Hay una Florida que todos conocemos: la de Mickey Mouse, las princesas y sus parques, o la de las compras y sus famosos outlets. Sin embargo, existe otra cara que pocos han descubierto: una Florida de lujo, wellness, gastronomía, deporte, cultura y naturaleza, con playas tranquilas, hoteles extraordinarios y una oferta gastronómica de talla mundial.
The Palm Beaches es un conjunto de 39 ciudades costeras vibrantes, sofisticadas, con más de 75 kilómetros de playas para descansar y desconectarse. Los días comienzan frente al mar, y lugares como Boca Ratón los hacen inolvidables. Aquí se vive el diseño, el servicio y la hospitalidad a otro nivel. Hay espacios para entregarse a la relajación absoluta de los sentidos en Palmera Spa, playas de arena blanca y aguas cristalinas, parques naturales y centros comerciales; porque en Florida siempre habrá tiempo de comprar.

El lujo en The Palm Beaches está en la posibilidad de vivir a otro ritmo. Por ejemplo, caminar por Worth Avenue, una de las calles más emblemáticas, con sus tiendas de lujo, palmeras y ambiente sofisticado. Al final del recorrido los viajeros se encuentran con una bella torre del reloj, una infraestructura imponente frente al mar, que fue construida en 2010 y forma parte del histórico muelle que se extiende a lo largo del océano Atlántico.
Para quienes busquen algo de historia está el Museo Flagler, una espectacular mansión, antigua residencia de Henry Flagler, que conserva parte de la historia y la cultura de la región a través de sus impresionantes salones, habitaciones, obras de arte y detalles arquitectónicos. Pero quizá uno de sus mayores encantos está afuera, en los jardines, cuidadosamente conservados y los cuales hacen de la visita todo un viaje a otra época.

Deportes, gastronomía y mucho más
The Palm Beaches también son reconocidas por sus actividades deportivas. Una de las imperdibles es navegar en kayak por las aguas cristalinas de Peanut Island. Solo, en pareja, en familia o con amigos es la posibilidad de vivir el bienestar de otra manera, una forma distinta de entender el lujo.
Y en cuanto a la gastronomía la recomendación es Emelina, un restaurante con una estrella Michelin, que invita a vivir la comida cubana desde la sofisticación de su chef, Osmel González, quien con pasión y calidez transmite a través de sus platos la variedad de ingredientes y sabores de su Cuba natal. Una propuesta que logra combinar lujo, tradición y memoria en cada preparación.

En The Palm Beaches el lujo no necesariamente significa exceso. Puede estar en despertar frente al mar, en una caminata entre palmeras, en un tratamiento de spa, en remar por aguas cristalinas, en descubrir una mansión histórica o en sentarse a disfrutar una experiencia gastronómica extraordinaria.
Y es así cómo se vive con otros ojos The Palm Beaches, un destino de bienestar, lujo, gastronomía, deporte, cultura y naturaleza que permite descubrir una Florida diferente, más pausada, sofisticada y auténtica. Porque a veces viajar no es solo visitar nuevos lugares, sino descubrir nuevas formas de disfrutar los que ya creíamos conocer.
