En medio de la polémica por el esquema de seguridad de la activista Juliana Guerrero, Mary Luz Herrán, exesposa del presidente Gustavo Petro, encendió las alarmas por su propia situación de seguridad. La líder política denunció el ingreso de desconocidos a su vivienda, ubicada a las afueras de Bogotá.

Herrán le contó a SEMANA que quienes entraron a la casa no se habrían llevado objetos de valor, pero sí movieron algunas de sus pertenencias, entre ellas sillas y cuadros, y habrían utilizado el baño principal. La situación preocupa porque, al parecer, no sería la primera vez que personas ajenas ingresan al inmueble.
En ocasiones anteriores, se habrían llevado fotografías y hasta documentos. El caso revive una vieja tensión entre Herrán y la Unidad Nacional de Protección (UNP), entidad contra la cual ha tenido que interponer tutelas para que se le garantice un esquema de seguridad.
