El Departamento Nacional de Planeación (DNP) es una de las joyas, en materia técnica, que tiene el Estado colombiano. Desde allí se coordina, articula y apoya la planificación del país en el corto, mediano y largo plazo, se priorizan los recursos de inversión y se da direccionamiento al ciclo de las políticas públicas.
En su jefatura hemos tenido técnicos brillantes, destacándose por su longevidad en el cargo Santiago Montenegro, ya que estuvo cuatro años desarrollando políticas definitivas para los destinos de la Nación con un resultado bastante positivo. Montenegro dejó la vara muy alta para todos los demás, convirtiéndose en un referente y dejando un legado que aún perdura.
El papel del DNP durante este cuatrienio será fundamental para el desarrollo de la Nación, muy especialmente por lo que será su papel en la reconstrucción de los departamentos afectados por el terremoto que azotó recientemente a nuestro país. Cali, Quibdó, Buenaventura, Manizales y muy especialmente Pereira fueron las ciudades más golpeadas.
Y justamente de Pereira es oriundo el nuevo director del DNP, Julián Buitrago Arango, cuyo nombramiento he visto ha generado controversia, tanto en servicios informativos como en redes sociales, primero por haber tenido una cuenta en la red social X, luego especulándose también sobre su hoja de vida.
Entre 550 y 560 millones de personas tienen cuenta en X, antes conocida como Twitter. Prácticamente cualquier persona que tenga internet, un computador y cuenta en X puede participar en ella libremente, a menos que viva en una dictadura, que era para lo que iba Colombia, como dirían los bolcheviques, a una “dictadura del proletariado”.
Hasta donde tengo conocimiento, en la cuenta de X de Buitrago se propendía a la libertad de mercado, la protección de la Constitución, la defensa de la propiedad privada, la libertad de los medios de comunicación, la economía de mercado y la defensa del Estado de derecho, haciendo duras críticas a todo aquello que fuera en contravía. No veo nada de malo en ello; por el contrario, lo considero positivo.
El gobernador de Antioquia, recientemente, calificó a Buitrago de “buen tipo, persona decente, servidor competente”. Al igual que Andrés Julián Rendón, conozco y he podido verificar por mí misma las capacidades profesionales de Julián Buitrago, de quien puedo decir asumirá con gran responsabilidad y compromiso este nuevo reto.
La hoja de vida de Buitrago es impecable y lo califica para el cargo. Más que hacer críticas al director entrante, creo que esta es la hora de repensar el país y preocuparnos más bien por cómo vamos a salir adelante luego de estos desastrosos cuatro años de administración de Gustavo Petro y cómo se van a reconstruir las ciudades y los departamentos afectados por el terremoto, así como las vidas de los damnificados.
En muy pocas ocasiones hago columnas de carácter personalista. Pero escribo esta en defensa de Buitrago, pues considero que en algunos medios y redes sociales se le ha dado un trato injusto. Es una muy buena señal que desde la Presidencia de la República se designe a una persona proveniente de una región tan golpeada, pues claramente se muestra un interés por querer recuperarla.
Mis mejores deseos para el doctor Buitrago. Estoy segura de que hará una buena gestión. Es más que apto para ocupar el cargo.
