OPINIÓN

José Miguel Santamaría

Ni técnicos ni fundamentales

Hoy en día existen una gran cantidad de ‘startups’ que son compañías en mercados nuevos.
2 de octubre de 2026 a las 10:00 a. m.

Desde hace mucho tiempo existen dos grandes caminos para la toma de decisiones de inversión, el análisis técnico y el análisis fundamental. Dados los grandes cambios tecnológicos y la inteligencia artificial, ha dejado de ser compleja la consecución de la información para estos análisis. Entonces se ha vuelto relevante pensar diferente o buscar nuevos métodos para lograr mejores resultados.

El análisis técnico es un estudio de los mercados financieros que mira los gráficos de los precios históricos y el volumen de operación de cada uno de los activos bajo diferentes metodologías como Fibonacci, velas japonesas, promedios móviles, etc. De esta manera, busca un precio objetivo de compra o de venta de la inversión. Este análisis funciona más para operadores e inversionistas de corto plazo y hasta para day traders.

El análisis fundamental, en cambio, mira es los números de la compañía y sus resultados. Los compara contra los resultados de compañías iguales o del mismo sector. Además, mira las expectativas de la economía a futuro para definir el precio de entrada a la inversión. Esta clase de análisis es a más largo plazo, no se compran inversiones para tradear, sino se toman posiciones esperando una valorización a futuro o un buen pago de dividendos.

Cualquiera de estos dos análisis se los puede hacer una IA. Ya no se necesita un trader especializado o un analista que le haga el flujo de caja. Por eso se necesita algo más para hacer la diferencia.

Todavía me acuerdo de una entrevista que hizo hace muchos años un gran inversionista. Allí comentaba que algunas operaciones que ha hecho y que le han dado buen resultado, han sido tomadas más por mirar a las personas: qué ropa están utilizando, cómo han cambiado los gustos, etc. Yo llamaría a este método el de la contemplación. Pero para que este funcione también se necesitan canas, experiencia en el mercado.

Hoy en día existen una gran cantidad de startups que son compañías en mercados nuevos. Tienen unas grandes expectativas de generar valor y también, invertir en ellas es muy riesgoso. Para invertir en estas, no hay ni análisis fundamental ni técnico que les funcione. Y es ahí donde están las grandes rentabilidades, es donde también se necesita de la contemplación, de mirar las tendencias y de pensar una poco más en cómo será el futuro.

A mi me gusta mucho invertir en emprendimientos. En muchas oportunidades me ha ido bien, pero en otras no tanto y hasta pésimo. Pero como en todo, lo importante es que en el resultado final de esas inversiones, haya más aciertos que errores. Una buena inversión en un emprendimiento exitoso da para amortiguar bastantes malas inversiones en otros.

Cuando uno ve las diez compañías más grandes del mundo, todas son nuevas, vienen de emprendimientos exitosos y sus dueños son los más ricos del mundo. No es una casualidad. Cada día aparecen más de estas compañías que dejan rezagadas en el ranking a las petroleras, al retail, a las farmacéuticas, etc. La IA hará crecer todo mucho más rápido y más. Toca estar atentos.