Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/06/21 15:20

Corte Suprema reclama su sitio en la construcción de la paz

Magistrados expresaron su desacuerdo frente a la posibilidad de que las condenas a guerrilleros y políticos que ha emitido ese tribunal se vean afectadas por la jurisdicción de paz.

Corte Suprema reclama su sitio en la construcción de la paz Foto: Archivo particular.

Magistrados de la Corte Suprema de Justicia se mostraron preocupados por el limbo en el que podrían quedar decenas de condenas contra guerrilleros y financiadores del conflicto a raíz de los acuerdos en materia de justicia transicional con la guerrilla de las FARC. Así se lo expresaron a delegados y emisarios del gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Hay dudas frente a que la entrada en vigencia de la jurisdicción especial para la paz desconozca los fallos de la Corte, por ejemplo en casos de parapolítica o aquellos en los que ha declarado a integrantes de las FARC penalmente responsables por sus acciones violentas.

Lo que se puso en evidencia en la reunión, a la que asistieron Humberto de la Calle; Sergio Jaramillo, y el ministro de Justicia, Jorge Londoño, es que algunos magistrados se sienten ignorados en las decisiones del proceso de paz, de las cuales tienen algunas reservas.

Quienes conocieron detalles de la reunión advirtieron que el Gobierno trató de negar que la Corte hubiese sido ignorada en este caso, al advertir que serán los magistrados de las altas cortes los responsables de la elección de quienes juzgarán a los desmovilizados y demás actores que participaron en las hostilidades.

Para algunos magistrados consultados, ese no es el papel que debe cumplir un órgano de cierre de la justicia, como la Corte Suprema. Los que no comparten esta postura del Gobierno creen que la implementación del sistema de justicia transicional podría afectar la seguridad jurídica.

Así las cosas, mientras los integrantes de este alto tribunal reclaman más protagonismo en la edificación institucional del posconflicto, el Gobierno busca convencerlos de que no han sido convidados de piedra. La Corte se niega a que se desconozca la irrevocabilidad de sus decisiones, mientras el Ejecutivo cree que se preservará su papel preponderante por ser ellos los llamados a elegir a los jueces del tribunal de paz.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.