Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2008/01/05 00:00

En tercera persona

El escritor venezolano Alberto Barrera es uno de los invitados al Hay Festival. Autor de una biografía de Hugo Chávez, habla de las dificultades que tuvo para escribirla y de los retos del género.

Guionista de televisión, Alberto Barrera escribió la biografía Hugo Chávez sin uniforme: una historia personal

"Para hacer una biografía no hay reglas salvo adelantar una investigación exhaustiva al punto de que los datos acorralen al investigador, y luego ponerlos en una balanza hasta que los textos queden en equilibrio".

Eso dice Alberto Barrera, el escritor venezolano que se atrevió a retratar a Hugo Chávez en caliente, en medio de un país polarizado entre el odio y el amor por el actual presidente, al que unos tildan de loco y otros de mesías. Junto con la periodista Cristina Mercano, su esposa, escribió la biografía Hugo Chávez sin uniforme: una historia personal, por sugerencia de la editorial Random House Mondadori, y saltó al terreno más complejo en su larga carrera como escritor, que lo ha llevado de la poesía a la novela (ganó el premio Herralde por La enfermedad) y a ser guionista de telenovelas como Enséñame a querer y Demasiado corazón. Barrera es licenciado en letras de la Universidad Central de Venezuela, donde ejerce como profesor y es columnista del periódico El Nacional.

Escribir telenovelas lo ha agotado, confiesa, porque le significa alargar al máximo historias que podría resumir en dos minutos, pero su capacidad de variar los géneros le ha dado respiros. Y notoriedad.

El solo hecho de atreverse a escribir sobre Chávez le significó ser reconocido, pero también trajo un nuevo riesgo. Durante dos años hizo entrevistas que oscilaban entre las adulaciones y los ataques a su entrevistado, porque de Chávez nadie hablaba en términos medios. Entonces se dio cuenta de que la biografía era un terreno minado. Porque cualquier dato errado, al hablar sobre un personaje vigente y polémico, corría el riesgo de ser atacado con saña.

"La polarización que existía sobre Chávez era un desafío extra. Es más difícil narrar una biografía en un país en el que el personaje está vivo, presente, activo, es protagonista y está rodeado de la complejidad del mandatario", anota.

Pero la investigación tenía una urgencia. Era necesario desmitificar a Hugo Chávez y mostrarlo como ser humano. "Nosotros establecimos un método: sortear el riesgo de que todos opinaran desde los extremos. Decidimos hacer la biografía partiendo del testimonio de personas que tuvieran trato con Chávez, ya fuera a favor o en contra. Maestros, compañeros de adolescencia, de conspiración, del partido. Gracias a ese proceso coral construimos su historia".

El tipo de biografía que escribió junto con su esposa fue determinado por las circunstancias del personaje. "Acercarse a una persona viva tiene dificultades inmensas. Había gente dispuesta a opinar y contar cosas, pero su testimonio solo no valía, había que confirmarlo. Todo el tiempo tuvimos como prioridad constatar las fuentes".

Y también les ocurrió que había gente que quería contar detalles que eran verdad, pero que no aportaban a la historia y sólo contribuían al escándalo. Los eliminaron. "La idea no era buscar la imparcialidad, porque es imposible, sino buscar el equilibrio", recalca. Con esa claridad fue descartando lo innecesario, rescató archivos de Chávez que el mismo presidente no tenía, conoció capítulos desconocidos de la vida del mandatario y se dio cuenta, en un momento dado, de que estaba deslumbrado por la figura del presidente venezolano.

"Nadie hace la biografía de alguien que no lo seduzca. Todo biógrafo está encantado por su personaje, sea por las razones que sea. Cuando hay una atracción, siempre hay una tentación a simplificar. Una regla nuestra era buscar la complejidad, todo lo que llevara a la sorpresa, para que el trabajo se viera menos fácil de lo que aparenta ser".

Cuando la biografía se publicó, en 2004, esperaban una respuesta oficial. No se dio. Pero sí supieron que el presidente leyó el libro, porque el vicepresidente, José Vicente Rangel, se lo regaló, y porque después aludió a la biografía en dos ocasiones. En una opinión veloz dijo que no se sentía muy a gusto con ella, y luego, en Santa Clara, Cuba, leyó apartes de unos diarios personales suyos que había extraviado, y que los investigadores encontraron. En la televisión fue evidente que se trataba de fotocopias del libro. En este caso, los biógrafos habían hallado pedazos de la vida de Chávez que el propio protagonista ya no tenía. "Lo más difícil fue hallar el tono de la historia, y sobreponernos a la voz de las personas entrevistadas". Tuvieron una ventaja. Entre 2002 y 2004 había menos tensión y Chávez no había cobrado la importancia de ahora.

Desde entonces, según Barrera, Chávez no ha hecho otra cosa que incrementar los tomos de su biografía. "Él la escribe a diario, es autorreferencial, habla de sí mismo, suelta detalles, cuenta de su infancia, con informaciones propias o de otros. De alguna manera compito contra alguien que a todo momento construye una historia de vida propia, cada vez más mítica porque está en el poder".

La fascinación por el género de la biografía le viene a Barrera desde la infancia, y se incrementó con la lectura de obras como Chéjov, escenas de una vida, que escribió Rosamund Bartlett en 2004 sobre el escritor ruso Antón Chéjov. "La autora me pareció impresionante: hizo un registro de los paisajes que vivió el autor ruso para tratar de entender quién era". También venera los libros que tratan de aproximarse a otras vidas a partir de detalles que parten de lo que no es obvio. Admira a Paco Ignacio Taibo y a John Lee Anderson porque escriben sobre personajes "que son mitos fundados, y lo hacen sin testimonios directos en muchos casos. Eso me parece fascinante". También admira lo que hizo Norberto Fuentes con Fidel Castro, en la Autobiografía de Fidel Castro, porque intenta reproducir el habla del mandatario cubano, al punto de que el lector siente que lo está oyendo. Barrera se queda en la tercera persona. Y dice al respecto, sobre su personaje: "Es un gran político. Un caudillo mediático y complejo". El resto lo dice su biografía.

El mes del Hay Festival

Este poeta, narrador y guionista venezolano llegará a Cartagena para hablar, el viernes 25 de enero, en el teatro Heredia, junto con el periodista norteamericano John Lee Anderson (autor de perfiles del Che Guevara, Fidel Castro y Saddam Hussein, entre otros). El título de la conversación: La biografía, género mayor. Moderará Jaime Abello. Aunque el género de la biografía muchas veces ha sido relegado, en realidad es uno de los más complejos y completos de la literatura, porque exige un análisis del personaje y de las circunstancias históricas del momento. Esa mezcla de creatividad e investigación que exige la biografía será el tema de la charla.

Las boletas para el evento literario se pueden comprar en la página web del festival, vía telefónica y en las sucursales de la Librería Nacional.

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