Los gatos son animales que tienen muy desarrollados algunos de sus sentidos y el del olfato es uno de ellos. Los expertos explican que la zona cerebral donde se interpreta el mismo es proporcionalmente mayor en relación a la de las personas, y 14 veces superior.
Por estas razones, el olfato en los felinos es indispensable en su día a día y en sus comunicaciones con otras especies, ya que también son capaces de detectar unas sustancias que los humanos no poseen, indica el portal Experto Animal.

Se trata de las feromonas, que sirven como comunicación entre los animales ofreciendo distintos mensajes según su naturaleza. Según explican, estas feromonas no se detectan como los olores, sino que el responsable es un órgano accesorio al sentido del olfato, conocido como vomeronasal.
Así las cosas y dado que los michis tienen tan desarrollado este sentido, hay algunos olores que les molestan y con los cuales se sienten incómodos e incluso pueden huir de ellos, según el portal especializado Tienda Animal. Estos son algunos para tener en cuenta y tratar de evitarlos si se tienen estas mascotas en casa.
Plátano
Aunque es una fruta muy apreciada por los humanos por su alto contenido de potasio y su rico sabor, el olor de la misma les resulta bastante desagradable a estos felinos. Se dice que el banano libera un químico llamado acetato de isopentilo al madurar, olor que es muy fuerte para los felinos.

Cítricos
Los felinos suelen rechazar los aromas cítricos, presentes en frutas como la naranja, el limón y la lima. Debido a su desarrollado sentido del olfato, estos olores pueden resultar intensos e incómodos, pues algunos compuestos naturales de estos productos son percibidos por los gatos como estímulos desagradables, lo que hace que prefieran mantenerse alejados de estos ambientes.

Pimienta
Productos como la mostaza, la pimienta y el curry están en la lista de olores que odian los gatos. Estos animales rechazan rotundamente los aromas de alimentos picantes o muy condimentados. Para su olfato, estos son olores tóxicos.

Eucalipto
Muchos michis evitan el olor de algunas plantas debido a que ciertos aromas pueden resultarles intensos o desagradables. Un ejemplo es el eucalipto, cuyos aceites esenciales pueden representar un riesgo para la salud de los felinos. Esa repulsión responde a un comportamiento instintivo de protección y supervivencia que los lleva a mantenerse alejados de posibles amenazas.
Pescado en mal estado
A pesar de que el pescado fresco puede ser un manjar para estos animales, el olor que desprende cuando está pasado es muy fuerte y, sin duda, es repudiado por los gatos. Ofrecerle al peludito pescado que no esté fresco no solo es una mala idea por el rechazo instintivo que provocará, sino que también representa un alto riesgo para su salud.
