Medioambiente

Descubra en Cartagena un refugio para más de 2.000 aves en peligro de extinción

Su trabajo cumple diez años y ha involucrado a las comunidades, especialmente niños y jóvenes de la zona que participan en jornadas de liberación.

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5 de octubre de 2026 a las 7:41 p. m.
El paujil piquiazul, una especie endémica del norte de Colombia.
El paujil piquiazul, una especie endémica del norte de Colombia. Foto: Aviario Nacional de Colombia - API

Antes de los grandes aviarios, los lagos y los senderos que hoy reciben a miles de visitantes, en Barú había un terreno con poca vegetación y sin un afluente natural de agua. Aquí comenzó, en 2006, una idea que tardaría diez años en hacerse realidad: crear un espacio dedicado a conocer, proteger y conservar las aves de nuestro país.

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Rafael Vieira, Silvana Obregón, Eduardo Robayo y Alba Lucía Gómez impulsaron el proyecto, que en sus primeros momentos tuvo que superar varias dificultades al construirse en una zona que todavía no contaba con el puente ni con una carretera pavimentada hacia Barú. Por ejemplo, los materiales llegaban en ferry y luego debían transportarse por una vía destapada. Sin embargo, en febrero de 2016, finalmente, el Aviario Nacional de Colombia abrió sus puertas.

Desde entonces, aquel terreno se transformó en un espacio de casi ocho hectáreas que alberga más de 2.000 ejemplares de unas 200 especies, distribuidos en 22 ambientes y conectados por un recorrido de 1,7 kilómetros. Más de 450.000 personas han pasado por allí durante la última década, entre ellas cerca de 30.000 visitantes que llegaron a Cartagena a bordo de unos 500 cruceros.

Hoy, el Aviario concentra esfuerzos en garantizar el futuro de varias especies en riesgo de desaparecer. Y están dando frutos. En los últimos dos años se registraron procesos reproductivos en 51 especies, entre ellas el paujil piquiazul, un ave endémica de Colombia que se encuentra en peligro crítico de extinción. Solo entre 2025 y 2026 nacieron 17 pichones.

El águila harpía también hace parte de los programas de investigación y reproducción. La pareja que permanece en el Aviario pasó cerca de diez meses en un proceso de acercamiento antes de compartir el mismo espacio y ahora los esfuerzos están concentrados en conseguir su reproducción.

Mientras que con los flamencos el resultado ha sido extraordinario: de los 49 ejemplares recuperados por autoridades ambientales con los que comenzó la población, hoy son más de 180, y durante 2026 han nacido cerca de 30 polluelos.

El Aviario se ha convertido en el hogar de muchos especímenes víctimas del tráfico o la tenencia ilegal. Algunos fueron decomisados o recuperados por autoridades ambientales, pero pasaron tanto tiempo bajo cuidado humano que perdieron las habilidades necesarias para la vida silvestre. En este caso, para que las aves se puedan integrar al ecosistema, veterinarios, biólogos y zootecnistas deben evaluar su estado, comportamiento y posibilidades de convivencia.

La guacamaya escarlata es una de las especies de loros más emblemáticas de las selvas tropicales de la región.
La guacamaya escarlata es una de las especies de loros más emblemáticas de las selvas tropicales de la región. Foto: Aviario Nacional de Colombia - API

Adicionalmente, más de 100 especies de aves silvestres han llegado al Aviario por su propia cuenta porque aquí tienen agua, alimento, árboles o sitios de descanso y reproducción.

“Es muy emocionante ver que aves que no pertenecen a nuestro aviario llegan todos los años, hacen sus nidos y utilizan el lugar como refugio. La naturaleza misma nos está mostrando que aquí se ha construido un ambiente seguro”, explica Martín Vieira, miembro del consejo directivo.

La transformación también alcanzó a la comunidad de Barú, principalmente a sus niños y niñas, quienes pueden ingresar gratuitamente los lunes y participar en actividades pedagógicas y jornadas de liberación de fauna. Además, los visitantes del Aviario pueden tener experiencias como ‘Aves al vuelo’, a través de la cual se explica el comportamiento de algunas especies y se genera conciencia sobre la importancia de su conservación.

El pasado domingo 4 de octubre de 2026, Día Mundial de los Animales, el Aviario celebró su primera década. Como conmemoración, el ingreso fue gratuito para personas menores de 25 años y mayores de 60 años.

A la fiesta asistieron representantes de las comunidades, instituciones, autoridades ambientales y organizaciones aliadas. El Aviario confirmó que proyecta ampliar sus ambientes, construir una clínica veterinaria especializada y fortalecer sus programas de investigación y reproducción de especies amenazadas.