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| 6/23/2017 9:18:00 PM

La pelea del zar de la vigilancia por una finca de Rodríguez Gacha

La SAE, acompañada de 100 policías, desalojó esta semana una costosa propiedad del fallecido capo del Cartel de Medellín. Moreno Ojeda, prófugo de la justicia, la ocupó durante 14 años y mantuvo su posesión con maniobras jurídicas.

Gonzalo Rodríguez Gacha, el Mexicano, uno de los fundadores del Cartel de Medellín, murió herido por las balas de dos helicópteros artillados de la Policía, mientras él, encondido entre matas de plátano, respondía al fuego con un fusil. Luego de 27 años de su caída, su nombre subiste entre los expedientes judiciales por cuenta de los cientos de bienes que acumuló. Uno de ellos, un predio gigante ubicado a las afueras de Bogotá, guarda una de las historias más singulares de su herencia. Lo particular es que terminó siendo reclamado por otra figura de relevancia judicial en estos días: el zar de la vigilancia.

La historia de uno de los narcotraficantes más poderosos se cruzó con la de Jorge Moreno Ojeda -acusado de acaparar multimillonarios negocios a través de maniobras ilegales- por cuenta de la finca La Morena. Este jueves, funcionarios de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) llegaron acompañados de 100 policías hasta el lugar, cercano al aeropuerto de Guaymaral, y le pusieron un fin aparente a la historia, al tomar posesión del predio.

La propiedad hacía parte de las miles de hectáreas de tierra que el Mexicano acumuló en todo el país y, no es muy claro cómo, terminó en manos de Moreno Ojeda, quien asegura tener su posesión desde hace 16 años. Sin embargo, nunca hubo un documento que lo demostrara. Aún así, se las arregló para dilatar al menos 14 diligencias en las que funcionarios judiciales intentaron recuperar el bien, que desde 2003 tenía que estar bajo la tutela del Estado.

En contexto: El ‘zar de la vigilancia‘ habría engañado hasta la Fiscalía

Este jueves, el equipo de la SAE y la Policía arribaron a La Morena y encontraron a diez personas que la ocupaban en nombre del zar de la vigilancia. También había gallinas, caballos y lanchas parqueadas sobre la tierra, y estaba presente un abogado, con un poder firmado por Moreno Ojeda, con el que intentó frenar la diligencia.

No fue la primera vez que, a través de maniobras jurídicas, el zar quiso quedarse con el predio que, según una investigación publicada en SEMANA por Daniel Coronell, podría estar avaluado hasta en 2 billones de pesos. Desde 2011, Moreno Ojeda interpuso al menos cuatro tutelas con las que detuvo las operaciones. Alegaba que con el desalojo se le vulneraban los derechos al debido proceso, a la defensa, el acceso a la justicia, la igualdad y la posesión.

Fue tan insistente que, en un fallo del 25 de septiembre de 2014, la Corte Suprema de Justicia catalogó como "temerarias" sus acciones, pues el zar interpuso el mismo mecanismo jurídico y por los mismos hechos en oportunidades reiterdas, cuando la justicia ya se había manifestado al respecto.

Pero este jueves, el abogado de Moreno Ojeda no pudo hacer nada. Los funcionarios de la SAE llegaron al lugar con todos los fallos de la justicia en la mano y desalojaron a los ocupantes del predio que le perteneció a Rodríguez Gacha y, en ese mismo instante, se lo entregaron a la Fuerza Aérea, que lo esperaba desde hacía años porque planeaba construir allí la Universidad del Aire.

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La operación se dio en el marco de un nuevo plan de la SAE para recuperar 360 bienes en todo el país, que ya fueron extintos pero siguen ocupados irregularmente. La idea es usar sus facultades de policía administrativa, asignadas por el Ministerio de Justicia, para tomar posesión de los inmuebles, sobre todo rurales, que serán destinados al posconflicto. El primero fue desalojado el martes pasado. Era un apartamento en el centro de Bogotá, sobre la avenida Caracas, en el que algunos habitantes de calle se guarecían. El segundo fue el predio de el Mexicano.

La finca La Morena fue extinta por un juzgado de Bogotá el 13 de junio de 2003. Hacía parte de un paquete de propiedades del fallecido capo que pasaron a manos del Estado y en el que se incluyó 99 bienes, 3 aeronaves y acciones de sociedades.

El zar de la vigilancia, por su parte, está en la mira de la justicia porque, según la Fiscalía, habría incurrido en los delitos de fraude procesal y prácticas restrictivas de la competencia, por conformar empresas de vigilancia que se coordinaban para quedarse con licitaciones públicas. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), la entidad que lo denunció, también lo sancionó a él y a 17 directivos de esas compañías con multas que, juntas, alcanzan los 26.000 millones de pesos.

Según la SIC, Moreno Ojeda manejaba en la sombra las 7 empresas que se habrían aliado para quedarse con contratos por 70.000 millones de pesos. Y en ese proceso, habría engañado a entidades como la Fuerza Aérea, el Distrito de Bogotá y hasta a la misma Fiscalía.

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Por esos hechos, en noviembre pasado se emitió una orden de captura contra el zar, que desde entonces está prófugo de la justicia y tiene sobre sus espaldas una circular roja de la Interpol, para que las autoridades lo busquen por todo el mundo. Precisamente, el pasado 3 de mayo fue detenido en Miami, pero diez días después quedó libre, luego de pagar una fianza.

El zar de la vigilancia sostiene varias peleas con las autoridades del Estado. Lo concreto es que este pulso que mantenía por una de las propiedades de el Mexicano, al parecer, lo perdió después de 14 años de pugna.

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