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| 8/20/2011 12:00:00 AM

¿Por fin?

Recuperar la navegabilidad del Magdalena requerirá invertir un billón de pesos. Este es uno de los cinco proyectos de infraestructura más importantes del gobierno nacional.

El viejo anhelo de todos los gobiernos, recuperar la navegabilidad por el río Magdalena, hasta ahora se ha quedado en promesas y proyectos de papel. Pero según parece, por fin será viable. El plan para transportar carga masiva por esta arteria fluvial, que comunica el centro del país con los puertos de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta, recobró vida y adquirió nuevo enfoque.

El presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Transporte, Germán Cardona, acordaron rescatar los 900 kilómetros de navegabilidad del río. Según el ministro, la obra del Magdalena "es uno de los cinco proyectos más importantes del plan de infraestructura que tiene el gobierno", razón por la cual fue incluido en el Plan de Desarrollo.

Lograrlo, sin embargo, no será fácil: se requiere de al menos un billón de pesos. La Gobernación de Cundinamarca, la Sociedad Portuaria Multimodal, el Departamento Nacional de Planeación, la Andi y una banca de inversión con representantes del sector petrolero han estructurado y definido el camino, y Cormagdalena ya recibió un documento de viabilidad.

El proyecto contempla tres etapas a corto, mediano y largo plazo. Lo primero que se definió es que de los 900 kilómetros del recorrido entre Puerto Salgar y Barranquilla, 700 son navegables aunque necesitan un dragado de entre seis y nueve pies (entre dos y tres metros) para que los barcos grandes se desplacen sin contratiempos.

Julián Palacio, gerente de la Sociedad Portuaria Multimodal del Río Magdalena, explica que para la 'operación temprana', es decir, la etapa de arranque, es necesario dragar el trayecto entre Barranca, Puerto Berrío, La Dorada y Puerto Salgar, a 4,5 pies. "Para entender la necesidad de esta obra basta un ejemplo: lo que movilizan 300 tractomulas por las carreteras del país es lo mismo que se transporta en cuatro barcazas por el río", dice Palacio.

Para la primera fase, Cormagdalena ya destinó un presupuesto 7.000 millones de pesos, y ya están los pliegos de la licitación, que se debe adjudicar en un mes para empezar las obras antes de finalizar el año.

La siguiente etapa -el dragado de entre seis y nueve pies entre Puerto Salgar y Barranquilla- requiere 100 millones de dólares, que deben ser asumidos por la Nación. En octubre próximo se entregará el estudio de viabilidad para que en el primer semestre de 2012 se abra la licitación de las obras, que debería tardar unos dieciocho meses.

La etapa definitiva, que cuando finalice debe permitir el tránsito de diez millones de toneladas de carga por el río, consiste en unos trabajos para encauzar todo el canal navegable y tiene un valor aproximado de 700 millones de dólares. Aunque por tiempos es difícil que el actual gobierno vea esta obra en marcha, se está definiendo si para la época será mejor entregarlo en concesión a un particular para que lo maneje por un largo tiempo, o acordar con las empresas interesadas en utilizarlo el desarrollo de las obras y su mantenimiento futuro. Eso quedará definido.

Son muchos los intentos que se han hecho hasta ahora por lograr esta navegabilidad, pero nunca se ha concretado nada. Durante el gobierno de Álvaro Uribe, por ejemplo, se habló del proyecto Yuma, pero no se avanzó sino en modernizar los puertos, sin meterle un peso al río. Los mismos dos millones de toneladas de carga que se movilizaron en 2002 fueron los que transitaron por el Magdalena el año pasado.

Como en toda gran obra, lo difícil es empezar. Luego se necesita el compromiso de los gobiernos de turno para no salirse de cauce. La verdad es que hacer navegable el río Magdalena sería de mucho beneficio para el país. No solo por el importante aporte ambiental al descongestionar de tractomulas las carreteras del país, sino por que aumentaría la movilización de petróleo a un costo menor que vía oleoductos. Esta vez, la obra está en marcha, ojalá no se vuelva a enredar en el papel.
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