Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/04/11 16:13

Gordas de Botero con tapabocas

La semana anterior fue impactante ver en Medellín a las 27 esculturas de Botero con tapabocas. Una iniciativa ciudadana para llamar la atención sobre la contaminación.

Diego Molano Aponte. Foto: Guillermo Torres

La ciudad declaró la “Urgencia por contingencia atmosférica”, una figura muy poco conocida por los ciudadanos, pero que refleja un fenómeno de calidad de aire que aqueja a muchos centros urbanos de Latinoamérica.

La calidad del aire en el mundo se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para gobiernos locales y ciudadanos. Debido a la ubicación geográfica de nuestro país y la localización de las ciudades sobre las cordilleras, se presentan fenómenos meteorológicos como la “inversión térmica”, en el cual el aire no circula adecuadamente y los contaminantes se acumulan a ras de piso en horas específicas del día. Si a eso se suma la mala calidad de los combustibles,  el incremento notorio de carros y motos particulares circulantes y sistemas de transporte público ineficientes, cada vez nos enfrentamos a una cruda realidad, el deterioro notorio del aire que respiramos.

¿Cómo se mide la calidad del aire de una ciudad? Se realiza a través de estaciones ubicadas en diferentes puntos, las cuales miden la concentración de contaminantes en la atmosfera y el tamaño de las partículas en el ambiente. En todos los países las autoridades ambientales regulan el nivel de contaminantes permitidos, de manera que su concentración no afecte de forma desproporcionada a los habitantes de la ciudad. Este indicador muestra diferentes niveles de calidad del aire y el grado de afectación en la salud de varios sectores de la población.

Es importante también mencionar que la calidad del aire despende, además de la concentración de contaminantes, de variables meteorológicas que no se pueden controlar como humedad, precipitación, velocidad de los vientos, fenómeno del Niño y La Niña. Precisamente, fue la combinación de estos dos factores que en las pasadas semanas obligaron a Medellín y a Ciudad de México a declarar “Contingencias ambientales o atmosféricas”.

Para el caso de Medellín, las estaciones Museo de Antioquia, Cerro el Volador y la Estrella presentaron niveles del 50% por encima del máximo permitido por la normatividad colombiana. En el caso de Ciudad de México, por primera vez después de 14 años la autoridad ambiental decretó la contingencia por 4 días. Con el liderazgo de la administración paisa, se adoptaron varias medidas como; día sin carro y sin moto, restricción de los vehículos oficiales y de volquetas en el perímetro urbano,  acceso gratuito a viajes del Metro, Metrocables y Tranvía en las horas valle. Las consecuencias también tuvieron efectos sobre los ciudadanos, se suspendieron las actividades físicas y recreativas al aire libre de las entidades públicas y de las ciclovías. En México ampliaron la restricción de pico y placa para toda el área metropolitana, hasta el mismo Presidente Peña Nieto se involucró directamente en las medidas y el seguimiento a los resultados.

El deterioro de la calidad del aire afecta particularmente a los grupos más vulnerables, a los niños y adultos mayores, pero también cambia a los ciudadanos su vida y sus costumbres. Una madre comunitaria del corregimiento Altavista, comuna 7 de Medellín manifestaba “en esos días uno ve a los niños con más enfermedades, le lloran los ojos y tienen más urgencias médicas. Si a eso le sumamos la contaminación de las volquetas que pasan por aquí, por eso es que son más asmáticos”. Sebastián Rodas un joven deportista y profesor de educación física de la comuna 9, barrio Buenos Aires comentó que  el aire no es el  mejor para hacer deporte y con las medidas del plan de contingencia se cancelaron sus entrenamientos. “Cambia hasta la vista. Desde la Comuna 9  uno siempre podía ver las comunas 13, 8 y 10, pero en esos días no se veía nada”.

Una de las principales consecuencias de una mala calidad del aire es el incremento de las enfermedades respiratorias agudas en niños menores de 5 años. En Bogotá por ejemplo, las estaciones de medición de calidad de aire que presentaron mayores excedencias en concentración de material particulado fueron Carvajal en Kennedy, Suba y el Tunal, así mismo  las localidades en donde se presentaron mayores casos de enfermedades respiratorias agudas fueron Barrios Unidos, Suba, Chapinero, Ciudad Bolívar, de hecho en esta última y en Kennedy se presentaron 2 casos de mortalidad. La mala calidad del aire afecta a los más vulnerables y a las zonas más pobres de nuestras ciudades.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en el año 2014 la ciudad más contaminada del mundo por material particulado fue Nueva Delhi en India. La primera ciudad latinoamericana es Gertrudes en Brasil en el puesto 175. La primera ciudad colombiana es Medellín en el puesto 416 y le sigue Bogotá en el 418. La calidad del aire debe convertirse en un tema de agenda pública urbana y una prioridad para mejorar la calidad de vida. Este no puede seguir siendo de ambientalistas y técnicos, tiene que ser parte de la conciencia colectiva urbana.

Las ciudades deben tener y mantener sus sistemas de medición de calidad de aire, avanzar en mejores estándares ambientales de sus combustibles y mejorar la eficiencia y calidad de sus sistemas de transporte público. Se requieren cambios en los hábitos de movilidad y un mayor compromiso de la industria en procesos productivos limpios. El reto más grande es  lograr desincentivar el uso del carro; Medellín que tiene un sistema intermodal con Metro, Tranvía y Metrocable aún tiene que adoptar medidas que permitan controlar el crecimiento desbordado del parque automotor.

Cada individuo debe ser consciente de la importancia de tener una buena calidad del aire, exigirlo debe ser una máxima. Cuánto se avanzaría si por lo menos denunciáramos a todos esos buses y carros chimeneas que se campean por las avenidas.  Inicie usted, si tiene carro, asegúrese que tenga la revisión técnico-mecánica y si ve una chimenea andante, denúnciela.

*Concejal de Bogotá

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.