Miércoles, 17 de septiembre de 2014

| 2013/08/13 00:00

Cura excomulgado de la Iglesia por defender gais

El hombre brasileño con un arete y con la cabeza rapada tuvo que dejar la Iglesia católica por sus ideales liberales.

Foto: AFP.
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BBC

La frase del papa Francisco al final de su reciente viaje a Brasil preguntando quién es él para juzgar a un homosexual que busca a Dios sorprendió a muchos alrededor del mundo, pero tuvo un valor especial para Roberto Francisco Daniel.


Este cura brasileño de 48 años fue excomulgado por la Iglesia Católica a fines de abril, tras formular un comentario publicado en internet en apoyo a los homosexuales que molestó a la diócesis de Bauru, el municipio del estado de Sao Paulo donde cumplía funciones.


Ahora el "padre Beto", como le llaman localmente, acaba de publicar un libro titulado "Verdades prohibidas" y recurrió a la justicia civil brasileña alegando que la Iglesia ignoró sus derechos y debe ser readmitido.


"Si (la diócesis de Bauru) quisiera excomulgarme, va a tener que hacerlo dentro de las normas legales", sostiene. "No creo que eso ocurra después de la visita del Papa".


A continuación, extractos del diálogo que BBC Mundo mantuvo con el cura excomulgado, que se define como heterosexual, lleva un aro en su oreja derecha y cabello rapado.


¿Cómo define su relación actual con la Iglesia Católica?


Es ambivalente: me siento católico, perteneciente a esta Iglesia. No hice la opción de dejar de ser padre, por lo tanto continúo siendo padre. Pero a través de la diócesis de Bauru, de la Iglesia local, estoy excluido.


Fue a la justicia civil a reclamar por su excomunión. ¿Busca volver a la Iglesia aunque antes habló de renunciar?


El obispo de Bauru me había dado dos alternativas: retirar todo el material publicado en internet y pedir perdón, o aplicarme el derecho canónico. Ante eso, entendí bueno apartarme de los ministerios sacerdotales y volver en otra época. Aguardar que pase la ola de conservadurismo que existe hoy.


Pero ante la excomunión decidí entrar en la justicia común, no simplemente porque quiera volver, sino porque lo que la Iglesia local hizo conmigo ninguna institución puede hacer con una persona. Fui tratado como un adolescente y expulsado sin derecho defensa.


La Iglesia no me respetó como ser humano, no respetó los 14 años de sacerdocio que tengo, no respetó a mi familia.


La pregunta es hasta qué punto la Iglesia puede permitir que un representante hable contra sus propias enseñanzas…


No hablé contra las enseñanzas de la Iglesia. Apenas planteé algunos puntos de reflexión sobre la moral sexual de la Iglesia. Yo nací en una Iglesia en las décadas del 70 y 80 que por lo menos en América Latina era muy abierta a la reflexión.


Cuando volví de Alemania en 2001, después de 10 años, vengo haciendo reflexiones abiertamente porque creo que todo cristiano tiene que reflexionar sobre las reglas que tenemos y proponer cambios. La Iglesia no puede quedar definiendo las cosas a nivel de cúpula y después determinar para sus fieles, como si fueran niños.


¿Cambió algo su opinión de la Iglesia la visita del papa Francisco a Brasil y lo que dijo sobre los gays?


Este papa ya venía antes motivándome. Intenta rescatar una Iglesia más abierta, reflexiva. Cuando dice que si un cristiano no es revolucionario no es cristiano, va hacia ahí. Cuando dice que el pastor tiene que tener el olor del fiel, señala que los padres tenemos que vivir una vida más simple junto con los otros fieles.


No tiene una visión de la Iglesia jerárquica. Y cuando habló de los gays, cerró con llave de oro. "Si un gay busca a Dios, ¿quién soy yo para juzgarlo?". Quiere decir que lo que interesa es el carácter de la persona y no su orientación sexual.


¿No hay una diferencia entre lo que dicen el papa y usted sobre los gays? Francisco habló de tendencia homosexual, lo que algunos distinguieron del acto homosexual mismo, pero usted no hace esa separación…


No hay cómo hacer esa separación. Es claro que nuestro papa tiene que usar mucho más la estrategia que yo. Todavía hay una Curia romana que fue creada por Juan Pablo II y Benedicto XVI, que aún está vivo. Es muy delicada su situación. Yo tengo una libertad mayor de teólogo.


Existe una gran diferencia entre lo que él dice y lo que yo procuro reflexionar. Decirle a un gay "te aceptamos pero no a tu sexualidad", ¿es realmente amar al prójimo? Es condenar a una persona al celibato e inculcarle que su deseo sexual es un pecado, algo que va a tener la vida entera.


¿Eso es respetar el conocimiento humano? Es el punto de interrogación que coloco, que no es ni un pecado ni una actitud que merezca una excomunión.


¿Pero acepta que sea pecado el acto homosexual?


No. Que dos personas del mismo sexo, que tienen una intimidad, que están de libre consentimiento dándose placer una a otra y tal vez hasta expresándose amor… ¿Qué en eso sería un pecado? Un pecado es un acto de desamor. Y el desamor no está presente en una relación homosexual.


¿Usted se considera personalmente gay o con tendencia homosexual?


No. Soy una persona heterosexual. Entré al seminario con 27 años. No entré virgen; tuve relaciones antes. Tengo mi sexualidad bien resuelta y también mi vocación sacerdotal. Percibo en mi postura sobre los homosexuales y bisexuales una actitud verdaderamente cristiana.


Yo podría estar en mi zona de comodidad como heterosexual y dejar que los gays y bisexuales resuelvan su vida. Pero no. Atendí varias confesiones durante 14 años de personas, hombres o mujeres, que son homosexuales y viven una angustia muy grande.


Se habla mucho de "lobby gay" en la Iglesia. Según su experiencia, ¿cuán extendida está la homosexualidad y qué poder tienen los gays dentro de la Iglesia?


El lobby gay existe, pero no es para que la Iglesia acepte a los homosexuales. Es una lucha de poder y los gays dentro de la Iglesia son mucho más homofóbicos que los heterosexuales, aunque parezca increíble. Son más conservadores, luchan por poder. Un poder que está más volcado a la estética, a puestos.


Son personas que en su gran mayoría entraron al sacerdocio huyendo de su sexualidad y terminan viviendo su sexualidad en una forma casi esquizofrénica dentro de la jerarquía de la Iglesia.


El Papa también dijo que comparte la posición de la Iglesia contra el matrimonio homosexual o el derecho al aborto, y se opuso a la liberalización de las drogas. ¿Es un Papa progresista o conservador?


Diría que es un Papa progresista, pero moderado.

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