La misión de observación electoral de la Unión Europea en Colombia tiene un equipo especializado dedicado exclusivamente a monitorear redes sociales, medios de comunicación y conversación digital durante este año electoral.
El grupo es liderado por el periodista y profesor español Pedro de Alzaga, y tiene como objetivo observar cómo se desarrolla la campaña electoral tanto en medios tradicionales como en plataformas digitales, además de identificar posibles irregularidades relacionadas con desinformación, discurso de odio, uso indebido de recursos públicos y narrativas de fraude.
“La unidad de monitoreo tiene como objetivo observar las campañas electorales de manera integral, incluyendo los discursos en el mundo real y virtual”, explicó De Alzaga. Enfatizó que no vinieron a Colombia “a intervenir ni a dar lecciones de absolutamente nada; hemos sido invitados por la Registraduría Nacional para observar e informar sobre este periodo electoral”.
La misión europea viene haciendo seguimiento desde hace ya algunos meses, cuando arribaron al país varias semanas antes de las elecciones legislativas y ahora concentra parte de su trabajo en las presidenciales del próximo 31 de mayo.
Un equipo dedicado exclusivamente a redes sociales
Dentro de la misión existe una sala destinada únicamente al monitoreo digital. Allí trabajan politólogos y comunicadores colombianos encargados de revisar diariamente lo que ocurre en plataformas como Facebook, X y TikTok.
Según explicó uno de sus miembros, el trabajo consiste en observar “cómo se mueve la parte política, especialmente en temas de irregularidad del discurso de odio y desinformación en redes sociales, y si candidatos u otras estructuras están involucrados”.
La observación no se limita a candidatos o partidos políticos. También hacen seguimiento a influenciadores, autoridades electorales y otros actores con capacidad de impactar la conversación pública sobre las elecciones.
Para realizar el monitoreo utilizan muestras construidas con palabras clave relacionadas con el proceso electoral, entre ellas “fraude”, “elecciones”, “urna” y “votación”, además de términos asociados a polarización política. “Las campañas están cada vez más digitalizadas”, aseguró De Alzaga.
Monitoreo durante toda la jornada
El equipo trabaja por jornadas completas de observación. Según explicaron los integrantes de la unidad, el monitoreo se realiza desde las 00:01 hasta las 23:59 para tener una muestra completa de lo que ocurre durante el día.
La información es clasificada, interpretada y contextualizada diariamente por los monitores, quienes elaboran reportes internos sobre hallazgos y tendencias detectadas durante la semana. Cada viernes se realiza, además, un informe interno que sirve para mantener actualizado al equipo directivo de la misión sobre el contexto político y digital de la campaña.

La oficina que monitorea radio y televisión
Además del monitoreo digital, la misión europea cuenta con otro equipo encargado exclusivamente de revisar medios tradicionales.
Según explicó Alain Chabod, analista de medios de la misión, la unidad está compuesta por siete personas y realiza seguimiento cuantitativo y cualitativo a radio y televisión nacional, tanto públicas como privadas.
El análisis cuantitativo incluye medición de tiempo y tono de cobertura sobre candidatos y temas electorales. En televisión y radio, por ejemplo, contabilizan los segundos dedicados a determinados asuntos y clasifican el contenido como positivo, neutral o negativo.
También realizan un monitoreo cualitativo enfocado en el impacto y relevancia de ciertas narrativas dentro de la campaña electoral.

Desinformación, bots e inteligencia artificial
Uno de los temas que más sigue la misión europea es la circulación de desinformación durante la campaña. De Alzaga aseguró que las redes sociales han aumentado la velocidad y el alcance de este tipo de contenidos, especialmente a través de cuentas anónimas y estructuras coordinadas. “La desinformación siempre ha existido, pero ahora tiene mayor anonimato y una economía de escala”, explicó.
Además del seguimiento a redes sociales y medios tradicionales, la misión europea pone atención a posibles casos de violencia política que puedan afectar el desarrollo de la campaña electoral. Según explicó Pedro de Alzaga, uno de los aspectos que observan es si existen ataques o amenazas que terminen afectando los derechos políticos de candidatos o ciudadanos, especialmente en regiones donde históricamente ha existido presión armada o intimidación durante los procesos electorales.
Otro de los temas que se analizan es el impacto que pueden tener los discursos polarizantes dentro de la campaña. Desde la misión explican que el interés no está centrado únicamente en identificar mensajes agresivos o radicales, sino en establecer si ese tipo de contenidos puede terminar afectando el derecho al voto informado, generar desequilibrios entre campañas o incluso provocar que candidatos decidan retirarse de la contienda electoral.
La misión también observa el uso de inteligencia artificial en contenidos políticos, especialmente en casos donde pueda existir suplantación de identidad o difusión de información falsa atribuida a candidatos.
Otro de los fenómenos que monitorean es la llamada “narrativa de fraude preventivo”, una estrategia en la que sectores políticos instalan anticipadamente la idea de fraude electoral.
Al igual que con las elecciones legislativas, todos los hallazgos del monitoreo de medios y redes sociales serán incluidos en informes y declaraciones preliminares de la misión de observación electoral de la Unión Europea, cuyo informe final está previsto para agosto o septiembre de este año.
