Entre las veredas Vático y Eseas, en Carmen de Carupa, Cundinamarca, una mujer montó lo que se pensó que era una fundación dedicada a la protección de los animales, principalmente perros, que eran recibidos para ofrecerles un hogar de paso.

Sin embargo, las denuncias de los vecinos se convirtieron en una investigación formal en la Fiscalía que, luego de varios meses, llevó a una imputación de cargos por el delito de maltrato animal. Con la imputación, se develó la verdad sobre este falso centro de atención animal.
“En diligencias realizadas en diferentes momentos y de manera coordinada con la Policía Nacional y el Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca (IPYBAC), se constató que en el inmueble se alcanzaron a albergar en encierro a más de 300 perros en condiciones que comprometían su salud y bienestar”, señaló la Fiscalía.

Lo que advierten los investigadores del grupo Gelma de la Fiscalía es que la mujer, ahora procesada, promocionaba en redes sociales su supuesta actividad en pro de la protección de los perros que tenía en la presunta fundación: más de 300 animales que realmente se encontraban en condiciones de abandono.
“Recibía donaciones y aportes materiales para la manutención de perros recuperados por estar en situación de abandono o que enfrentaban riesgo inminente en la calle; se habría convertido en realidad en un lugar de hacinamiento y que brindaba precarias condiciones de protección”, advirtió el ente acusador.

Los elementos de prueba recaudados por la Fiscalía incluyen varias visitas al centro de protección donde supuestamente se garantizaba la manutención de los animales. Lo que encontraron los investigadores fue un escenario completamente distinto al que la mujer promocionaba a través de sus redes sociales: desnutrición y enfermedades.
“Durante una visita hecha el 12 de agosto de 2022, se encontraron animales sin acceso suficiente a alimento y agua, y en un entorno que no contaba con la estructura ni los recursos que garantizaran la protección eficiente. Esto generó afectaciones a la integridad física de los caninos; algunos presentaban cuadros de desnutrición, enfermedades y lesiones”, señaló la Fiscalía.

La mujer fue presentada ante los jueces de control de garantías para imputarle cargos; no aceptó los señalamientos del ente acusador y, así las cosas, el fiscal del grupo Gelma radicará un escrito de acusación en su contra para obtener una condena.
