Por segunda vez en su historia, la Universidad del Rosario está dirigida por una mujer. Este lunes se proclamó a la académica Stéphanie Lavaux para ese cargo, después de un proceso de varios meses.

Su llegada sella un cambio de rumbo que comenzó hace dos años con la médica Ana Isabel Gómez. La entrañable profesora y vicedecana de la Facultad de Medicina fue elegida en 2024, tras la convulsionada crisis que produjo la administración de Alejandro Cheyne y que terminó con la destitución del rector.
La gestión de Ana Isabel Gómez fue reconocida en la ceremonia de elección de la nueva rectora. La colegial Sara Rodríguez Toro dio un mensaje de agradecimiento por su liderazgo en la universidad en los últimos años.
“Hoy nos encontramos en una jornada de profunda trascendencia institucional. En este día, el Colegio Mayor se prepara para elegir y dar la bienvenida a la próxima persona que guiará nuestra institución, que traerá su esencia para seguir construyendo y preservando el legado rosarista”, dijo al iniciar sus palabras.
“Antes de dar paso a esta persona, es nuestro deber ético, pero, sobre todo, algo que sale de nuestros corazones, detenernos a rendir un sincero y emotivo homenaje de gratitud a nuestra rectora, la Dra. Ana Isabel Gómez Córdoba. Agradecemos una gestión rectoral que no solo estabilizó el rumbo de nuestra universidad, sino que redefinió el significado del liderazgo y la entrega a nuestra alma máter”, dijo.
“El vínculo de la Dra. Anita, como en realidad todos la conocemos, con la Universidad del Rosario no es reciente: es su proyecto de vida. Su historia en estas aulas comenzó en 1984, cuando ingresó como estudiante de Medicina. Desde aquellos años de formación, su excelencia ya brillaba con luz propia, siendo reconocida como la mejor médica interna de su promoción. Le ha entregado a este claustro más de 25 años de docencia ininterrumpida, investigación y liderazgo académico. El 25 de octubre de 2024 asumió la inmensa responsabilidad de convertirse en la primera mujer rectora en 371 años de historia rosarista”, agregó.
La estudiante hizo una conmovedora reflexión de la forma como la rectora se aproximó a los estudiantes y a la comunidad educativa, en lo que han sido algunos de los años más difíciles en la historia del claustro, que fue fundado en 1653 por el arzobispo de Santa Fe, Fray Cristóbal de Torres y Motones.
“Ella decidió liderar desde el amor, el ejemplo, una profunda ética del cuidado y la responsabilidad. Los colegiales que han tenido la oportunidad de conocerla mejor la recuerdan con mucho cariño, siempre destacando la pasión y el amor que demuestra todos los días por sus estudiantes y por la universidad”, aseguró.
Para la colegial, la entrega de Gómez a la universidad deja “un legado material e intelectual imponente. Nos entrega una universidad con una arquitectura académica moderna e integrada a través de las nuevas Escuelas de Convergencia; un ecosistema de investigación robustecido y reactivado; y unas finanzas sólidas, recuperadas y estables”.
La estudiante destacó que en esa administración quedó diseñada la brújula del futuro cercano: el Plan Integral de Desarrollo «Expedición 2035». “Su gestión demostró que es posible transformar preservando la identidad y aquello que nos caracteriza como comunidad rosarista: el nova et vetera”.

El Rosario tiene un sistema de elección particular definido por el voto de 15 estudiantes, los colegiales de número, y 5 consiliarios (una especie de junta directiva de esa institución).
El colegio electoral se había comprometido a definir quién sería el nuevo líder de la universidad antes del 1 de septiembre. Por las Constituciones del claustro, el nuevo rector debe ser posesionado antes del 24 de octubre, día de la Virgen de la Bordadita, patrona del colegio mayor.
La colegial agradeció la confianza que la comunidad del Rosario depositó en ellos para el proceso y concluyó: “Si algo nos enseña la historia del Rosario es que, a pesar de atravesar momentos de incertidumbre, transformación y dificultad, ha permanecido porque cada generación de rosaristas ha encontrado una razón para cuidar y creer en ella”.
