiva que acerque a sus comunidades mediante el uso de la tecnología.

*Consultor en tecnología e innovación.