Google sufrió un nuevo revés judicial en Europa. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó de manera definitiva una multa de 4.125 millones de euros impuesta por la Comisión Europea por prácticas antimonopolio relacionadas con Android, cerrando un proceso legal que se prolongó ocho años.

La decisión llega en un momento en el que la compañía enfrenta cuestionamientos por un cambio que entrará en vigor en septiembre de 2026 y que endurecerá los requisitos para instalar aplicaciones fuera de Google Play Store, una medida que ha generado preocupación entre desarrolladores y defensores del software de código abierto.
La Justicia europea confirma la sanción por el caso Android
El máximo tribunal europeo rechazó la última apelación presentada por Google y Alphabet, por lo que la sanción económica queda firme y ya no podrá ser recurrida.
El origen del caso se remonta a 2018, cuando la Comisión Europea concluyó que la empresa había aprovechado la posición dominante de Android para exigir a los fabricantes de teléfonos la preinstalación de aplicaciones como Google Search y el navegador Chrome como condición para incluir Google Play Store en sus dispositivos.

Aunque la multa inicial ascendía a 4.340 millones de euros, el Tribunal General de la Unión Europea redujo la cifra en 2022 tras anular parte de las acusaciones relacionadas con acuerdos de reparto de ingresos. Ahora, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha ratificado la sanción definitiva de 4.125 millones de euros, poniendo fin al litigio.
La respuesta de Google tras perder la apelación
Tras conocerse la decisión judicial, la empresa defendió el modelo de Android y aseguró que el sistema operativo continúa ofreciendo libertad a usuarios y empresas.
“Android provee más elecciones para todo el mundo y ofrece soporte a miles de negocios. Esta sentencia no reconoce nuestra inversión significativa para asegurar que Android se mantenga abierto, interoperable y gratuito”, ha afirma un portavoz de Google a CNBC ante el fallo del Tribunal de Justicia de la UE.
Con esta resolución, la tecnológica deberá asumir el pago de una de las mayores multas antimonopolio impuestas por las autoridades europeas.
El cambio que limitará la instalación de aplicaciones fuera de Play Store
Mientras la empresa insiste en que Android es una plataforma abierta, otro cambio anunciado para septiembre de 2026 ha despertado críticas dentro de la comunidad tecnológica.
A partir de esa fecha, Google exigirá que los desarrolladores cuenten con una identidad verificada incluso para distribuir aplicaciones fuera de Google Play Store.
En la práctica, el nuevo sistema endurecerá el proceso para instalar aplicaciones procedentes de fuentes alternativas, una modalidad utilizada habitualmente por proyectos independientes y comunidades de software libre.

Diversos desarrolladores y organizaciones de código abierto consideran que la medida podría dificultar la distribución de aplicaciones ajenas a la tienda oficial, pese a que Google sostiene que busca reforzar la seguridad del ecosistema Android.
La sentencia podría abrir la puerta a nuevas demandas
Más allá del impacto económico para Google, el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea también puede tener consecuencias legales en los próximos años.
Al tratarse de una resolución definitiva, empresas y particulares podrán utilizar esta sentencia como prueba de conducta anticompetitiva para presentar demandas civiles independientes, sin necesidad de demostrar nuevamente que existió una infracción, lo que podría incrementar la presión judicial sobre la compañía en Europa.
*Con información de Europa Press.
