Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/03/10 00:00

Por sus muertes los conoceréis

Hoy se desmovilizó Jorge 40. El miércoles dejó las armas Tolemaida, uno de los jefes más temidos de la zona. Perfil.

Por sus muertes los conoceréis

Con la desmovilización de ‘Jorge 40’ hoy queda formalmente cumplido el acuerdo de Santafe de Ralito pues era el último jefe para firmante que faltaba por desmovilizarse.
El miércoles se desmovilizó ‘Tolemaida’, el jefe paramilitar que azotó durante los últimos años la región conocida como ‘La Provincia’, conformada por los municipios que van desde Pivijay hasta el Banco en el Magdalena y que ganó notoriedad cuando el candidato Horacio Serpa denunció que estaba intimidando a los votantes en las recientes elecciones para alcaldía en la Jagua de Ibirico (ver artículo relacionado).

Tolemaida es un hombre trigueño de unos 41 años, de apariencia juvenil y con motilado estilo militar. Nació en El Dificil, hijo de uno de los cuatreros más conocidos de la Costa Atlántica y adquirió su apodo después de prestar servicio militar en la base de Tolemaida.

Desde temprana edad empezó su vida delictiva con el jefe paramilitar Chepe Barrera, que encabezaba las Autodefensas del Sur del Magdalena o los ‘cheperos’ en la misma zona donde hoy reina Tolemaida. En 1999, cuando las AUC, bajo el mando de Carlos Castaño, estaban en plena ofensiva en la Costa Atlántica, Salvatore Mancuso llegó a El Difícil y le impuso un acuerdo a Chepe Barrera, que le permitió permanecer en la zona pero con un acuerdo más limitado (ver historia de las AUC en la zona por la Vicepresidencia de la República). ‘Tolemaida’ se convirtió en el lugarteniente de Jorge 40 y en el terror de la zona.

En las elecciones pasadas, Tolemaida estuvo detrás de la concentración de votos de varios candidatos en su zona, precisamente los municipios donde se presentaron los resultados más atípicos, con votaciones superiores al 90 por ciento, según dijeron personas del lugar a Semana.com. Este año la situación parece no haber cambiado. “Tolemaida y su combo casan al delegado. Si no lo haces, te mueres. El delegado inscribe las cédulas que le dictan los colaboradores de Tolemaida. Es legal porque aparecen inscritas, pero ilegal porque los que votan no hacen presencia. Algunos están inclusive en Bogotá”, dijo una de las fuentes. Los que sí votaron la vez pasada en la parte más urbana, estuvieron ‘escoltados’ por un patrullero de las autodefensas que verifica que el voto es el correcto.

Hasta su desmovilización, Tolemaida también se inmiscuía en los demás asuntos locales. “Si tienes una liquidación, tienes que tener el aval de esa gente para que te puedan pagar. Tienes que llamar a Javier, el jefe de las finanzas y hombre de confianza de Tolemaida”, dijo otra persona. “El llama al alcalde para que te pague la indemnización y una cuota va para ellos”.

Sus muertes

Pero lo que mejor habla de él, son algunos de sus muertos. Según información recopilada por Semana.com con gente del lugar, a él se le atribuye, entre otras, las muertes de los siguientes funcionarios públicos:

· Capitán Ramón Lanus Horta Osorio, comandante del distrito de la Policía de Bosconia. Las personas que conocieron al capitán lo recuerdan como un hombre obsesivo con combatir el crimen. “No dormía para coger a los ladrones de la gasolina”, dijeron a Semana.com. Como Tolemaida era el jefe del cartel de la gasolina en la región, el capitán Horta era su enemigo. Un día, subalternos del capitán simularon un retén de la guerrilla en la salida de Bosconia hacia Barranquilla, en frente del Motel Paraíso. Primero pasó una patrulla de la policía, y cuando pasó detrás el capitán Horta manejando su camioneta Bronco, Tolemaida lo acribilló a él y a los dos agentes que lo acompañaban. El ataque se presentó como otra acción más del ELN. Y en efecto, recientemente, la Policía capturó a Luis Fernando Suescún López, miembro del Estado Mayor del Bloque Norte del ELN y lo presentó como autor de ese crimen. Pero gente que conoció el caso de cerca aseguró a Semana.com que el responsable de esa muerte fue el jefe paramilitar.

· Javier Alonso Peña, comandante de la Policía de Chivoló, en el Magdalena: Tolemaida lo asesinó en abril de 2001 como represalia por haber dado de baja al Negro Amín, el otro jefe para con el que había iniciado su carrera de para.

· Agentes del CTI de Codazzi: Tolemaida secuestró a estos siete agentes que fueron a practicar la exhumación de un cadáver en la zona rural el 9 de marzo de 2000. Los trasladó a San Ángel, la base de Jorge 40 en la zona. Allí, cuenta gente del lugar, estuvieron encerrados durante 15 días en una casa de Tolemaida. Luego los desaparecieron. Los desaparecidos son el odontólogo forense Jaime Elías Barros, el dactilocopista Israel Roca Martínez, los investigadores Edilberto Linares Correa, Carlos Arturo Ibarra, Mario Abel Niño y los técnicos Hugo Quintero Solano y Danilo Cabrera Aguancha.

· La familia Quintero, en Valledupar: eran dueños de la Bomba La Esmeralda. Como la guerrilla no quemaba sus carros de gasolina, Tolemaida decidió que eran auxiliares de la subversión y mató al papá y a tres hijos.

· Miguel Romero Morón, Alcalde del Copey. Lo mató en la vía entre Copey y Algarrobo, cuando regresaba de una reunión en Chimichagua, en 1998. porque supuestamente hacía reuniones con frente 6 de diciembre del ELN

· Orlando Castro, personero de San Ángel. Lo mató un 24 de diciembre en retaliación por haberle abierto un proceso a una alcaldesa que era amiga de Jorge 40.

· Personero de Astrea. Lo mataron cuando volvía con el alcalde y el cura del pueblo de denunciar en el Batallón de la Popa en Valledupar una base paramilitar en Astrea. El cura se tuvo que ir y el alcalde fue obligado a pagar los tres fusiles que les quitó el Ejército a las autodefensas. El alcalde fue luego denunciado por ellos mismos por haber hecho un contrato ficticio para pagar los 15 millones que costaron las armas.






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