Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2009/10/27 00:00

Gobierno está gastando más rápido de lo que gana

Entre enero y junio de este año, la plata que recibió el gobierno creció 1,5 por ciento, mientras el gasto aumentó en 11,5 por ciento

Óscar Iván Zuluaga, ministro de Hacienda

El déficit del gobierno nacional central pasó de 281 mil millones de pesos en junio de 2008 a 4,2 billones de pesos en junio de este año, de acuerdo con el Balance del Gobierno Nacional Central Primer Semestre de 2009.

Las cifras preliminares señalan que entre enero y junio de 2009, los recaudos sumaron 40,3 billones de pesos, que representan el 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). “Este resultado se compone de ingresos por concepto de recaudo de impuestos por 35,2 billones de pesos, recursos de capital por 4,4 y de ingresos de Fondos Especiales por 476 mil millones de pesos”, según las cifras del gobierno.

Este recaudo fue mayor que el del mismo periodo del año pasado, cuando ascendió a 39,7 billones. Sin embargo, como proporción del PIB, el año pasado los ingresos equivalían a 8,3 por ciento; eso quiere decir que el total de los ingresos este año es inferior en 0,3 puntos.

Según explica el reporte del Ministerio de Hacienda, la reducción se debe a que cayeron los recaudos de los impuestos, que son la principal fuente de dinero que recibe el gobierno. Esto significa que los ingresos tributarios cayeron del  7,3 por ciento del PIB a 7 por ciento.

Mientras se iban abajo los ingresos, el gasto se disparó en los primeros seis meses de este año, cuando fue de 44,5 billones de pesos, equivalentes al 8,9 por ciento del PIB. Esto significa un incremento de medio punto del PIB en este rubro.

“Este resultado fue producto del aumento registrado en los gastos de funcionamiento de 14,4 por ciento y de  inversión en un 16,6 por ciento”, según explica el documento del Ministerio de Hacienda.

La mayoría de los gastos que tiene el gobierno son de funcionamiento, con el 73 por ciento. Le siguen los pagos por intereses generados por los créditos que contrata el Estado, con el 15 por ciento. Después van la inversión y servicios personales, que representan el 11 por ciento de los gastos y, finalmente, están los gastos generales, con el 3 por ciento.

En últimas, mientras los ingresos crecieron en pesos el 1,5 por ciento entre enero y junio de 2009, el gasto creció el 11,5 por ciento.

Pese a que ha ingresado menos plata de la esperada, no se van a reducir los gastos. Por lo tanto, se incrementa el déficit fiscal.

La primera revisión se hizo en marzo, cuando se supo con certeza que la economía del país se estaba desacelerando. Entonces el gobierno, que esperaba recaudar este año 70,7 billones de pesos, consideró que era mejor reducir esa meta a 68,1 billones. Como consecuencia, se incrementó el déficit esperado del 3,2 por ciento del PIB al 3,7 por ciento.

Ya conociendo los resultados más ajustados del primer semestre, pues las cifras que se tienen aún son preliminares, el gobierno hizo una nueva revisión del déficit esperado y anunció que el déficit para este año será del 4,0 por ciento del PIB.

Estas cuentas muestran una faceta más de la crisis, pues mientras que el gobierno tiene menores ingresos, se ve obligado a hacer más gasto, para impulsar la economía. Una situación que se habría podido evitar si se hubiera ahorrado en las épocas de vacas gordas. Pero además también está gastando más en funcionamiento, justo en un año preelectoral, lo que no deja de levantar suspicacias, cuando el gobierno busca quedarse en el poder otros cuatro años.

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