Especial Movilidad

Estas son las claves para modernizar el parque automotor en Colombia

Aunque la venta de vehículos crece, Colombia sigue rodando con un parque automotor envejecido. Impuestos, regulación y falta de financiación son los grandes retos.

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21 de agosto de 2026 a las 5:00 p. m.
Reactivar el mercado no consiste en vender más vehículos, sino en crear las condiciones para que los antiguos puedan ser reemplazados.
Reactivar el mercado no consiste en vender más vehículos, sino en crear las condiciones para que los antiguos puedan ser reemplazados. Foto: Getty Images

Colombia puede estar vendiendo más carros sin estar resolviendo todavía uno de los problemas centrales de su movilidad: la edad de los vehículos que circulan por sus calles. El mercado podría superar las 300.000 unidades nuevas este año, pero los concesionarios advierten que detrás de ese repunte persisten obstáculos que hacen lenta la renovación de un parque automotor que, en promedio, ya supera los 20 años de uso.

Para Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto, ese envejecimiento no es un asunto menor. “La necesidad de renovación del parque automotor colombiano es urgente porque, en promedio, tiene más de 20 años de uso”, afirmó. Su diagnóstico va más allá de la edad de los vehículos y apunta a tres problemas que, a su juicio, han limitado la modernización: “Sobrerregulación, sobreuso y sobretributación”.

Quijano cuestionó que las restricciones como el pico y placa hayan terminado siendo una respuesta recurrente a la congestión, mientras la infraestructura vial sigue rezagada. El resultado, sostuvo, es un país con uno de los índices de motorización más bajos del continente, solo por encima de Venezuela y Haití. Para Aconauto reactivar el mercado no consiste en vender más vehículos, sino en crear las condiciones para que los antiguos puedan ser reemplazados.

Las barreras

El problema se vuelve todavía más evidente en el transporte de carga. La reposición uno a uno obliga a chatarrizar un vehículo antiguo para matricular determinados camiones nuevos de menos de 10,5 toneladas o, como alternativa, pagar al Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico el 25 por ciento del valor del vehículo nuevo. Quijano advirtió que el mecanismo produce una “valorización artificial de los vehículos antiguos” y termina encareciendo una renovación que debería ser prioritaria.

A esto se suma el costo tributario. Según Aconauto, a los aranceles aplicables a algunos vehículos híbridos y de combustión se agregan un IVA del 19 por ciento y un Impoconsumo del 8 por ciento, además de impuestos locales como el de vehículos y el ICA. La organización propone reducir el IVA, eliminar el Impoconsumo para los vehículos nuevos, revisar las cargas territoriales y derogar el esquema de reposición uno a uno para el segmento de carga.

El acceso al crédito completa el cuadro. Entre 60 y 70 por ciento de los vehículos vendidos en Colombia se adquieren mediante financiación tradicional, leasing o renting, según Aconauto. Eduardo Visbal, vicepresidente de Comercio Exterior y Sector Automotor de Fenalco, afirmó que mejorar ese acceso será determinante para ampliar la capacidad de compra de los hogares. “Será clave mantener condiciones económicas favorables y mejorar el acceso al crédito, fortaleciendo su capacidad de compra”, sostuvo.

El comprador cambia y el mercado también

Mientras estas barreras persisten, el perfil del vehículo que entra al mercado también está cambiando. Los SUV representan más de seis de cada diez matrículas nuevas y los vehículos comerciales mantienen una participación importante en el crecimiento. Pero quizá el cambio más significativo está en las tecnologías: cerca de 4,5 de cada diez vehículos nuevos matriculados ya son híbridos o eléctricos. Bogotá, Antioquia y el Valle del Cauca están entre los principales mercados.

Para Visbal, esa transformación acompaña el crecimiento de las ventas. Entre enero y julio se matricularon 186.253 vehículos, 44,5 por ciento más que en el mismo periodo de 2025, y, si la tendencia continúa, Colombia podría superar las 300.000 unidades al cierre del año, algo que no ocurre desde 2014. “Los SUV son los vehículos de mayor demanda, con más de seis de cada diez matrículas”, explicó el dirigente gremial, quien también destacó el avance de los híbridos y eléctricos.

El desafío para el nuevo Gobierno está en que estas cifras no sean solo un repunte comercial. Quijano aseguró que el tráfico en los concesionarios aumentó cerca de 50 por ciento frente al año pasado y que el comportamiento se repitió en las cotizaciones y los cierres. Ahora la discusión es qué tan rápido ese movimiento puede traducirse en vehículos más nuevos en las calles, en una carga que deje atrás los modelos más antiguos y en un mercado capaz de financiar esa renovación.