Martes, 6 de diciembre de 2016

| 2016/02/14 18:16

Chocó: el ‘Abogado del diablo’ recibió un nuevo ‘premio’

Wiston Leonel Torres, condenado en dos ocasiones por el robo a la salud y la educación de Chocó, fue nuevamente procesado por una estafa de $5.600 millones. Una juez le dio la casa por cárcel.

Winston Leonel Torres participó en el robo de 2.900 millones de pesos del sector educativo. Foto: Archivo particular

Una vez más se repite la historia en la que la justicia beneficia a los delincuentes. Ocurrió de nuevo en Chocó, donde la gente está cansada de que jueces y fiscales, en ocasiones, otorguen beneficios a quienes se han empeñado en abusar de los recurso públicos.

El jueves pasado y ante una solicitud de la Fiscalía 102 especializada de Quibdó, el Juzgado Primero Penal Municipal imputó cargos y dictó medida de aseguramiento contra el abogado Wiston Leonel Torres, conocido como el ‘Abogado del diablo’.
 
Se trata de un cuestionado hombre de negocios que ha recibido varias condenas por hacer estrategias jurídicas con el fin de apropiarse de los sagrados dineros de la salud y la educación del departamento.

En esta oportunidad, la justicia lo procesa por los delitos de peculado por apropiación agravado, en calidad de coautor, en concurso con prevaricato por acción en calidad de determinador.

Ello, por participar en una estafa –a través de títulos judiciales– de 5.600 millones de pesos girados a la educación de miembros de las comunidades indígenas y afrodescendientes de las regiones más apartadas del departamento.

A este mismo caso, que entra a etapa de juzgamiento, están vinculadas siete personas más, entre abogados, particulares y servidores públicos.

Pero Torres, que en su haber tiene dos condenas por estafas similares, recibió un ‘premio’ por parte de la juez que dictó la medida. Fue enviado a su casa en Medellín en detención domiciliaria, mientras se inicia el juicio.

Se trata de una lujosa vivienda de no menos de 500 metros en el exclusivo sector de El Poblado. Esa vivienda, según quienes la conocen, tiene un sistema de seguridad parecido a un búnker y un sistema electrónico de última generación. El costo del inmueble es cercano a 4.000 millones de pesos.

En la región hay perplejidad, por decir lo menos, porque es la tercera vez, que nadie sabe cómo, este hombre obtiene este beneficio después de ser condenado o procesado.

Torres es ampliamente conocido por hacer maniobras para acceder fraudulentamente a los dineros públicos y luego evadir la cárcel. En repetidas ocasiones SEMANA y Semana.com han retratado su poco agraciada historia.  

También la forma como ha violado los compromisos que adquiere para obtener la detención domiciliaria, ante la imposibilidad del Inpec de controlarlo.

En efecto, en marzo del 2013 se conoció la primera historia cuando un juez y Medicina Legal le otorgaron la detención domiciliaria tras una condena de cinco años por haber participado en el robo de 2.900 millones de pesos del sector educativo.

El abogado pasó sus días en el opulento apartamento en Medellín, desde donde controló sus negocios, entre ellos dos lujosas discotecas en Quibdó y la capital antioqueña. Luego pidió traslado a una pomposa vivienda en la capital chocoana donde, en ocasiones, se le veía en sitios públicos haciendo ejercicio o cerca de sus negocios de rumba.

En esa época logró evadir la cárcel con el débil argumento y con dudosos registros médicos donde se registraba una ‘grave enfermedad’: “elevados niveles de hemoglobina y albúmina”.  Todo un escándalo.

En esta oportunidad la justicia también le dio el beneficio y con ello este hombre, que no cesa sus actividades en contra del erario, sigue burlándose de la justicia.

Al parecer, no hay autoridad alguna que logre investigar el dudoso proceder de los jueces en los casos que involucran a Torres, ni ha sido posible que se inicie proceso alguno de extinción de dominio cuando se ha probado que buena parte de su patrimonio proviene del desvío de recursos públicos.

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