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| 8/26/1985 12:00:00 AM

US$ 400 MILLONES BAJO EL AGUA

De Cartagena había partido el galeón con el tesoro encontrado en la Florida

US$ 400 MILLONES BAJO EL AGUA US$ 400 MILLONES BAJO EL AGUA
Las noticias se miden por la cantiad de periodistas y policías que arrastran y la siguiente ha arrastrado hasta Key West a más de 100 reporteros y 60 uniformados: el galeón "Nuestra Señora de Atocha" que venía de Cartagena con 80 toneladas de oro y plata se hundió en las aguas de La Florida. De esto hace 363 años y la semana pasada lo encontraron.
El tesoro hallado en la barriga del galeon vale unos 400 millones de dolares (seis mil millones de pesos). Un hombre de 62 años, con gafas y cara de criador de pollos a quien le cuelga del cuello una cuadricentenaria moneda de oro es el responsable. Se llama Mel Fisher.
Mel es el nuevo ídolo americano.
Ahora le dicen "el rey Midas". realizador de sueños", "la tenacidad, con cara humana" o "el buzo de coral". Antes le decían loco, embaucador, aventurero, el "pollo de mar" y para sus más amigos era un romántico explorador, que los últimos 16 años los ha vivido sumergido en las aguas de los cayos floridianos, las mismas que el 20 de julio de 1975 le ahogaron a su hijo, a su nuera y a otros dos buceadores que buscaban el tesoro del "Nuestra Señora de Atocha".
La constancia logra todo
"La clave es ser persistente" dice Mel Fisher a los periodistas mientras posa con dos barras de plata que pesan 30 kilos cada una El "Atocha" llevaba 901 de estas barras, selladas con la cruz roja que simbolizaba la corona del rey Felipe IV, el frustrado destinatario de este tesoro que le tributaban sus colonias americanas. También cargaba 250.827 monedas de plata de 8 reales que pesan cada una 24 gramos, o sea 62 toneladas en total, 216 libras de oro puro, 582 planchas de cobre, 25 toneladas de tabaco, 15 toneladas de maderas preciosas y 350 baúles de añil. Esto era al menos lo que constaba en el manifiesto de carga pero se presume que el galeón llevaba mucho más oro, plata y esmeraldas de contrabando.
Un tesoro para setecientos
Patrulleras guardacostas están alerta 24 horas al día desde el pasado sábado 20 de julio cuando encontraron "la pila" en prevención de algún asalto de piratas del siglo XX. Varios botes de propiedad de la compañía anónima Fisher's Treasurer Salvors rodean el lugar, y según el mismo Fisher, sus muchachos están armados hasta los dientes. "Yo no le puedo prohibir a nadie que navegue cerca del sitio de exploración, el mar no es mío, pero lo que no permito por nada del mundo es que bajen otros buceadores",
dice Fisher. Más de 30 policías de Key West están custodiando el tesoro recuperado, tanto en el lugar de desembarque como en el sitio donde se están guardando las piezas recobradas.
Fisher no es dueño sino del cinco por ciento del tesoro pues tiene otros 700 socios que han ido creyendo en él en estos 16 años de trabajo y sueños. Cada año la compañía pone a la venta 500 acciones de mil dólares para pagar los gastos de la expedición. Las acciones son públicas y muchos turistas que han comprado alguna de ellas pueden ahora recibir hasta 200 mil dólares. Este año, como los anteriores, las acciones se acabaron en los primeros días de marzo.
Otro de solamente 20 millones
Los buceadores de la Fisher's Treasure Salvors no están trabajando solamente en el "Atocha". Un grupo de ellos está escarbando los restos de otra nave llamada "San Román" en Vero Beach, a 400 kilómetros de los cayos del Marqués donde está sumergido el "Atocha", aquí han encontrado más de 500 mil dólares en monedas y utensilios de oro durante el pasado fin de semana. El "San Román" fue víctima de otro huracán 93 años después de la tragedia de la Flota de Tierra Firme. Ahora, mientras los buceadores bajan a profundidades de hasta 27 metros, el huracán "Bob" hacía sus estragos en las costas de La Florida y se prohibía la navegación a embarcaciones pequeñas. Aquí los huracanes son tan comunes como las naranjas.
Hay quienes (guardando las proporciones) han equiparado este hallazgo con el de la tumba del faraón Tutankamen en las pirámides de Egipto o Pompeya, la ciudad sepultada de los romanos. Arqueólogos de todo el mundo están llegando cada día a Key West, el que fuera domicilio de Hemingway, ahí mismo donde arribaron los exiliados cubanos, actual paraíso de homosexuales, escenario de operaciones de narcotráfico y típico rincón para amantes en luna de miel o viejitos retirados que no aguantan el frío en el norte.
Mel Fisher comenzó a encontrar restos del "Atocha" desde 1971 y la mayoría de ellos se exhiben en su museo de Key West. En los últimos años él y su equipo de buceadores del mar y de la vida han encontrado 13 barras de oro, dos metros de gruesas cadenas de oro, 414 monedas de plata y 16 gigantescas esmeraldas montadas en oro; además de mil objetos tales como botones, hebillas, rosarios de oro, armas, cañones y hasta amuletos indígenas.
Antes de convertirse en un buscador de tesoros del mar, Fisher criaba pollos en California; después montó un almacén de equipos para bucear y un buen día, leyendo un libro sobre tesoros sumergidos, se encontró con la fabulosa historia de la Flota de Tierra Firme sobre la cual hay mucha literatura debido a su magnitud y la cantidad de sobrevivientes que regaron el cuento. Decidió entonces venirse a vivir a los cayos. En 1981 lo pusieron preso por haber sacado un cañón del "Atocha" sin permiso de la Oficina de Reservas Arqueológicas pero ganó la pelea y le dieron no solamente licencia para explotar los restos de este galeón sino los de otros seis que según Fisher están hundidos en estas aguas. Los libros indican que más de 100 naves con tesoros naufragaron en estas aguas durante los 300 años que duró la colonia española, la mayoría cerca a las costas de Florida debido a la violencia de los huracanes y los piratas.--
El "Atocha" y su historia
Cuandos los 260 tripulantes y pasajeros del galeón "Nuestra Señora de Atocha" estaban en las playas cartageneras se sintieron con mejor suerte que los ocupantes de las otras embarcaciones de la Flota de Tierra Firme, pues solamente a dos de ellos los había matado la viruela mientras en las otras embarcaciones eran decenas y decenas las víctimas del sarampión, la viruela y la malaria.
El "Atocha" estuvo en Cartagena a mediados del mes de agosto de 1622, a escasos 20 días de su naufragio y en este puerto cargó sus bodegas con oro, plata, tabaco y maderas procedentes de lo que ahora son Colombia, Ecuador y Perú.
La Flota de Tierra Firme salió de España el 23 de marzo de 1622, comandada por el marqués de Cadereita. Después de hacer escalas en las islas de Cuba y Santo Domingo fue a recoger su preciosa carga a Cartagena, el más importante de los puertos del Caribe continental.
El galeón "Atocha" había sido construido en Cuba, cuatro años antes de la tragedia. Pesaba más de 600 toneladas y tenía tres mástiles y 30 metros de largo. Era la nave más grande de la Flota y las otras se encargaban de protegerla de los piratas, aunque también llevaban parte de la carga. El "Atocha" estaba armado con 40 cañones que pesaban 27 toneladas. Los 217 marineros estaban al mando del almirante, Juan de Cara Morán. Solamente llevaba 47 pasajeros, entre ellos tres enviados del Rey a Perú, tres fráiles agustinos, el corregidor de Cuzco, el secretario de la Corte de Perú y su familia y el traficante de esclavos, capitán Duque Magne que se embarcó también en Cartagena y que llevaba el pago por 1.400 esclavos negros que había vendido la Corona. De Cartagena la Flota fue a puerto Cabello cerca de Caracas en donde cargaron un poco más de oro y plata y algunos documentos que las gentes del Rey le enviaban a España. La Habana era el puerto de salida y aquí no quisieron oír los consejos de los hombres de mar que los prevenían sobre los peligros de viajar en ese mes por las aguas del Caribe. En junta del marqués de Cadereita con los capitanes de las otras embarcaciones resolvieron partir a la madrugada del 4 de septiembre, después de una misa en el convento de los agustinos y de una despedida de todo el pueblo, las velas se inflaron en la bahía de La Habana hasta que se convirtieron en unos puntos blancos en la línea donde parece que termina el mar.
Pero en la mañana siguiente le salió al paso un huracán que levantaba olas hasta de 12 metros y solamente veinte navíos lograron regresar a La Habana, incluido el que llevaba al comandante de la Flota el marqués de Cadereita. Los otros ocho fueron arrastrados como pedazos de madera hacia los cayos y en las primeras horas de la mañana estaban sumergidos. Del galeón "Nuestra Señora de Atocha" solamente sobrevivieron cinco personas: el marinero Andrés Lorenzo de 29 años, Juan Muñoz y Francisco Núñez, dos jóvenes aprendices y dos esclavos. Los otros 260 se ahogaron con el oro pero solamente un hueso se ha encontrado hasta ahora en los restos del galeón. Hubo más de 800 muertos en el desastre.
El mismo marqués de Cadereita trató de rescatar el tesoro después de que fue a España a contarle a Felipe IV lo sucedido, que de paso significaba un duro golpe para la Corona que estaba en deuda por todas las guerras y conflictos que tenía en Europa y América. Con buceadores negros e indios, el marqués de Cadereita trató de rescatar el tesoro pero solamente sacó algunos pedazos de madera y unas pocas monedas de plata y oro.
Hubo más adelante otros aventureros que trataron de hallar el tesoro durante los 363 años que lleva sumergido pero ninguno tuvo la suerte de MelFisher a quien en este momento la televisión muestra con unas monedas de oro en las manos mientras está sentado sobre toneladas de plata pura que ahora se cotiza a 6.50 dólares la onza en el mercado de Nueva York.--

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