Opinión

  • | 2007/11/17 00:00

    La estrategia ‘K’

    Nicolás Cuéllar Ramírez analiza el triunfo electoral de Cristina Fernández de Kirchner, elegida como la próxima presidenta de Argentina. La oposición habla de una estrategia del matrimonio para perpetuarse en el poder

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Cuando el próximo 10 de diciembre le sea entregada la banda celeste y blanca de manos del actual Presidente, se convertirá en la primera mujer en el mundo en recibir el mando de poder, por la vía democrática, directamente de su esposo. Desde que se lanzó como candidata presidencial, Cristina Fernández de Kirchner, lideró todas las encuestas. Era tal la confianza y la seguridad de que ella sería la nueva Presidenta del país gaucho que algunos medios internacionales no dudaron en confirmar con anterioridad una noticia que ocurriría en el futuro cercano.

‘De primera dama a Presidenta’, tituló la revista SEMANA. El diario El País de España y la cadena de noticias CNN, entre otros, sucumbieron también ante los encantos de la entonces candidata y lograron entrevistarla en sus giras internacionales.

El triunfo de Cristina Kirchner, que ganó con casi el 45 por ciento de los votos y con una ventaja de más de 20 puntos frente a su rival inmediata, Elisa Carrió, es la más clara desde los tiempos del ex presidente Carlos Menem, a principios de los años 90.

La victoria en las elecciones del pasado domingo otorga a la nueva Presidenta el control absoluto de la política argentina. Cristina tendrá mayoría en el Congreso y el Senado, el respaldo de gran parte de las 24 provincias y el apoyo de casi todos los alcaldes de los suburbios bonaerenses con mayor caudal de votos y poder de movilización. Incluso, los Kirchner lograron que su candidato ganara en la provincia de Buenos Aires de la mano de Daniel Scioli, el actual vicepresidente de la República.

Y me refiero a los Kirchner, porque los que ahora hablan solamente de Cristina frente al poder se equivocan. Ella y su esposo seguirán compartiéndolo como lo hicieron durante 12 años seguidos, cuando Néstor Kirchner fue gobernador de la provincia de Santa Cruz. Como lo han hecho durante los 32 años que llevan juntos.

Fue una elección extraña. La gente votó (es obligación hacerlo en este país), pero sin mucha motivación. Tal vez porque sentían que a pesar de su voto, ya existía una segura ganadora. Incluso, los 14 candidatos a presidente se concentraron más en tratar de sacudir la apatía del electorado, pidiendo a la población que acudiera masivamente a las urnas.

Pese al triunfo en las urnas, o tal vez a causa de ello, varios partidos y dirigentes de la oposición no han dudado en denunciar fraude electoral. La desorganización en las mesas electorales y el anuncio tardío de la prórroga en una hora del cierre de la jornada, generaron un ambiente de incertidumbre frente a la transparencia que necesita un proceso democrático.

Las cifras dicen que ganó Cristina y desde ya se tejen versiones de una especie de complot para que el matrimonio Kirchner se quede por lo menos 12 años más en el poder. Los partidos de la oposición definieron su candidatura como una estrategia de su marido para perpetuarse en el poder sin someterse al desgaste que implicaría repetir el mandato de forma directa.

Sin embargo, la recién elegida Presidenta se defendió de las acusaciones y garantizó a los electores autonomía e independencia, aunque, recordemos, al llegar su esposo a la presidencia en 2007, se le endilgara a ella de ser el verdadero poder detrás del trono.

La victoria de Cristina a lo largo del país fue convincente, a pesar de no obtener un número alto de votaciones entre la clase media de grandes ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Rosario, donde es latente la preocupación por la inflación creciente y la fragilidad de la economía del país.

La falta de debates durante la campaña y las pocas entrevistas que concedió la senadora-candidata, no dejaron vislumbrar su plan de gobierno. Es por esa razón que una semana después de salir elegida, no se sabe realmente cómo gobernará Cristina. Y si no se sabe, quiero preguntarme, ¿qué llevó a los argentinos a votar por ella?

*Periodista colombiano, radicado en Argentina.

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