En Wangu, China, geólogos encontraron en 2024 un yacimiento de oro que podría rondar los 80 billones de dólares y hasta una tonelada de oro, pero la noticia se conoció apenas a comienzos de este 2026 bajo la idea de que esta “mina” podría ser histórica.
El oro es uno de los minerales nativos más apreciados tanto en la joyería como en la economía: su demanda constante lo convierten en un activo estratégico para gobiernos y bancos centrales.
El descubrimiento que tomó tiempo anunciar

Los estudios preliminares indican que no se trata de pequeñas partículas como las reconocidas pepitas; por el contrario, el mineral estaría presente en formaciones de gran tamaño, incrustado en rocas, lo que facilita su identificación y podría optimizar los procesos de extracción.

El oro también es visible desde el exterior
Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento es que el oro no solo se encuentra en capas profundas.
Según la empresa encargada del proceso, hay indicios visibles incluso en zonas cercanas a la superficie, algo que es poco común en este tipo de yacimientos.

La empresa encargada de las perforaciones logró explorar aproximadamente dos kilómetros de profundidad, donde confirmaron la presencia de importantes concentraciones del metal.
Este alcance ha permitido dimensionar mejor el potencial del lugar, aunque no se descarta que existan reservas aún mayores en niveles más profundos.
