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| 5/22/1989 12:00:00 AM

LAS IBAÑEZ SOMOS ASI

150 años después de sus coqueteos, los descendientes de Nicolasa y Bernardina están en todo.

Nicolasa y Bernardina Ibáñez Arias se han convertido hoy por hoy,a cuenta de la magia de la televisión, en personajes familiares para los colombianos. Sus devaneos amorosos con Bolívar y Santander o con Santander y Bolívar (algunos historiadores afirman que los dos próceres tuvieron romances con las dos hermanas), marcaron una época en la chismografía de la provinciana Santa Fe de Bogotá de los comienzos del siglo XIX. Sin embargo, sólo ahora el grueso público las descubre.
Aun cuando su vida, amores y tristezas han servido de inspiración a unos cuantos libros, de los cuales el más famoso es el escrito por Jaime Duarte French, más que el estudio de su vida personal, lo que ha llamado la atención de ellas ha sido su genealogía. En forma poco común, unas provincianas hermanas ocañeras se han perpetuado durante más de 7 generaciones. En los últimos 150 años los descendientes de Nicolasa y Bernardina, más que cualquier otra familia de la época, han estado presentes en la historia de Colombia. Directa o indirectamente seis ex presidentes de la República han tenido parentesco con ellas. Y en la actualidad personajes tan disimiles como el ex financista Jaime Michelsen Uribe, el senador Miguel Santamaría Dávila, el clavicembalista Rafael Puyana, el consejero para la paz Rafael Pardo Rueda, el columnista Antonio Caballero y su hermano el pintor Luis Caballero,el humanista Andrés Holguin y su hermano el internacionalista Carlos Holguin, y el gerente de la Empresa de Teléfonos, Pablo Laserna, son descendientes directos de ellas. Pero es más: en forma indirecta su descendencia llega hasta la figura del desaparecido fundador del M-19 Jaime Bateman Cayón.

¿COMO Y CUANDO SE PRODUCE TANTO CRUCE?
Para comenzar, es lógico que muchas familias contemporáneas tengan que ver con la descendencia de Nicolasa y Bernardina. Miguel Ibáñez y Vidal y su esposa Manuela Jacoba Arias tuvieron 11 hijos (todos casados) y por simple proyección matemática su primera generación ascendería a 44 nietos.De ahí hasta la séptima generación y por proyección geométrica se podría calcular que por los menos unos 180 mil colombianos son descendientes de los Ibáñez.
Pero más curioso que el aspecto matemático está el de la continuidad que han tenido en la vida política y económica del país. A pesar de que don Miguel Ibáñez y Arias era un simple abogado de provincia,sus hijos se casaron con personas preeminentes. Para la muestra un botón. Miguel, uno de sus hijos, se casó con doña Juana Lozano y Lozano,hija de Jorge Tadeo Lozano y nieta del marqués de San Jorge; otro, Antonio,se casó con Mercedes Nariño Ortega, hija de Antonio Nariño.
Por el lado de las mujeres la cosa fue así. Bernardina, la menor, se casó con Florentino González, célebre político y financista, secretario de Hacienda de la primera administración del general Mosquera y luego diplomático de carrera y notable profesor de derecho constitucional no sólo en la Nueva Granada sino en la Universidad de Buenos Aires, ciudad en donde murió. Pero la historia de Bernardina no paró ahí. Antes de contraer matrimonio con Florentino González, había tenido una hija con Miguel Saturnino Uribe, un apuesto y distinguido cachaco, quien dejó la bobadita de 180 hijos naturales,de los cuales reconoció solamente 5, entre ellos a Carmen Uribe, la hija de Bernardina. Sobre las andanzas de Miguel Saturnino Uribe se hicieron en la época toda clase de chistes, pero ha trascendido el epígrafe que escribió Tomás Carrasquilla, cuando Miguel Saturnino fundó un colegio, que decía:"Miguel Saturnino fundó este plantel, pero antes hizo los niños que se deberían educar en él".
Carmen Uribe se casó con Karl Michelsen, cónsul de Dinamarca en Colombia y de este matrimonio desciende la familia Michelsen en todas sus ramas. Carlos Michelsen, hijo de Carmen con Karl, contrajo matrimonio con Antonia Lombana y tuvieron una hija, Maria Michelsen, quien se casó con Alfonso López Pumarejo y de ahí desciende Alfonso López Michelsen.
Por parte de Nicolasa,ella contrajo matrimonio con el acaudalado y distinguido Antonio José Caro, partidario de los realistas y uno de los patriarcas del Partido Conservador. De esta unión descienden los Caros quienes se emparentaron doblemente con la familia Holguín y cuyos descendientes han jugado un papel determinánte en las diferentes etapas de la historia republicana del país.Miguel Antonio Caro, uno de los nietos de Nicolasa, fue Presidente. Margarita Caro T., otra nieta de Nicolasa, se casó con Carlos Holguín Mallarino quien fue Presidente así como su hermano Jorge Holguín.
Por considerarlo de interés para nuestros lectores, SEMANA ha elaborado, con ayuda de historiadores y genealogistas, el cuadro de descendencia, obviamente fragmentario, en donde no están sino algunos de los que son, ya que el trabajo se ha orientado hacia aquellos personajes reconocidos por la opinión pública.
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