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Lecciones del AI Summit Colombia a las empresas del país: “La IA sin estrategia de datos no funciona”

Más de 2.000 ejecutivos y expertos de sectores como la banca, el retail o la tecnología revelan las claves para que las compañías que adoptan IA escalen con mayor agilidad, impulsen su productividad y cosechen mejores resultados.

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12 de mayo de 2026 a las 4:26 p. m.
AI Summit, el evento que reunió a más de 2.000 ejecutivos en Bogotá para discutir el futuro de la adopción de la IA en diferentes industrias.
AI Summit, el evento que reunió a más de 2.000 ejecutivos en Bogotá para discutir el futuro de la adopción de la IA en diferentes industrias. Foto: Felipe Álvarez

Aunque la adopción de la IA no da espera, en Colombia las empresas enfrentan una paradoja: mientras el 66 % de las compañías del país ya adoptó la inteligencia artificial en sus procesos, aumentando la inversión, solo apenas el 12 % reporta un retorno real. Los expertos, sin embargo, concuerdan en que el problema no es la tecnología.

Más de 2.000 ejecutivos de la banca, el retail, la salud y las telecomunicaciones se reunieron el 7 y 8 de mayo en el Chamorro City Hall, en Bogotá, para tratar de responder algunas preguntas incómodas: ¿Dónde están los resultados del presupuesto invertido en inteligencia artificial? ¿Vale la pena?

El AI Summit Colombia 2026, organizado por los fundadores de Colombia TechWeek y Truora, nació exactamente de esa incomodidad. Dos días de conferencias, talleres y clínicas de diagnóstico en torno a un análisis que varios ponentes repitieron: el obstáculo no son los modelos de lenguaje ni las licencias de software, sino los datos sobre los que estos modelos intentan operar, así como la forma en la que se adaptan a las necesidades de las empresas y las estrategias con las que se implementa.

Una discusión urgente

Nicolás Cruz, cofundador y CEO del AI Summit, describe el origen del evento como una acumulación de conversaciones con corporativos que enfrentaban el mismo malestar. “Muchos de ellos hoy mandatoriamente tienen que implementar inteligencia artificial, pero no saben para dónde agarrar. Llevan años gastando de sus presupuestos cientos y cientos de millones de pesos y no están logrando una métrica real de negocio”, aseguró.

El evento respondió a esa realidad con una curaduría especial. Al escenario solo subieron quienes podían responder cuatro preguntas concretas: qué problema intentaron resolver, cómo lo hicieron, qué indicador de negocio afectaron y qué aprendieron. Cruz fue directo al respecto: “Si construyó algo, está en la tarima. Si no, no va”.

La agenda del primer día incluyó paneles sobre banca, logística, retail y recursos humanos, con presencia de Rappi, Mercadolibre, Falabella, Nequi, Davivienda y Banco Santander, entre otras compañías.

AI SUMMIT - API
El debate sobre el reemplazo de empleos por inteligencia artificial apareció en varios paneles, aunque en un tono diferente al que domina el discurso público. Foto: Felipe Álvarez

El segundo día profundizó en marketing, salud, gobierno de datos e IA generativa, con participación de Davivienda, Nubank, Creatio, Google Cloud, Snowflake, SS&C y Applying Cloud. En paralelo, talleres de Notion, AWS, Make y LinkedIn ofrecieron construcción práctica de agentes, asistentes de voz y estrategias de datos.

La brecha que nadie quiere nombrar

El reporte de noviembre de 2025 de la International Data Corporation señala que el 66 % de las empresas colombianas superó la fase inicial de adopción de inteligencia artificial. Sin embargo, una encuesta de HubSpot a 201 compañías del país encontró que solo el 12 % reporta retorno demostrable. La distancia entre estos dos números fue el eje central de buena parte de las intervenciones del evento.

Ernesto Serrano, gerente general de Snowflake para Colombia, participó en el panel de apertura titulado ‘Lo que no ves de la IA ya lo están monetizando otros’. En su opinión, el diagnóstico tiene tres capas: “IA sin estrategia de datos no funciona. Eso es lo primero. Segundo, la IA tiene que tener contexto de negocio detrás para que entregue un retorno asertivo. Y tercero, tiene que tener un propósito: un caso de uso con métricas claras de costo y retorno”, explicó.

El patrón más costoso

Durante las charlas del primer día hubo una serie de cifras que causaron revuelo: “El 95 % de las iniciativas de inteligencia artificial en empresas no genera retorno, el 30 % se descarta por no entregar resultados con contexto de negocio y el 88 % no escala”. Los datos pueden confundir, pero no deben alarmar.

Cruz explica el origen del problema en la capa de liderazgo. “El patrón es claro: decenas de pilotos corriendo en una misma organización, pero ninguno llegando a resultados. El hueco no es de tecnología ni de talento, es de ejecución”, advirtió.

Felipe Álvarez
Dos días de conferencias, talleres y clínicas de diagnóstico en torno a un análisis clave sobre la inteligencia artificial. Así fue el AI Summit. Foto: Felipe Álvarez

Daniel Bilbao, cofundador del AI Summit y CEO de Truora, señaló que parte del problema es estructural y responde a que el aprendizaje que generan las compañías que sí logran escalar se queda en ellas.

“El gasto en inteligencia artificial crece a doble dígito en la región, pero gran parte del aprendizaje queda encerrado dentro de las compañías. Abrir ese conocimiento es lo que acelera una región entera”, aseguró.

Por eso, el diagnóstico del AI Summit evidencia que las empresas arrancan con pilotos en áreas aisladas, adquieren licencias de herramientas basadas en modelos de lenguaje o automatización avanzada, pero el resultado es un conjunto de experimentos que no transforma procesos ni mejora la rentabilidad.

¿La IA reemplazará los empleos?

El debate sobre el reemplazo de empleos por inteligencia artificial apareció en varios paneles, aunque en un tono diferente al que domina el discurso público. Serrano citó el panel en el que estuvo junto a Fabián Villalobos, vicepresidente de Innovación Tecnológica, Transformación Digital y Ecosistemas de Gobierno de ETB, para referirse al tema: “La IA va a liberar la creatividad, va a liberar la inteligencia emocional de las personas, porque ya no van a estar haciendo cosas que no generen valor”.

Cruz planteó que el miedo al reemplazo refleja, en parte, una resistencia al aprendizaje continuo “Lo que hoy aprendí, en una semana ya no funciona. Acabé de emigrar de Chat GPT a Claude y ya sacan otro lanzamiento mejor. Estamos en un momento de incertidumbre muy fuerte. La mejor cualidad es generar esa vocación interna de querer aprender todos los días”, aseguró.

Herlency Muñoz, gerente de marketing, diseño y transformación de Ceiba, señaló que el miedo de los equipos no es exactamente al reemplazo, sino a algo más específico: la resignificación del rol.

Porque si bien la inteligencia artificial hace en minutos lo que antes tomaba días, la pregunta que paraliza a muchos es qué pasa con el resto de su tiempo. Sin embargo, Muñoz aseguró que el punto es la llamada Human-IA, una colaboración en la que el criterio humano es el que responde por la seguridad, la ética y la pertinencia de lo que produce el modelo.

“La IA tiene una capacidad impresionante, pero no hay empatía ni contexto real detrás. Yo le puedo mandar un chat y no sabe quién eres ni qué está pasando. Me responde de acuerdo a la base de datos que tiene, pero yo soy quien tiene el contexto. Tienen que estar juntos”, puntualizó.

Felipe Álvarez
La agenda del primer día incluyó paneles sobre banca, logística, retail y recursos humanos, con presencia de Rappi, Mercadolibre, Falabella, Nequi, Davivienda y Banco Santander, entre otras compañías. Foto: Felipe Álvarez

Control de datos

Durante el panel ‘¿Quién controla tus datos cuando usas AI?’, la discusión se concentró en la soberanía sobre la información que se entrega a los modelos externos. Andrés Felipe Cano, gerente de tecnología de Ceiba, planteó que la respuesta depende directamente de las decisiones de arquitectura que se toman desde el inicio.

Cano identificó dos frentes desde los cuales las empresas pueden reforzar la soberanía del dato. El primero es la infraestructura: la diferencia entre usar un modelo de código abierto gratuito en internet, un modelo de pago con contrato y cláusula de tratamiento de datos, o un modelo alojado en infraestructura propietaria en el que la organización conserva control total.

Por otro lado, está la implementación: agentes o firewalls que filtran la información antes de que llegue al modelo, procesos de sanitización y validación de lo que los colaboradores intentan compartir con la IA.

Para Cano, una empresa que habilita licencias para todos sus colaboradores sin definir primero cuál es su ventaja competitiva y cómo quiere ganar no obtiene un diferencial real.

“La IA no define la estrategia de tu negocio. El negocio tiene que tener claro dónde está su ventaja competitiva. La IA debe usarse para potenciar esa ventaja y garantizar que creces la brecha entre el valor que generas y tus competidores”, manifestó.

Finalmente, un punto clave en el evento fue la posición de Colombia como mercado emergente frente a los ecosistemas más maduros. Serrano señaló que Snowflake considera a Colombia su tercera punta de lanza en América Latina, en parte por la receptividad a su producto y por la madurez de las personas que trabajan en el sector.

Para Cruz, el país ya superó la etapa de promesa. “Colombia y en general Latinoamérica son una potencia en términos de tecnología. El comparativo con lo que pasa en otros países no es el punto; el punto es qué somos capaces de construir y ya lo hemos demostrado”, concluyó.

*Contenido elaborado con el apoyo del AI Summit Colombia 2026.