Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1996/07/08 00:00

LA CAPSULA DEL TIEMPO

UN GRUPO DE CIENTIFICOS ESPERA LLEGAR A SUS 100 AÑOS GRACIAS A UN MEDICAMENTO NATURAL QUE, SEGUN ELLOS, DETIEN LA VEJEZ.

LA CAPSULA DEL TIEMPO

El gran sueño de muchos hombres y mujeres cuando se acercan a la década de los 50 es atrasar su reloj biológico. En el intento por frenar a la madre naturaleza algunos experimentan todo tipo de medicinas poco convencionales, como la famosa melatonina, la hormona que en 1995 prometió revertir los efectos de la edad. No obstante el éxito de la melatonina desde cuando salió al mercado, era de esperarse que la ciencia pronto encontrara una mejor alternativa. Se trata de la Dhea, que según los expertos es la madre de las hormonas y al parecer pronto desplazará por completo a la melatonina. La Dhea (Dehydroepiandrosterona), un medicamento que ofrece devolverle al cuerpo aquellos componentes naturales que perdió después de los 25 ó 30 años, está ganando popularidad en el mercado estadounidense. La sustancia es una hormona, componente auténtico del organismo, cuya importancia radica en que es uno de esos elementos que, según los expertos, puede devolverle al cuerpo lo que le falta para postergar la llegada de la andropausia y mantener la vitalidad del cuerpo, entre otros beneficios. William Regelson, un oncólogo de la Universidad de Virginia y autor del best seller El milagro de la melatonina, desde hace 15 años cree ciegamente en que el reloj biológico del ser humano puede manipularse y siempre ha trabajado por esta causa. Regelson, a pesar de sus anteriores creencias sobre la melatonina, decidió dejar a un lado la pastilla milagrosa para cambiarse a la Dhea, y es ahora uno de los más fervientes promotores de la hormona que, según él, utiliza personalmente desde hace nueve años con positivos resultados. "Una mejor vida sexual y una increíble sensación de bienestar que crea sentimiento de control sobre la vida" son algunos de los beneficios que el fármaco ha dado a este hombre de 70 años. "Yo tomo Dhea porque trato de retrasar la vejez como fenómeno fisiológico en mi vida" y enfatiza que se trata de un reemplazo de hormonas, no una sobredosis, lo cual sí sería peligroso. "Desde que la tomo siento que he vuelto a mis 20 años, el cambio en mi libido ha sido impresionante". Pero el primer científico que estudió los efectos de la Dhea es un chino-americano, el doctor Samuel Yen, quien en junio de 1995, durante una conferencia sobre 'Dehydroepiandrosterona y envejecer', después de tres décadas de investigación pudo finalmente reportar los sorprendentes resultados de la hormona. "Cuando se aplica en dosis de reemplazo, la Dhea activa el sistema inmunológico y los pacientes han manifestado un sorprendente mejoramiento en el estado de ánimo de un 85 por ciento -afirma Yen-, así como sensaciones relajantes y mayor habilidad para enfrentar situaciones de estrés". La pregunta es ¿cómo funciona esta hormona y por qué logra estos efectos? El doctor Yen conoció los primeros efectos de la Dhea hace 35 años cuando se dio cuenta de que la presencia de la hormona tenía un ciclo en el cuerpo humano. Es decir, que a los 12 años la hormona está en la cima, jugando un papel determinante en el inicio de la pubertad. Estos niveles se mantienen muy altos hasta los 25 ó 30 años y luego se inicia un descenso permanente hasta que a los 75 años prácticamente desaparece. El especialista comprendió que el bajo nivel de la hormona en el organismo después de cierta edad podría ser el causante de factores como debilidad, falta de sueño y el escaso entusiasmo. Entonces experimentó y pudo verificar que la dosis constante de Dhea en hombres y mujeres aumenta la fuerza muscular y la flexibilidad del cuerpo y, como la melatonina, ayuda a mejorar el sueño. Yen cree que en un futuro esta fuente de la juventud también podrá actuar como antidepresivo en aquellas personas que están viviendo la vejez. Tom Green, uno de los consumidores de esta nueva sustancia, hacia los 50 empezó a sentir cierta fatiga y casualmente en ese entonces vio un anuncio de Yen. Entonces decidió ensayar el tratamiento y durante seis meses dice que sintió "un cosquilleo de excitación como cuando era un adolescente. Se me había olvidado que alguna vez tuve ese tipo de sensaciones". Igualmente María Browman recuerda con nostalgia su dinamismo durante los seis meses de tratamiento tomando todos los días su dosis de Dhea: "El pelo me creció y hasta el busto estaba más grande y sexy. Todas las mañanas me levantaba llena de energía". Aunque la Food and Drug Administration -FDA- aún debe aprobar la venta de esta nueva hormona, quienes la producen sólo la venden bajo receta médica. A pesar de que es una de las hormonas más comunes del cuerpo humano su comercialización la hace únicamente una compañía alemana, Akzo Nobel, que utiliza el barbasco, una planta china, para la producción de la medicina. Aunque su venta no es ilegal, los médicos que recetan Dhea son aún muy escasos y algunos de los que hacen los pedidos están usando la hormona para ellos mismos o para pacientes que quieran experimentar. Hasta el momento ninguna persona se ha quejado por algún efecto colateral, sin embargo expertos recomiendan que las mujeres con tendencia al acné o mucho pelo en el cuerpo deben tener precauciones porque la Dhea puede incrementar estos problemas. Los científicos comentan que basta graduar la dosis y estos efectos se pueden controlar. Wally Simons, dueño de una farmacia que atiende por una línea telefónica gratuita más de mil pedidos diarios, confirma que "el mercado está desesperado por la Dhea" y él, que tiene 55 años, dice que gracias a esta medicina estará esquiando hasta los 60 sin ningún problema. Los médicos hablan de los beneficios de la hormona pero a la pregunta sobre sus posibles peligros aún no pueden contestar con seguridad. Yen ha reconocido que aún faltan dos años de experimentación antes de poder aclarar todos los pros y contras de la hormona. Lo cierto es que los datos por ahora son muy estimulantes y ofrecen una pequeña esperanza para enfrentar la tan temida vejez que a tantos deprime.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.