El cometa 3I/ATLAS, tercer visitante interestelar conocido que ha atravesado el sistema solar, pudo haberse formado en un antiguo y gélido sistema planetario hace unos 12.000 millones de años, con un entorno extremadamente frío y que tiene una composición química única.
Los nuevos datos, publicados este lunes (22.06.2026) en la revista Nature, surgen de observaciones realizadas por el telescopio espacial James Webb, el observatorio ALMA y el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA (EE. UU.).

3I/ATLAS fue descubierto en julio de 2025. Desde entonces ha mantenido ocupados a los expertos en el campo de la astronomía. En diciembre pasado realizó su paso más cercano a la Tierra (perigeo) antes de continuar con su rumbo desconocido más allá del sistema solar.
El rastro de los isótopos
Cuando el visitante comenzó a alejarse del Sol en noviembre, los astrónomos aprovecharon la oportunidad para estudiar su composición química, lo que les permitió comprender el entorno en el que se formó el cometa.
Las mediciones de la proporción de isótopos (diferentes versiones de los elementos químicos) pueden ofrecer pistas sobre las condiciones físicas y químicas en las que se formó.

Origen en un sistema extremadamente frío
Las relaciones entre los isótopos de hidrógeno proporcionan información sobre la temperatura y la radiación del entorno en el que se formó 3I/ATLAS, mientras que las relaciones entre los isótopos de carbono pueden ayudar a localizar la nube de gas interestelar de origen del objeto.
El agua de este misterioso cometa contiene 10 veces más deuterio (un isótopo del hidrógeno) que otros cometas conocidos, lo que sugiere que podría tener su origen en un sistema muy frío, en una época mucho más temprana de la historia de nuestra galaxia.
Los astrónomos estiman que 3I/ATLAS podría haberse formado en una nube gélida de aproximadamente –243 grados, hace entre 10.000 y 12.000 millones de años–.

Parte de un sistema planetario primordial
Las proporciones de carbono superan los valores típicos que se observan en el sistema solar, así como en las nubes interestelares cercanas y en los discos protoplanetarios, lo que apunta a unos orígenes muy antiguos, posiblemente un antiguo sistema planetario primordial.
Estudios previos indicaron, además, la probabilidad de que el cometa pueda tener volcanes de hielo en erupción, un fenómeno llamado criovulcanismo, que explicaría su aumento de brillo a medida que se acercaba a la distancia más cercana al Sol (perihelio), que se produjo en octubre.
*Con información de DW.
