Viernes, 30 de septiembre de 2016

| 2016/09/22 12:00

“Un país que construya la paz sin educación no logrará la meta”

Con motivo de los 80 años de la Universidad Pontificia Bolivariana , Semana Educación entrevistó al rector general, Presbítero Julio Jairo Ceballos, quien habló de las estrategias que está emprendiendo la institución para ofrecer educación en el país.

“Un país que construya la paz sin educación no logrará la meta” Foto: Álvaro Tavera (Semana)
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Semana Educación

Semana Educación (S.E.): La Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) se ha caracterizado por combinar la tradición con la innovación, ¿Por qué se han centrado en apostarle a estos dos conceptos?
Julio Ceballos (J.C.): Durante 80 años hemos trabajado bajo ese lema, pues la universidad conserva todos esos fundamentos con los que nació. Sin embargo, eso significa que la UPB no se queda  en los principios, sino que va leyendo las necesidades de la sociedad y entiende para dónde va el mundo. Todo eso lo hacemos desde de la innovación tecnológica y social. Nosotros tenemos como objetivo proyectarnos hacia el futuro, pero sin dejar atrás esos principios que nos caracterizan.

(S.E.): Desarrollar un proyecto que combine innovación y tradición conlleva varios retos, ¿Cuáles son esos retos?
(J.C.): En primer lugar está la internacionalización de la universidad que significa que nuestros estudiantes puedan ir a otras instituciones en el mundo, pero que también lleguen jóvenes de otras partes a la UPB. Por ejemplo, tenemos convenios para doble titulación en el extranjero. Otro reto es el tema de la educación virtual que para estos tiempos es muy pertinente; en el país esta oferta es muy baja y la universidad ya está trabajando en un diseño de programas para que las personas puedan acceder. También estamos llevando a cabo un proyecto que tiene que ver con innovación social, en donde la UPB da una respuesta a esos retos sociales no solo desde la virtualidad, sino también desde nuestro fuerte que son las carreras en el área de humanidades. Por último, estamos trabajando permanentemente en la formación de nuestros docentes con maestrías y doctorados y así mejorar la calidad académica de la universidad. 

(S.E.): ¿Cómo está compuesta su oferta de educación virtual?
(J.C.): Tenemos ya una maestría en Ciencias Naturales y algunos programas en Educación. Hay un dato muy particular y es que hicimos un barrido de cuántos estudiantes podíamos tener matriculados por curso virtual  y sumamos alrededor de 5.000 estudiantes virtuales.

(S.E.): ¿Cuáles son los programas que aportan a la internacionalización de la universidad?
(J.C.): La UPB tiene más de 100 convenios con universidades del exterior. Uno de ellos, por ejemplo, es con la Universidad de Münster, en Alemania, en donde nuestros estudiantes pueden obtener doble titulación en el área de Administración de Empresas, Negocios Internacionales, Economía y algunas ingenierías también. Además de otras universidades en Alemania, contamos con diferentes alianzas en Francia para Derecho y Psicología y en Italia con carreras como Arquitectura. La internacionalización significa, no sólo que nuestros estudiantes salgan de Colombia, sino que también los estudiantes y docentes extranjeros vengan a la UPB; aquí tenemos más de 70 estudiantes alemanes. Algo que hemos notado de estos programas que están repartidos también en América Latina, es que la visibilidad de nuestros profesionales aumenta, generando un aporte mutuo del conocimiento.

(S.E.): ¿En qué ha aportado a la institución la internacionalización que está teniendo la UPB?
(J.C.): Fundamentalmente, en el tema de los rankings es innegable y hace ver que la apertura internacional tiene sentido. Además, en el tema de la formación de nuestros docentes y estudiantes hemos notado un gran avance. Por otro lado, la promoción del aprendizaje de un segundo idioma como el alemán y el inglés se ha convertido en un requisito de grado, con el fin de consolidar la universalidad que pretendemos construir en la UPB.

(S.E.): Además de la Javeriana, ustedes también son Pontificia, ¿Hay un vínculo entre las dos instituciones?
(J.C.): Lo que nos vincula es el título, somos las únicas Pontificias en el país. Por supuesto nuestra confesionalidad es católica, pero la Javeriana fue fundada por la comunidad Jesuita; mientras que la Bolivariana nació gracias a la Arquidiócesis de Medellín, nosotros somos sacerdotes Diocesanos.  La universidad nace en Medellín como “Universidad Católica Bolivariana”, porque se quería una institución que tuviera esa configuración de los principios católicos y también la defensa de los principios patrióticos. Pero en 1945, el papa Pío XII le concedió el título de “Pontificia” a la universidad y la elevó a ese rango, que le da unas características especiales en el rango de las universidades de educación superior católicas. Por ejemplo, nosotros podemos entregar títulos canónicos para las áreas de Filosofía y Teología, y esos títulos tienen validez en cualquier universidad pontificia del mundo.

(S.E.): ¿Es cierto que la universidad también tiene colegios?
(J.C.): La universidad nació en el año 36 y comenzó con una facultad de Derecho. Al año siguiente se fundó la preparatoria y el bachillerato, lo que después resultó ser el Colegio de la Pontificia Universidad Bolivariana. En este momento ofrecemos desde transición, a niños de cinco años; toda la básica-primaria; la media y nos vamos en todo el recorrido hasta los doctorados. Esto significa que somos una universidad que ofrece todos los niveles de educación en un mismo lugar y bajo la misma institución y pedagogía. De hecho, nuestro colegio nació con la intención de ser un semillero para aportar estudiantes a las facultades. En un promedio, de 500 bachilleres que graduamos anualmente, prácticamente el 50% continúa sus estudios con nosotros. 

(S.E.): ¿Sólo se encuentran en Medellín?
(J.C.): No. Nuestro colegio se encuentra en Medellín, pero tiene otra sede en el municipio de Marinilla, en total tiene unos 5.000 estudiantes. En cuanto a la universidad, tenemos varias seccionales: una en Bucaramanga que tiene 25 años de funcionamiento, otra en Montería que cuenta con 2.700 estudiantes, y en Palmira hay una tercera sede. En Bogotá tenemos una unidad de gestión y hemos organizado algunos posgrados allí en articulación con otras instituciones.

(S.E.): Muchas universidades han empezado a aportar desde la academia conocimiento para el posconflicto, ¿Qué está haciendo puntualmente la UPB en esa materia?
(J.C.): Desde hace 38 años la universidad se metió al sur del país con el apoyo a programas de etnoeducación, que se sirven a través del Instituto Misionero de Antropología, que es una entidad de la Conferencia Episcopal de Colombia; y la universidad ha sido el soporte para la oferta de programas académicos, inicialmente en Leticia y ahora estamos ubicados en Puerto Asís, Toribío, Valle del Sibundoy  y también en Medellín hacemos ese mismo ejercicio. Estos programas son del área de Educación y Etnoeducación, con énfasis en Ciencias Sociales. Nuestra apuesta es y será siendo la educación, porque un país que construya la paz sin educación no logrará la meta. De estos programas tenemos alrededor de 2.000 egresados y muchos de ellos han accedido a las especializaciones que ofrece la universidad. Todo esto, con el objetivo que esos estudios tengan pertinencia en su vida laboral y en el campo, sin dejar de lado sus tradiciones, lengua y cultura.

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