Pocas historias han logrado sobrevivir durante tanto tiempo como La Odisea. El poema atribuido a Homero ha mantenido vigente, durante casi 3.000 años, la travesía de Ulises, rey de Ítaca, y su interminable intento por regresar a casa después de la Guerra de Troya.
Para llevar esta epopeya a la gran pantalla, el director y guionista estadounidense Christopher Nolan decidió trasladar buena parte de la producción a escenarios naturales de Marruecos, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y el Sáhara Occidental.
La película ha despertado interés de los espectadores no solo por su éxito en taquilla, sino también por los lugares escogidos para ambientar la historia, que resultan bien interesantes para quienes disfrutan de descubrir lugares diferentes y únicos.

La plataforma de reserva de actividades turísticas Civitatis seleccionó seis escenarios que permiten descubrir destinos que combinan patrimonio, historia y naturaleza. Son espacios muy particulares que van desde antiguas fortalezas marroquíes hasta playas volcánicas de Islandia. Estos son algunos de los elegidos.
Marruecos
En el sur del país africano, la ciudadela de Aït Benhaddou, cerca de Ouarzazate, sirvió para recrear Troya. El conjunto de construcciones de tierra que aparece en la película forma parte del paisaje del sur de Marruecos y puede visitarse mediante recorridos desde Marrakech, los cuales atraviesan la cordillera del Atlas y llegan hasta Ouarzazate, ciudad conocida por albergar estudios en los que se han rodado producciones como Gladiador y Game of Thrones.

Otra locación marroquí fue Essaouira, donde aparece el caballo de Troya. Conocida como la ‘Perla del Atlántico’, esta ciudad conserva una medina amurallada declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, además de un puerto pesquero y extensas playas, que la han convertido en un destino reconocido para practicar kitesurf.

Islandia
Uno de los episodios más oscuros de la epopeya es el descenso de Ulises al reino de Hades, donde busca al profeta Tiresias. Para construir visualmente este momento, la producción recurrió a algunos de los paisajes más extremos de Islandia, con escenarios en la península de Snæfellsnes, Hjörleifshöfði y zonas de arena negra próximas al río Markarfljót.

Grecia
El Peloponeso fue otro de los grandes escenarios de la producción, una región estrechamente ligada a los relatos de la antigua Grecia. Allí se encuentran lugares como la Cueva de Néstor, utilizada para representar el escondite del cíclope Polifemo, además del Castillo de Methoni, la playa de Voidokilia y la fortaleza de Acrocorinto.

Más allá de las locaciones cinematográficas, esta península concentra algunos de los vestigios más importantes de la civilización griega, ideales para conocer.

Italia
El hogar de Ulises en la historia es Ítaca, la isla a la que el héroe intenta regresar mientras Penélope espera su llegada. Para representar este territorio, Nolan escogió Favignana, perteneciente al archipiélago de las Égadas, frente a la costa occidental de Sicilia.
La isla destaca por sus formaciones de piedra caliza, acantilados y aguas transparentes. Uno de sus puntos más reconocibles es el Castello di Santa Caterina, ubicado en una zona elevada y utilizado en la película para representar el palacio de Ulises.

Sáhara Occidental
El último escenario de este recorrido se encuentra en Dakhla, en el Sáhara Occidental, donde fueron filmadas algunas de las escenas protagonizadas por Ulises y Atenea. En particular, la producción utilizó las llamadas White Dunes, formaciones de arena clara ubicadas cerca de esta ciudad costera. Dakhla combina paisajes desérticos, lagunas y litoral atlántico y es conocida, entre otras cosas, por las condiciones favorables para practicar kitesurf.
Escocia

El recorrido cinematográfico también llegó al noreste de Escocia, donde Nolan encontró los paisajes para recrear la isla de Circe, la hechicera que, según la mitología, tenía el poder de convertir a los hombres en animales. Entre las locaciones utilizadas estuvieron Moray Firth, los alrededores de las ruinas del Castillo de Findlater y el bosque de Culbin.
Para quienes quieran explorar paisajes semejantes, las Tierras Altas escocesas ofrecen lugares como Clava Cairns, un antiguo conjunto de piedras y cámaras funerarias, el Castillo de Cawdor y el Parque Nacional Cairngorms, el más extenso del Reino Unido.
