Martes, 24 de enero de 2017

| 2008/04/26 00:00

El ‘mecenas’ de la justicia

Un controvertido opita, que tiene influencia en la Fiscalía y que les paga vuelos chárter a magistrados de las Altas Cortes, figura como socio comercial de un extraditable.

Cuando Mario Iguarán Arana se posesionó ante el presidente Alvaro Uribe como Fiscal General, el primero de agosto de 2005, uno de sus invitados especiales fue Ascencio Reyes Serrano(derecha), un enigmático personaje al que le atribuyen cierto poder tras bambalinas

De los pocos colombianos que el 9 de junio de 2006 no pudieron ver el partido inaugural del Mundial de Fútbol de Alemania fueron los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. El motivo: a esa hora, 11 de la mañana, estaban llegando al aeropuerto El Dorado de Bogotá para abordar dos vuelos chárter que los llevarían a Neiva. Se trataba de celebrar en la capital del Huila la grata noticia de que uno de los hijos de esa tierra, el magistrado Yesid Ramírez Bastidas, había sido elevado a la dignidad de presidente de la Corte Suprema de Justicia.

A la 'rodadita' se le apuntaron casi todos los magistrados de las tres salas de la Corte y sus esposas. En total, desde Bogotá viajaron 48 personas y en las listas (ver facsímil) se alcanza a leer los nombres de cerca de 20 de los 23 juristas. En Neiva los esperaba el hombre que sería el organizador de los homenajes: Ascencio Reyes Serrano. Un enigmático personaje que la opinión pública no conoce, pero que en los altos círculos de la justicia es hombre orquesta. Su amistad viene de tiempo atrás con magistrados y ex magistrados y es un hecho, para funcionarios de la justicia, que tiene influencia en la Fiscalía de Mario Iguarán.

Reyes pagó de su bolsillo 21,8 millones de pesos para costear los vuelos chárter Bogotá-Neiva-Bogotá que los llevaron al homenaje, según cuenta un magistrado que estuvo en el viaje. La suma le fue pagada a la aerolínea Satena a través de la agencia Viajes y Turismo Basan, de propiedad de Ascencio Reyes y su familia.

SEMANA dialogó el viernes pasado con algunos de los juristas que fueron al homenaje de su colega Yesid Ramírez en Neiva. Ninguno de ellos quiso hacer un pronunciamiento oficial. "Nosotros no le vimos nada de malo al viaje porque recibimos una invitación de las autoridades judiciales y civiles del Huila. Además, no teníamos por qué ponernos en la tarea de averiguar quién corría con todos los gastos", dijo uno de los magistrados. Otro agregó que, hasta donde tenía entendido, todos los eventos que se realizaron durante los tres días estaban patrocinados por entidades como la Gobernación del Huila, la Alcaldía de Neiva, empresas del sector gremial y, desde luego, los distintos tribunales judiciales del Huila.

Consultada por SEMANA, la abogada Enasheila Polanía, presidenta del Tribunal Superior de Neiva para la época de la visita, dijo que podía dar fe de que los gastos de los eventos de homenaje tenían patrocinio de los sectores oficial y privado. Pero cuando se le preguntó por la persona o empresa que canceló los vuelos chárter, su respuesta fue: "De eso no sé nada. No sé quién los pagó".

Otro de los invitados al viaje a Neiva le dijo a esta revista que él estaba casi seguro de que Ascencio Reyes había pagado todos los gastos de los tres días. "El domingo en la tarde, cuando nos estábamos alistando para regresar a Bogotá, bajé con mi esposa al 'lobby' del hotel y pregunté cuánto debía. En la recepción me dijeron que todo estaba cancelado. Entonces pregunté quién había pagado todo y me respondieron que Ascencio Reyes", relató.

Pero el viaje a Neiva no era el primero ni sería el último.

Destino Santa Marta

Siete meses antes del capítulo de Neiva, en noviembre de 2005, Reyes se había lucido también en Santa Marta en el homenaje a los magistrados de la costa atlántica. En este caso, Ascencio Reyes figura como el organizador del evento. Ese 23 de noviembre, en el club Santa Marta, el magistrado José Alfredo Escobar Araújo, como presidente del Consejo Superior de la Judicatura, no ahorró elogios para él: "Nuestro reconocimiento a Ascencio Reyes Serrano, también opita, coordinador del evento, quien con su generosidad y dedicación probadas, mantiene la llama inextinguible de la amistad que nos une de tiempo atrás y permite evocar con cariño aquellos tiempos idos, los tiempos de la cometa".

A la capital de Magdalena viajaron casi todos los funcionarios de los organismos de control oriundos de ese litoral. Por algo llamaron al evento el gran encuentro de la "región costeña".

Ese mismo día, el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Carlos Isaac Náder, también llenó de elogios a Reyes: "Sin duda de eso puede decirnos también Ascencio Reyes Serrano, a quien el olor del tinto mañanero ha de despertar las añoranzas de los cafetos en flor. A este opita, al que tal vez alguna atávica relación lo pone en sintonía con la manera de ser caribe, quiero hacerle una mención especial".

Es evidente que los magistrados lo aprecian mucho. Incluso algunos le contaron a SEMANA que Reyes puede llevar unos 20 años codeándose con los principales jueces del país y sabe para qué es el poder.

Amigo del Fiscal

El primero de agosto de 2005, Ascencio Reyes ingresó por la puerta grande al salón Gobelinos del Palacio de Nariño. No podía faltar a la posesión del fiscal general de la Nación, Mario Iguarán. Al fin y al cabo, es uno de sus mejores amigos.

En septiembre de 2006, SEMANA reveló las andanzas en la Fiscalía de un misterioso hombre llamado Armando Martí, quien decía ser parasicólogo y asesor espiritual del Fiscal. La publicación desató un escándalo y dejó dudas sobre los criterios de Iguarán para decidir a quién le abría las puertas de su despacho. Sin embargo, desde esa época se comentaba en los pasillos del búnker que el poder de Martí era una bicoca, o más bien algo folclórico, al lado del que ostentaba Ascencio Reyes.

Hay quienes sostienen que su voz, a pesar de ser un particular, es escuchada en las unidades de lavado de activos y antimafia, que ha tenido acceso privilegiado a todas las dependencias del ente judicial y que es gran anfitrión de agasajos que le organiza a Iguarán.

En la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Ascencio Reyes aparece salpicado en un proceso que se originó por presuntos hechos delictivos en Casanare. Incluso, en la Fiscalía se comenta que la salida reciente de una fiscal pudo haber obedecido a la investigación que tocaba a Reyes.

Este personaje, de 52 años y a quien sin suerte SEMANA intentó localizar el viernes pasado, tiene nexos con personas comprometidas con el narcotráfico. Según la investigación que han adelantado diferentes organismos de inteligencia del Estado, Reyes tiene 11 predios por valor de 1.050 millones de pesos en Bogotá, Fusagasugá (Cundinamarca), Puerto Lleras (Meta), Rivera (Huila) y San Antero (Córdoba). En uno de ellos, el de Puerto Lleras, que tiene un avalúo catastral de 451 millones de pesos, figura en la matrícula inmobiliaria como propietario junto con José María Ortiz Pinilla, un narcotraficante solicitado en extradición por Estados Unidos.

El socio incómodo

El 27 de diciembre de 2006 varios hombres del Grupo de Operaciones del DAS capturaron a José María Ortiz Pinilla. Seis semanas antes, el 17 de noviembre, la Fiscalía General había librado una orden de captura con fines de extradición en su contra. Era requerido por una corte del Distrito Sur de Florida, que lo acusaba de ser parte del llamado cartel de los Llanos, una organización de narcotráfico dedicada a exportar cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos, vía Venezuela. "Los hechos indican que desde el 25 de marzo de 2005 y hasta el 27 de abril de 2006, José María Ortiz Pinilla proporcionó servicios de transporte a organizaciones internacionales de tráfico de narcóticos", afirma el indictment. Tras su arresto, Ortiz fue recluido en la cárcel de Cómbita, en Boyacá, y en agosto del año pasado el Presidente de la República firmó la autorización para su extradición.

Ortiz es muy popular en el gremio de los esmeralderos. Conocido como 'Chepe', este hombre ha estado vinculado a negocios de ganadería y juegos de azar en Boyacá, Meta, Casanare y Bogotá. A pesar del pedido de extradición y de que en informes de inteligencia aparece como "miembro del cartel de los Llanos Orientales" y relacionado con actividades de lavado de activos, en Colombia no tiene órdenes de captura.

¿Por qué aparece esto?

Una revelación como esta, en momentos en que la Corte tiene en sus manos un proceso de las dimensiones históricas de la para-política, no parece ser gratuita. Como lo dijo uno de los magistrados de la Corte que dialogó con SEMANA: "Están tratando de desprestigiarnos".

Y es verdad que se produce en momentos en que los paramilitares parecieran estar en una estrategia de enlodar a cuanto funcionario puedan con la ilegalidad y que también se da luego de una serie de rumores que pusieron en entredicho la elección en la Corte Suprema del fiscal Mario Iguarán.

El país reconoce el enorme esfuerzo que los magistrados están haciendo por depurar a Colombia de la para-política, pero sin duda tendrán ellos también que explicar por qué terminaron viajando en un chárter al parecer financiado por un particular con relaciones poco claras.

¿Qué explicación dan los magistrados homenajeados, Yesid Ramírez y José Alfredo Escobar? ¿Por qué las palabras de gratitud del ex presidente de la Corte Carlos Isaac Náder? ¿Los otros magistrados fueron ingenuos al no preguntar quién pagaba tanto confort? ¿Qué tanto sabe el fiscal Iguarán sobre Ascencio Reyes, al punto que lo invitó a su posesión en la Casa de Nariño?

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