Economía

El coletazo de El Niño: las cuentas que podrían afectar no solo el servicio de energía, también el suministro de gas

Para Alejandro Castañeda, presidente de Andeg (gremio de las generadoras térmicas), es clave que para el final del año entren en operación al menos dos de las plantas regasificadoras que se tienen contempladas. ¿Por qué?

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25 de mayo de 2026 a las 4:51 a. m.
“El mensaje que le hemos dado al sector de gas y al Gobierno es hay que tener, sí o sí, dos plantas de importación listas antes de terminar el año; de lo contrario, no habrá gas”, dice Alejandro Castañeda, presidente de Andeg.
“El mensaje que le hemos dado al sector de gas y al Gobierno es hay que tener, sí o sí, dos plantas de importación listas antes de terminar el año; de lo contrario, no habrá gas”, dice Alejandro Castañeda, presidente de Andeg. Foto: SEMANA

Para el segundo semestre de este año, las autoridades climáticas –locales e internacionales– han advertido la llegada de un fenómeno de El Niño. Las proyecciones advierten que se trataría de un evento climático intenso, pero cuyo desarrollo se da en un momento muy complejo para el sector energético del país.

Por un lado, hay un serio problema financiero ante las cuentas por cobrar que tienen las empresas distribuidoras y comercializadoras a las que, por cuenta de subsidios, opción tarifaria y deuda de clientes oficiales, les deben cerca de 5,1 billones de pesos.

Imagen referencia del fenómeno de El Niño.
Un fenómeno de El Niño intenso podría llevar la inflación por encima de 7 % este año, según Anif. Foto: Getty Images

A ello se suma la difícil situación de Air-e, la empresa que presta servicio en tres departamentos del Caribe y que está intervenida por el Gobierno. La compañía, a corte del 31 de marzo de este año, tiene unas deudas con la totalidad del sector eléctrico que se acercan a los 2,3 billones de pesos. Según Alejandro Castañeda, presidente de Andeg –el gremio de las generadoras térmicas-, a su subsector, Air-e le adeuda 1,5 billones de pesos.

Por si fuera poco, la tasa de entrada real de nuevos proyectos de generación, respecto a las expectativas por sus fechas de puesta en operación declaradas, no ha superado el 28 % en los últimos seis años. Por ejemplo, según el Centro Regional de Estudios de Energía (Cree), solo en 2025 entró el 10 % de los 3.897 MW proyectados, y en 2024, de los 5.720 MW planeados, únicamente entró el 25 %.

Soberanía energética, propósito país

Además, hay dificultades con la energía en firme, es decir, aquella que está disponible incluso en el momento más crítico. Castañeda, de Andeg, señaló que hace tres años el país tenía un superávit de entre 3 y 4 % de energía en firme. “El problema es que hoy esa energía firme es negativa, es decir, la cantidad de energía que se produce no alcanza para cubrir a todos los usuarios del país. El hueco es de 2,6 %, según XM, lo cual nos pone en una situación compleja desde el punto de vista técnico”, añadió.

Frente al comportamiento de la demanda, el presidente de Andeg advirtió que, por ejemplo, en 2025 la demanda de energía creció un 4 %. Pero cuando llega un fenómeno de El Niño, en el agregado nacional puede aumentar a niveles del 7 o 7,5 %. “Sin embargo, en algunas regiones, especialmente las más cálidas como el Caribe, puede incrementarse entre 10 y 12 %. Eso no lo aguantamos. Ese crecimiento no se soporta con lo que hay hoy”.

La planta regasificadora de SPEC en el Caribe abastece a las térmicas y puede ofrecer excedentes al mercado.
La planta regasificadora de SPEC en el Caribe abastece a las térmicas y puede ofrecer excedentes al mercado. Foto: CORTESÍA SPEC LNG.

Pero a este panorama se está sumando un problema que el país no tenía en los fenómenos de El Niño recientes: las dificultades en el abastecimiento de gas. Ante el creciente déficit en el suministro de gas que ha venido registrando el país en los últimos años, la solución de corto plazo ha sido la importación de este combustible.

En abril, Colombia registró un récord de importación de gas, después de haber sido un país autosuficiente. “El volumen total de gas comercializado en Colombia promedió 902,5 millones de pies cúbicos por día, compuesto por 700 millones de pies cúbicos diarios de producción nacional y 202,5 de gas importado, equivalente a una participación de 22,4 % de las importaciones en el abastecimiento total del mercado”, advierte un informe de Campetrol.

Colombia cuenta con una planta de regasificación, la de SPEC, en el Caribe que cubre las necesidades de las generadoras térmicas. Para atender la demanda de gas nacional, se autorizó que parte de este combustible importado por esta planta fuera para el mercado doméstico, distinto a la generación.

MinMinas advierte “riesgo inminente” para la prestación del servicio de energía eléctrica

Sin embargo, ante el anuncio de un fenómeno de El Niño intenso, voces como la de la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, han advertido la necesidad de cuidar el agua para llegar con unos embalses en el 80 % de capacidad, en el momento de El Niño, y poder sortear con éxito este evento climático.

Embalse de Urrá, a punto del desbordamiento.
Desde Acolgen han pedido cuidar el agua para llegar con cerca del 80 % de los embalses cuando aparezca el fenómeno de El Niño. Foto: Anla / Autoridad Ambiental. Cortesía

Para “cuidar el agua” es necesario prender las térmicas y ponerlas a funcionar a tope. Eso significa que el gas importado por SPEC se debe destinar casi que en su totalidad a la generación y ya no habría espacio para surtir parte del mercado doméstico.

Como explica Castañeda, la planta de regasificación de SPEC en el Caribe atiende la demanda de las térmicas. Sin embargo, hoy esa planta abastece el 25 % de la demanda del país, cerca de 180 millones de pies cúbicos de gas. Pero, ahora, en estas nuevas circunstancias y presiones climáticas, toda la capacidad de la planta de importación se destinará a la generación térmica.

Esta situación pone en aprietos el suministro de gas, a lo que se suma la situación de Canacol, uno de los principales proveedores de este combustible en el país que ha pedido en un trámite de bancarrota en Canadá dejar de cumplir los contratos que tiene en Colombia.

La crisis de Canacol deja al país ante el fantasma del desabastecimiento de gas

“El mensaje que le hemos dado al sector de gas y al Gobierno es hay que tener, sí o sí, dos plantas de importación listas antes de terminar el año, de lo contrario no habrá gas”, anticipó Castañeda.

Por ello es clave la importación y contar con plantas de regasificación. En la actualidad hay varias iniciativas de plantas de regasificación, en especial en la Costa Caribe. Por ejemplo, la de TGI, en La Guajira, que requiere infraestructura de Ecopetrol; la de Frontera, en Puerto Bahía, también con Ecopetrol; el polémico proyecto en Coveñas que quiere desarrollar la estatal petrolera, son algunos de los que hoy están pidiendo pista.

El ministro de Minas, Edwin Palma, pidió a la Comisión de Regulación de Energía y Gas tomar medidas urgentes ante la llegada del fenómeno de El Niño.
El ministro de Minas, Edwin Palma, ha advertido una situación de "riesgo inminente" para la prestación continua del servicio de energía eléctrica, ante varios factores que se están presentando, como el fenómeno de El Niño. Foto: Montaje Semana con fotos de Archivo y Adobe Stock

Como señala un informe de Corficolombiana, la urgencia, por tanto, debe centrarse en ampliar y diversificar la capacidad de importación de gas. Pero una mayor capacidad de importación no será suficiente por sí sola: debe ir acompañada de una expansión paralela de la infraestructura de transporte. “El Sistema Nacional de Transporte ha garantizado históricamente el abastecimiento con altos niveles de confiabilidad, sin embargo, la nueva geografía de la oferta, exige ajustes y ampliaciones para asegurar que el gas pueda movilizarse eficientemente hacia los centros de demanda en el interior del país”.

Sin embargo, el análisis de esta firma va más allá. Incluso así, las medidas podrían no ser suficientes, ante el riesgo creciente de un fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026.

“Aun si se materializan todos los proyectos previstos, un Niño fuerte puede absorber la nueva oferta o gran parte de ella, elevando el riesgo de desabastecimiento precisamente cuando la demanda es más alta. La carrera por el abastecimiento no termina con los proyectos en ejecución, termina cuando el sistema tenga la capacidad de responder a escenarios adversos sin entrar en crisis”, señala Corficolombiana.