Llegar al trabajo en bicicleta dejó de ser, para algunos empleados de GW, una decisión ocasional para convertirse en parte de su rutina. Cerca del 20% de los colaboradores de la compañía utiliza actualmente este medio de transporte para desplazarse hasta sus lugares de trabajo.
La iniciativa comenzó hace una década y combina una motivación ambiental y de bienestar con un incentivo económico: la empresa reconoce 4.675 pesos por cada jornada en la que un colaborador utiliza la bicicleta para llegar a trabajar.
El modelo busca, además, facilitar el acceso a este medio de transporte. GW financia internamente la compra de las bicicletas con el incentivo acumulado. Una vez saldado el compromiso, el incentivo se convierte en un ingreso adicional para el colaborador.

“Las personas con toda seguridad llegan con un tipo de energía diferente”, explica Jorge Villegas, director de Mercadeo de GW. En su experiencia, quienes comienzan a movilizarse en bicicleta también modifican la relación que tienen con su entorno: “Empiezan a conectar muchísimo más con las ciudades, con las personas”.
La apuesta de la compañía se extiende más allá de incentivar el uso de la bicicleta entre sus empleados. GW lleva 15 años desarrollando su participación en el segmento de movilidad eléctrica asistida, una categoría que ha ganado visibilidad en Colombia en los últimos años.
Una alternativa para las ciudades
La oferta de bicicletas eléctricas de la compañía incluye modelos urbanos como Bremen, Essen y Oslo. Entre ellos está Bogotá, un modelo cuyo nombre busca rendir homenaje a la capital colombiana y a su tradición como una de las ciudades latinoamericanas con mayor desarrollo de infraestructura y cultura alrededor de la bicicleta. “Es un tributo que le hacemos a Bogotá, siendo nosotros una marca colombiana”, señala Villegas.
En sus modelos urbanos, la compañía trabaja bajo el límite de 350 watts de potencia establecido para este tipo de vehículos. La precisión cobra relevancia en un mercado en crecimiento, donde existen alternativas con especificaciones diferentes y en el que los usuarios deben conocer las condiciones establecidas por la regulación colombiana.

La movilidad eléctrica también ha comenzado a ganar espacio entre quienes utilizan vehículos de dos ruedas para actividades productivas. GW cuenta con dos modelos de bicimotos eléctricas dirigidos, entre otros públicos, a usuarios de última milla y repartidores, un segmento que ha crecido en las principales ciudades del país.
Desde la perspectiva ambiental, la discusión no se limita a sustituir un vehículo de combustión por uno eléctrico. También implica analizar el impacto durante todo el ciclo de vida del producto.
“Las bicicletas eléctricas no generan material particulado y existe evidencia de que disminuyen la cantidad de emisiones atmosféricas”, explica Violeta Mejía, ingeniera ambiental de GW.
La sostenibilidad más allá de la bicicleta
Para GW, la movilidad sostenible hace parte de una estrategia que involucra otros procesos de la operación empresarial.
Desde 2024, la compañía participa en jornadas de reforestación en las que se han logrado sembrar cerca de 2.000 árboles. También compensó parte de su huella de carbono a través del programa BANCO2, mediante el cual apoyó la conservación de 8,62 hectáreas de bosque natural en el Urabá a través de una familia campesina. A esto se suma el uso de una fracción de energía proveniente de fuentes renovables.
Otro de los pilares de esta estrategia es su certificación como Empresa B, que mantiene desde hace tres años. Este modelo de evaluación reconoce a compañías que incorporan criterios sociales y ambientales dentro de su gestión empresarial.
La siguiente etapa está relacionada con uno de los desafíos que plantea precisamente la expansión de la movilidad eléctrica: qué ocurre con las baterías, los componentes electrónicos y los demás materiales cuando terminan su vida útil.
La hoja de ruta de GW contempla iniciativas de posconsumo responsable de baterías y residuos electrónicos, además de procesos de ecodiseño que permitan incorporar materiales de menor impacto y acciones de educación para que los usuarios conozcan cómo disponer adecuadamente de estos componentes.
El reto: que más personas se animen a pedalear
El crecimiento de la bicicleta eléctrica en Colombia, sin embargo, no depende únicamente de las empresas que producen o comercializan estos vehículos.
Para Villegas, uno de los principales desafíos está en generar condiciones que hagan que más ciudadanos se sientan seguros al utilizar la bicicleta como medio cotidiano de transporte.
La primera apuesta, señala, es contar con redes de ciclorrutas cada vez más conectadas, que reduzcan la percepción de riesgo de quienes todavía no se sienten preparados para compartir la vía con carros y motocicletas.
La segunda tiene que ver con los incentivos. En su opinión, el Estado podría impulsar mecanismos fiscales que faciliten la adquisición de bicicletas eléctricas, como ocurre en otros mercados.
Y una tercera posibilidad estaría en las alianzas entre empresas de energía y fabricantes o comercializadores de bicicletas eléctricas, de manera que los usuarios puedan financiar la compra a través de la factura de servicios públicos y distribuir el costo en cuotas durante varios meses.
El objetivo de fondo es que la bicicleta deje de verse únicamente como una alternativa recreativa o deportiva y gane espacio como una verdadera solución de movilidad urbana.
Para quienes están considerando dar ese paso, desde GW recomiendan adquirir estos vehículos en establecimientos que ofrezcan respaldo y verificar las especificaciones técnicas antes de comprar. También sugieren optar por modelos que incorporen elementos funcionales para el desplazamiento cotidiano, como pantalla de autonomía, guardabarros y parrilla de carga.
Y, por encima de las características del vehículo, está la seguridad. Casco, gafas y guantes forman parte de los elementos que Villegas considera indispensables para quienes deciden convertir la bicicleta en su medio habitual de transporte.
La apuesta, en últimas, va más allá de vender una bicicleta. Es una discusión sobre cómo se mueven las personas en las ciudades y sobre el papel que pueden asumir las empresas para acelerar esa transformación.
*Contenido elaborado con el apoyo de GW bicicletas
