A eso de las 11:30 de la noche del 6 de agosto, cuando faltaba apenas media hora para que terminara el gobierno de Gustavo Petro, en la Unidad Nacional de Protección (UNP) se ejecutaron las últimas movidas de la administración de Augusto Rodríguez. En la intranet de la entidad aparecieron al menos 18 nombramientos en provisionalidad que dejaron atornilladas a fichas cercanas al exdirector, varias de las cuales se desempeñaban como contratistas.

Los nuevos funcionarios quedaron ubicados en áreas clave de evaluación del riesgo, logística, finanzas, regionales, asuntos institucionales y misionales, además de las oficinas Jurídica y de Planeación. En otras entidades, como Prosperidad Social, también se encendieron las alertas por resoluciones de última hora que buscarían prolongar la permanencia de figuras cercanas al Gobierno saliente. Petro hizo todo lo que criticó de sus antecesores.
