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Opinión

  • | 2017/05/13 15:32

    Los indios amazónicos poblaron el Caribe

    Un grupo de científicos bajo la dirección del comandante cubano Antonio Núñez Jiménez comprobó hace 30 años, mediante una olvidada hazaña, que islas caribeñas fueron pobladas por indígenas amazónicos.

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Hace 30 años el comandante cubano Antonio Núñez Jiménez, emprendió con un grupo de científicos y expedicionarios de varias nacionalidades, un extraordinario viaje en canoa desde alto Napo, en la mitad de la Amazonía, hasta la isla de Guanahaní o San Salvador a donde llegó Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492.

La expedición sirvió para comprobar la teoría, que las islas caribeñas habían sido pobladas miles de años antes del descubrimiento de América, por tribus indígenas de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco.

Las dos canoas principales utilizadas por la expedición fueron construidas por indígenas de la región, con troncos de frondosos árboles, denominados “sunchos”, parecidos al cedro. Se impermeabilizaron con polvo de caracoles terrestres mezclado con cera silvestre.

Las canoas tenían una longitud de unos 15 metros y eran movidas a remo. Algunas embarcaciones acompañaban a la expedición, de la que hacían parte treinta y dos científicos y técnicos de Ecuador, Perú, Colombia, Brasil y Cuba, así como 16 indígenas de la etnia quinchu, como remeros y guías.

Por el río Napo llegaron al Amazonas y por éste a Leticia, donde se les dio un caluroso recibimiento. Incluso el comandante Núñez Jiménez, viajó a Bogotá donde fue recibido por el presidente Virgilio Barco y departimos con él, en un almuerzo colmado de anécdotas. La expedición continuó luego por el Amazonas, hasta Manaos, donde desemboca el río Negro. Por el Negro continuó aguas arriba hasta alcanzar el brazo Casiquiare, que une la cuenca del Amazonas con la del Orinoco. Este famoso enlace fluvial, descubierto a finales del siglo XVII, no está amparado por el tratado de libre navegación colombo-venezolano, ya que es una comunicación entre el Orinoco y el río Negro, pero no un afluente de aquellos. Se encuentra íntegramente en territorio venezolano.

Cuando la expedición entró al Casiquiare, para llegar al Orinoco y continuar por este aguas abajo hasta su desembocadura frente a la isla de Trinidad, la Guardia Nacional de Venezuela le impidió el paso, porque los científicos supuestamente estaban “en labores de espionaje” en favor de Colombia.

Finalmente, los militares venezolanos, dieron la autorización para continuar, pero no por el Casiquiare como era lo lógico, sino por tierra antes de entrar al río Atabapo y por éste al Orinoco. Oficiales de la marina de Venezuela, acompañados por un numeroso destacamento militar, se disculpó aduciendo que la medida se había tomado para “proteger a la expedición”, porque “la zona era muy peligrosa” y “estaba llena de bandidos” y que incluso unos días atrás, habían sido asesinados en Perijá, once soldados venezolanos. No sobra advertir que el Casiquiare se encuentra a unos 2000 kilómetros de Perijá.

La expedición continuó, ya con funcionarios de Venezuela, por el Orinoco y llegó a las islas del Caribe. Arribó a República Dominicana, a Haití y Cuba: posteriormente cumplirá la meta de llegar a la isla Guanahaní…

Nadie sabe lo que es ir en canoa impulsada a remo, desde la parte alta de un afluente del río Amazonas, hasta las islas Bahamas frente a La Florida. Esta hazaña, de la que fue partícipe un grupo de colombianos que acompañaron a la expedición en algunas de sus etapas, se olvidaron.

Pero no hay problema, porque desde hace algún tiempo en nuestro país, una entrevista con un personaje internacional, un debate soso, el pronunciamiento de un grupo armado, el discurso de un político o de un funcionario gubernamental, es un hecho “histórico”. Será necesario incluso hacer una nueva “Historia Extensa de Colombia”, para recoger tan extraordinarios acontecimientos…

(*) Profesor de la facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario

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